jueves, 29 de octubre de 2009

LECCIONES PARTICULARES DE LA VIDA



Frecuentemente la vida nos brinda lecciones ineludibles, necesarias... que vale la pena abordar sin intentar escapar de ellas. Algunas clientas mías de Coaching suelen decirme que soy una persona sabia (?) y que poco me queda por aprender de la vida! Qué poco saben de la vida y de mí, cuánto me aprecian!

La vida reparte a diestro y siniestro lecciones para todos. Es más, si fuera verdad que lo sé todo, podría morirme en este preciso instante! Porque la vida no es más que una escuela, en la que todos tenemos algo para aprender, aunque a veces nos resistamos a ello! Mi vida, es verdad, está bastante trabajada en algunos aspectos importantes, a pesar de lo cual sigo aprendiendo y gracias a ello, me permito la osadía de tratar de ayudar a quien me lo requiere a cómo vivir una vida mejor y más plena. Seguramente es porque me niego a aceptar la palabra "renuncia" en mí mismo o de alguien a quien aprecio! Aunque esto hace que, en ciertos momentos, fuerce -incoscientemente- a esas mismas personas a mejorar su vida. ¿No es desconfianza en su propia capacidad para hacerlo cuando llegue su momento? Y eso, la verdad sea dicha, tiene poco de amor por ellas! Desde aquí, les pido perdón! En demasiadas ocasiones veo y convivo con gente que está intentando renunciar a lo que merecen, a cambio de vivir una vida convencional y rutinaria, presuntamente más cómoda y segura! Menos mal que la vida, cuando se le antoja y a cada uno de nosotros, nos desequilibra con acontecimientos imprevistos que trastocan nuestra falsa creencia de confortabilidad, complacencia y control! De esta manera nuestra vida reclama la atención permanente que exije nuestra plena existencia! Eso, precisamente, es lo que nos hace cuestionarnos y mejorar como personas, acercándonos más a lo que realmente somos y deseamos en nuestra vida, esa que soñamos y que merecemos!

Pero ahora quería explicarte algo que ya sabes, simplemente porque cada uno de nosotros lo ha sentido en infinidad de veces durante su vida! Como decía, las lecciones llegan día a día, sin preguntarnos. Y cuesta verlas, aceptarlas y, mucho más, entender su profundo sentido y, sobre todo, nuestro indudable beneficio personal... en vez de considerar esas lecciones como un castigo por nuestros errores pasados (el ya famoso Karma) o afirmar que la vida es injusta con nosotros! Está claro que estas lecciones, cuando al fin llegan, remueven nuestro interior y desbarajustan nuestra vida cotidiana y eso nos hace sufrir! Es el inamovible y sobrealimentado ego nuestro (y su fiel aliado, el miedo) quien realmente se resiente! Pero es precisamente anulando el pesado ego y su crónica resistencia al cambio la única manera de solventar la situación y aprender de ella!

Ayer, precisamente, estuve con un buen amigo, mi particular coacher desde hace unos años. Él, pacientemente me enseña a ver e interpretar esos ámbitos a mejorar en mi vida y, además, tiene la paciencia de darme tiempo para que los aplique, aunque sea normalmente a fuerza de errores. Entre otros muchos, mi incapacidad de gestionar y afrontar mi vida cotidiana desde la tierra, es decir lo que tan bien sé solucionar a mis clientes de coaching! Y es que siempre es mucho más fácil ver y solucionar los problemas ajenos, que los propios! De vuelta con el maldito ego! Reconozco, sin embargo, que a veces resulta duro oír lo que no aceptamos mentalmente de nosotros mismos, aunque seguramente en nuestra alma ya sabíamos de su existencia y de la necesidad de esa mejora! Una vez oídos nuestros evidentes y posibles errores o áreas de mejora -como eufemísticamente me gusta denominar- inmediatamente la mente arranca e intenta hacerse con el control a gritos, intoxicándonos con miles de justificaciones y argumentos para disuadirnos del tema presuntamente escabroso, intentándo darnos la razón aunque no la tengamos y, lo que es peor, creándonos una firme e inquebrantable resistencia al cambio!

Pero si uno escucha desde dentro -una vez disuelta la citada cháchara mental que nos invade ante el inicial pánico o ira descontrolada-, nos damos cuenta que resulta sospechosamente familiar todo lo que se haya dicho y cuestionado sobre nosotros. Es entonces cuando cada uno tiene dos opciones claras, firmes y excluyentes: o dejarse guíar por el amor, es decir, tomárselo seriamente como una manera de amarse a uno mismo y mejorar en la vida, o bien dejar que sea el temor quien siga guiándonos e intentar ser audaz para seguir en el mismo error e incluso reforzarlo en nuestra vida con falsos argumentos. Con el amor -es decir, confianza, esperanza y fortaleza con nosotros mismos, con los demás y con la vida- las lecciones se aprenden; mientras que con el temor -lo contrario, o sea desconfianza, miedo y autoengaño- esas lecciones pasan de largo... por esta vez, claro! Porque la vida -sin duda más sabia y amorosa que nosotros- volverá a presentarnos nuevas oportunidades similares -y dolorosas, muchas veces- hasta que queramos aprender lo que ella quiere enseñarnos! Es, como casi siempre pasa, un tema de tiempo... que, por cierto, no sabemos cuánto durará nuestra vida ni a cuántas personas singulares y mágicas deberemos sacrificar por el camino hasta que se aprenda la lección y se aplique lo aprendido! Seguramente, aún así, mientras tanto, cometeremos errores y tendremos deslices en nuestra vida, hasta que aprendamos del todo a vivirla! Los deslices serán equivocaciones temporales, aunque muchas veces con víctimas ajenas; en cambio, los errores podrían perpetuarse en nuestra vida y, lo que es peor, nos irán alejando de nosotros mismos paulatinamente y haciéndonos sentir culpables por ello! No obstante, para finalizar quiero recordarte que, por mucho que nos alejemos de nuestro propio camino, casi siempre es necesario hacerlo para volver a él más firmes, convencidos y victoriosos! ¿No es eso el amor -es decir, confianza- a la vida y a nosotros mismos?

¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com

viernes, 23 de octubre de 2009

LA VIDA, RESUMIDA



Texto que me manda una amiga, presuntamente escrito por una tal Regina Breitt de 90 años, de "The Plain Dealer", Cleveland, Ohio.

Lástima que demasiadas veces hay de pasar gran parte de nuestra vida para darnos cuenta de ciertas cosas esenciales para entenderla. Como decía un buen amigo mío de 80 y tantos años, "qué haría yo con mi sabiduría actual si tuviera hoy un cuerpo de 20 años y toda la vida por delante". Y es verdad, vivimos cada día para aprender y muchas veces tienen que pasar demasiados años para saber encontrarle el verdadero sentido a nuestra vida!

Huelgan más comentarios, extrae tus propias conclusiones...

"Para celebrar que envejecía, una vez escribí 45 lecciones que la vida me enseñó. Es la columna más leída que he escrito. En agosto cumplí 90 años, así que decidí publicar la columna una vez más:


1. La vida no es justa, pero aún así es buena.

2. Cuando tengas una duda, sólo toma el siguiente paso pequeño que venga.

3. La vida es muy corta como para gastar tiempo odiando a alguien.

4. Tu trabajo no se encargará de ti cuando te enfermes, tus amigos y padres lo harán. Mantente en contacto con ellos.

5. Paga tus tarjetas de crédito cada mes.

6. No tienes que ganar cada discusión. Acuerda en que desacuerdas.

7. Llora con alguien. Te sana más que llorar solo.

8. Está bien enojarse con Dios, Él lo puede soportar.

9. Ahorra para tu jubilación empezando desde el primer cheque, y si
tienes dinero compártelo con tus amigos que mas estimas, los de la
juventud.

10. Cuando se trata de chocolate, resistirse es inútil.

11. Haz paz con tu pasado, así no te malogrará tu presente.

12. Está bien dejar que tus hijos te vean llorar.

13. No te compares con otros. No tienes idea del viaje que ellos llevan.

14. Si una relación debe ser en secreto, entonces no deberías estar en ella.

15. Todo puede cambiar con un solo pestañear. Pero no te preocupes,
Dios nunca pestañea.

16. Respira profundo. Relaja la mente.

17. Deshazte de todo lo que no sea útil, bonito o alegre.

18. Lo que no te mata, de verdad te hace más fuerte.

19. Nunca es tarde para tener una infancia feliz. Pero la segunda
depende de ti y de nadie más.

20. Cuando se trata de ir tras lo que amas en la vida, no tomes un NO
como respuesta.

21. Quema las velas, usa los manteles finos, ponte lencería fina. No
los guardes para ocasiones especiales, hoy es especial.

22. Prepárate mucho, después anda con la corriente.

23. Se excéntrico ahora. No esperes a ser viejo para usar púrpura.

24. El órgano sexual más importante es el cerebro.

25. Nadie está a cargo de tu felicidad, excepto tú.

26. Etiqueta cada uno de esos llamados desastres con esta frase: "En 5
años, ¿esto importará?"

27. Siempre escoge la vida.

28. Perdona a todo y a todos.

29. Lo que otros piensan de ti no es tu problema.

30. El tiempo cura casi todo. Dale o date tiempo.

31. Por más buena o mala que una situación sea, va a cambiar.

32. No te tomes tan en serio. Nadie más lo hace.

33. Cree en los milagros.

34. Dios te ama por quien eres, no por nada que hayas hecho o dejado
de hacer.

35. No audiciones para la vida. Preséntate y haz lo mejor de ella.

36. Envejecer es una mejor alternativa que morir joven.

37. Tus hijos solo tienen una infancia.

38. Todo lo que importa al final es que hayas amado.

39. Sal todos los días. Los milagros están esperando en todas partes.

40. Si todos tiráramos nuestros problemas en una fuente y viéramos los
problemas del resto, agarraríamos nuestro saco de nuevo.

41. La envidia es una pérdida de tiempo. Ya tienes todo lo que necesitas.

42. Lo mejor está por venir.

43. No importa cómo te sientas, levántate, cámbiate y preséntate.

44. Cede.

45. La vida no tiene un moño encima, pero aún así es un regalo.




¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN


http://forocontigomismo.ning.com

CUÍDATE DE TÍ MISMO!



Muchas veces tenemos comportamientos o hacemos cosas sin saber por qué las hacemos, sin que tengan un sentido o incluso transgrediendo nuestros valores personales (y eso siempre se paga). Pocas personas se cuestionan a qué se debe esto, solo sufren sus efectos, la mayoría de las veces demoledores, lo que hace que para mucha gente la vida les parezca injusta.

Y es que bajo la piel, en nuestro subconsciente hay creencias propias o ajenas que desconocemos pero que influyen en nuestro comportamiento y a la hora de tomar decisiones. Es lo que los terapeutas llamamos "creencias limitadoras". Es un cúmulo de información y experiencias que se han aposentado ocultas en nuestra mente y que, normalmente, no han sido "procesadas", o sea que no somos conscientes de que existan en nuestro interior ni coinciden con nuestra manera real y consciente de ver las cosas. El problema radica cuando actuamos -sin darnos cuenta- a partir de ellas y, muchas veces, condicionan nuestra voluntad o la idoneidad de nuestras decisiones. Y es que, desde nuestra infancia, la mente almacena información percibida y vivida (más que enseñada explicitamente) que permanece guardada... y lista para actuar cuando el momento lo requiera, incluso años después, generando reacciones automatizadas que, normalmente, tienen poco que ver con nuestra voluntad o nuestros propósitos. Así se explica esa cierta incoherencia que casi todos tenemos en algún momento de nuestra vida y nuestra manera de proceder en ella!

Esas creencias pueden favorecer o dificultar nuestra manera de vernos a nosotros mismos, a nuestro mundo y, como consecuencia, cómo vivimos nuestra vida. Unas creencias, las favorables, nos ayudan; otras, sin embargo, deberían cuestionarse y hacerlas desaparecer, pues condicionan de manera limitativa nuestros propósitos personales, nos impiden ser y actuar como realmente somos o nos impiden llegar a dónde queremos llegar. El proceso de cuestionarse esas creencias escondidas yo le llamo des-educación y es un paso más -y necesario- en el autoconocimiento y, como consecuencia, en el crecimiento personal. Es un proceso humanamente duro pues, como una embarcación que desata sus amarras que le fijan al pantalán del puerto y se queda al albur de las olas y del propio mar, supone perder los propios y hasta entonces clásicos referentes -aunque algunos fueran erróneos y/o perjudiciales. Para ello, uno debe -simplemente- no tener miedo a, muchas veces, sentirse desorientado, es necesario; porque tras la inicial obscuridad e incertidumbre en el proceso, surje la luz, es decir la recompensa ganada día a día de poder vivir una vida mejor, basada en la verdadera libertad, es decir, exenta de esos condicionantes ocultos, pero evidentes y muchas veces tóxicos. Porque, además, cuando uno descubre lo que realmente ha movido los hilos de su vida viendo los resultados obtenidos por esa crónica falta de libertad real, uno asume su protagonismo ante la vida -y deja de ser una mera víctima-, uno está agradecido ante las oportunidades vividas y, al final, le permite ser más el mismo , logrando día a día cambiar su propia vida -de una vez por todas- y aspirar a lo que realmente merece, es decir, su verdadera -y siempre posible- felicidad.

Aquí te traigo una interesante entrevista de un terapeuta, sobre este tema de las creencias. Extrae tus propias conclusiones...

Thomas Gilovich, 55 años, que investiga falsas creencias; "Los medalla de bronce están más contentos que los de plata"La Contra de La Vanguardia. LLUÍS AMIGUET - 23/10/2009

Tras los JJ. OO. de Barcelona, estudiamos la satisfacción de los medallistas...

... Proporcional a sus logros... Supongo.

... Mal supuesto. Contra pronóstico, los medallistas de bronce estaban más satisfechos que los de plata.

¿Por qué?

Los platas, en vez de asumir la responsabilidad en su "derrota", tendían a achacarla a la mala suerte: la dirección del viento; la falta de concentración... Cualquier cosa...

Es menos frustrante fracasar del todo que llegar a triunfar... Casi.

... Al no asumir su actuación evitaban la sensación de derrota, pero también la compensación de la "casi" gloria.

¿Por qué?

Los bronces, en cambio, asumían con facilidad su actuación y se sentían "casi" ganadores al compararse con los cuartos y quintos.

Más que ganar, debes creerte ganador.

Mi especialidad como psicólogo social cognitivo es combatir falsas creencias.

¿Desmiente las leyendas urbanas?

Con estadísticas: clichés, estereotipos, efecto halo,causas aparentes y ocultas...

¿Cuál es la falsedad que más le duele?

Que existe una justicia metafísica más allá de la humana que acaba premiando y castigando todas las buenas y las malas obras.

¿No existe la justicia poética?

Sólo en la poesía. Si existiera: ¿por qué conocí a un niño de cinco años que murió de leucemia entre horribles sufrimientos? ¿Qué terrible pecado había cometido?

¿. ..?

Pues tenemos tal habilidad para contarnos a nosotros mismos historias que confirmen nuestras falsas creencias que me han llegado a contestar: "Algo habría hecho el niño en su vida anterior".

Justicia humana es un oxímoron.

La falsa creencia es el atajo que tomamos para ahorrarnos esfuerzo mental y la tarea de suspender el juicio y aceptar que el mundo es más caótico de lo que queremos creer.

Por ejemplo...

Es falso que existan las rachas de suerte: ni en el deporte, ni en el juego ni en la bolsa. Y lo hemos estudiado estadísticas en mano hasta el punto de que la NBA se interesó por nuestros resultados.

Y...

Los jugadores no aciertan más en rachas: en cada ocasión aciertan o fallan igualmente independientemente de qué hubieran hecho antes. También es falso que cuando adoptas un niño te quedas "embarazado" o la superstición de que tiene mas posibilidades de sufrir un percance el aviador, bombero o torero que cambia su turno con otro colega.

¿Por qué lo creemos?

Porque cuando alguien que adopta se queda "embarazado", todo su entorno lo comenta. Del mismo modo, cuando, como le pasó al Yiyo u otros pilotos o bomberos, que cambian turno y sufren accidentes, todo el mundo repite incansable: "¡Fíjate: no le tocaba a él morir!". Y la insistencia al repetir una anécdota la convierte en categoría y casi en profecía para todo el grupo.

¿Por qué hay clichés raciales?

Si le digo que soy californiano, pensará que hago pesas y vivo en la playa, y, sin embargo, me paso la vida en la biblioteca. Tendemos a pensar que los miembros de otro grupo son más iguales entre sí de lo que somos nosotros en nuestro propio grupo.

¿Por qué?

De nuevo por pereza mental: es más cómodo inventarse categorías que aceptar la inmensa complejidad del universo y que cada individuo es diferente. Así nace el racismo.

¿Y las profecías autocumplidas?

Tal vez creer que está en racha le dé alguna seguridad, pero no tiene reflejo en las estadísticas. En cualquier caso, también habría profecías autoincumplidas opuestas: creerse muy seguro conduciendo podría hacerle más proclive a tener accidentes.

¿Y si me creo un genio: llegaré a serlo?

Los Beatles - demuestra Madwell-o Bill Gates no fueron sino especialistas que invirtieron miles de horas más en lo suyo que los demás.

¿Por qué los consideramos genios?

Porque es más bonito hacer creer que gozas de un don innato y mágico para la música o la informática. Nadie explica la aburrida verdad de que metió miles de horas en ensayar mientras sus amigos veían la tele.

¿Le perdonan el triunfo esos amigos?

También ellos prefieren pensar que no son genios simplemente porque tuvieron mala suerte en vez de aceptar que el genio lo es porque trabajó más que ellos.

¿Por eso falla la cultura del esfuerzo?

Falla por lo que denominamos pluralistic ignorance no molan-y en cambio alardean de pasar muchas más en el bar. Y exhiben sus borracheras. Así que los pobres crédulos que creen e imitan esa farsa acaban alcohólicos y suspendidos.

¿Ser empollón garantiza el éxito?

Proporciona hábito de trabajo, que suele ser la puerta de cualquier habilidad. Y además está el efecto halo,por el que tendemos a creer que alguien que hace bien una cosa también hará bien todas las demás.

¿Y no es más fácil acertar dos veces?

¡No! Pero ese efecto hace que los periodistas pregunten a estrellas del pop cómo solucionar el hambre en el mundo. Y así llegó Reagan a presidente.


¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com


lunes, 19 de octubre de 2009

VIVO MI VIDA A TRAVÉS DE PREGUNTAS Y EXPERIMENTO CON DISTINTAS RESPUESTAS



Sin demasiados comentarios. El miedo produce la maldad humana y el amor la diluye. Siempre puedes decidir si amar o bien temer. Eres libre y de tal personal y crucial decisión depende lo que obtendrás en tu vida y lo que aportarás al insano mundo que nos rodea!

Extrae tu mismo las conclusiones...


James Orbinski, 49 años, médico humanitario, ex presidente de Médicos sin Fronteras (1998 -2001)"Si estás abierto,no eres ajeno al sufrimiento de los otros". La Contra de La Vanguardia. IMA SANCHÍS - 19/10/2009

Yo vivo mi vida a través de preguntas y experimento con distintas respuestas.

¿Su gran pregunta?

En los últimos veinte años he luchado para averiguar cómo responder al sufrimiento ajeno.

¿Y ha averiguado cómo?

Lo primero que necesitamos son unos ojos dispuestos a ver el sufrimiento ajeno, y luego la decisión de responder a él con los medios de que dispongas, puede ser algo tan sencillo como ayudar a tu vecino o algo tan complicado como ser médico humanitario. Pero lo importante es estar abierto.

Entiendo, lo importante es la actitud.

Sí, el deseo de relacionarse con los demás. Si estás abierto, no eres ajeno al sufrimiento de los otros.

¿Por eso dejó el arte por la medicina?

Tenía una inquietud. Para mí, vivir en plenitud la vida significa vivir intensamente con los otros, esa es la aventura, y en MSF como médico pude desarrollar esa inquietud.

... Y aterrizó en Baidoa, la ciudad de la muerte, en Ruanda. ¿Qué aprendió?

Todo lo malos que podemos ser.

¿Le sorprendió?

Estaba conmocionado y prácticamente destruido. El olor, el tacto, la vista..., todos mis sentidos estaban saturados por la realidad del genocidio. Es la más penetrante de las experiencias humanas.

(...)

¿Cuál es la situación más esperanzadora que ha vivido?

Durante el genocidio de Ruanda estaba suturando a una mujer que había sido violada y a la que habían mutilado con un machete.

¿Los pechos?

Sí, una práctica habitual. Ese día había cientos de pacientes en la calle. Y ahí mismo, frente al hospital, hacíamos cirugía. La mujer se estaba desangrando y sufría unos dolores terribles. Con los fórceps le pinché la piel y le hice daño, entonces me tocó el brazo, la miré y topé con sus ojos.

...

Sentí su dolor, lo comprendí dentro de mí con tanta intensidad que giré la cara y vomité. Entonces ella me volvió a tocar y me dijo en su idioma: "Valor, busca tu valor, amigo mío". Era ella la que estaba padeciendo un gran dolor, pero pudo percibir que en ese momento yo también sufría y me dio el impulso necesario para seguir adelante.

Increíble.

Cuando se es testigo de este tipo de valor, descubres la faz más bella del ser humano.

También ha debido de compartir mucha frustración con el personal sanitario.

Sí, lloramos a menudo porque nos gustaría que el resultado fuera otro, que el paciente viviera, que llegara más ayuda, que no existiera ni siquiera la situación. Pero creo que lo que forja a un buen médico es no tener miedo a sentir su propia frustración, su propio sufrimiento cuando ve cuán absurda es a veces la vida, y estar dispuesto a llorar o reír según la situación que se encuentra.

¿Qué le ayuda a superar la frustración?

Hablar con otros, entender, actuar y no alejarme sin más; empezando por mi comunidad local, el colegio de mis hijos. Porque es posible cambiar nuestras circunstancias, tenemos unas posibilidades enormes.

¿Optimista?

Sí, la historia demuestra que el ser humano tiene una gran capacidad de iniciativa y de llevar a cabo grandes cambios. Pero hay que entender que el ser humano somos cada uno de nosotros. Debemos hablar más entre nosotros y comprometernos, y debe ocurrir al nivel más bajo y al más alto, porque son los de abajo los que empujan a los de arriba.

(...)

¿Ha encontrado alguna certeza?

Sí, la de vivir con auténtica curiosidad, dispuesto a amar y ser amado.


¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://contigomismo.blogspot.com

sábado, 17 de octubre de 2009

¿LA LIBERTAD SE CONQUISTA?




Desde mi actual y ya relativo silencio y a pesar de no haber creído demasiado en más testimonio que el que uno mismo se forja en la vida, aquí te traigo un valioso documento. Es una entrevista de alguien (un ex-banquero español) que, culpable o no, víctima propiciatoria o cohartada, fue juzgado como estandarte de una época pasada y de una saga de presuntos empresarios y directivos con escasa ética en sus actividades y negocios. En una palabra, alguien a quien muchos sentenciaron a estar perdido para siempre y, seguramente, ser irrecuperable como ser humano. Pero la verdad de la persona, si la dejamos y la aceptamos, acaba por fluir... enseñándonos que siempre llega nuestro momento para llegar a ser!

Como suelo decir, toda persona llega a serlo, aunque se resista y tarde "mucho" tiempo (seguramente el justo, ni más ni menos). Nacemos seres potencialmente humanos y creciendo llegamos a ser personas! Todos, sin excepción! ¿Cuántas veces juzgamos y sentenciamos a los demás, condenándoles a nuestra indiferencia o distancia y a permanecer eternamente purgando su culpa? ¿Que precio debe pagar alguien que para aprender -como todos- a llegar a su propio camino haya de perderse antes? ¿No será que, en el fondo, no somos capaces de perdonarnos a nosotros mismos con nuestros errores, sueños rotos o calamidades necesarios para llegar al verdadero camino, y solo somos capaces de verlo, juzgarlo y condenarlo -lamentáblemente- en los demás? ¿Somos espejos de los demás y viceversa, además de personas en permanente crecimiento? ¿Y eso no debería hacernos más tolerantes con los demás, a la vez que con nosotros mismos? ¿Podemos reclamar una vida justa, sin serlo primero con nosotros mismos y con los que nos rodean?

Aquí la mencionada entrevista. Disfrútala...


Mario Conde, 61 años, abogado y financiero"La defensa de un hombre es no ser sus cosas". La Contra de La Vanguardia- IMA SANCHÍS - 16/10/2009

¿De la gloria a la cárcel de Alcalá-Meco?

Mis hijos me han oído decir que la defensa de un hombre es no ser sus cosas. Siempre hice ese ejercicio: no fui mis cosas en los honores de Banesto ni en la cárcel, y eso me ha permitido subsistir, el encontrarme a mí mismo con independencia del entorno.

(...)

He vivido traiciones deleznables y crueldades innecesarias. A Herri Batasuna le concedieron días entre la sentencia y la cárcel, y a mí, minutos. Me condenaron a 20 años y no me dejaron ni despedirme de mi familia.

¿Qué le reconcilió con el ser humano?

El comportamiento de algunas grandes personas. Nuestra civilización se rige por patrones de pensamiento, respuestas automatizadas, modelos, ausencia de reflexión, principio de conveniencia, pero se puede enseñar a pensar de otra manera. Jesús tiene una frase a la que le he dado vueltas: "Vosotros pensáis como hombres y no pensáis como dioses". Pensar como dioses es abrir los ojos.

...

Mientras no recuperemos determinados valores es inútil que hablemos de mercado, de técnicas o de regulación, de código de valores, de leyes... si los hombres que las ejecutan y que las interpretan no tienen un esquema de valores en el cual no se sustraen de lo conveniente. La clave está en los hombres.

¿Cuál ha sido su error?

¿Cometí un error porque he ido a la cárcel? El sufrimiento forja y creo que nadie que no haya sufrido debería ejercer poder. No estaba en mí elegir, estaba no sucumbir. Cuando se cierra la puerta de una celda entiendes la categoría de lo inevitable.

Hay que aprender a vivir con ello.

Sí, y aprendí. Quizás estos años de aprendizaje me hayan permitido superar la prueba de mi vida, que es la muerte de Lourdes..., me pareció tan cruel el destino...

Ocurrió cuando por fin podían estar juntos, ¿cómo se lo explica?

Su muerte aniquiló mis ganas de vivir, estaba cansado. Pero hay unas palabras de Lourdes que me repito: "Mario, he sido muy feliz. Lo mismo que me ha tocado vivir una vida completa, ahora me toca esto". Si su muerte tiene un sentido, está en mi vida.

¿En qué le han cambiado estos años?

Somos siendo, un gerundio constante.

¿Qué le mantuvo?

El respeto por mí mismo, la coherencia. Cuando estás solo en la celda, únicamente te mantiene lo que llevas dentro.

Hay quien cree que estuvo en una suite carcelaria.

Ja, ja, el único privilegio que tuve, como otros, es estar solo en una celda por razones de seguridad absolutamente justificadas.

¿La libertad se conquista?

Fui siempre libre, pero no lo sabes hasta que te encierran. Cuando alguien te explica cómo es, en realidad te está diciendo cómo le gustaría ser; mi ventaja es que sé cómo reaccioné ante experiencias muy duras.

Una herramienta ha sido la disciplina.

Sí, y la voluntad, toda la vida. No ceder al desasosiego, comprender que, si de verdad estaba allí pero no era de allí, estaba salvado.

¿Cómo ha controlado el rencor?

Si dejas que el rencor y el odio entren, ya no cabe nada más y te mueres por dentro, te envenenan el alma. Lo que nos hace humanos es la capacidad de amar.

¿Incluso rodeado de sinsentido...?

Ahí el amor es la única defensa. El polvo de la ignorancia se va depositando, todos los días tienes que revisar si algo de rencor se ha instalado en ti, limpiar tu alma a diario.

Decidió ayudar a otros presos.

Les hacía los recursos, pero me parecía que era lo que tenía que hacer, la manera de evidenciar mi reconciliación con el hombre.

¿Qué ha sido lo más difícil de todo?

El día a día. Me concentré en el presente. Una de las mayores pruebas de madurez es la gestión de los recuerdos. El recuerdo es una cosa. Lo es el pasado de Banesto y lo es mi vida con Lourdes, una cosa maravillosa, pero si me vuelco a vivir en ese pasado me pierdo la vida, que es lo único que tengo.

¿Cuándo se es libre?

Cuando se es digno, y la dignidad no admite medias tintas. Somos esclavos de nuestras creencias, apegos y sentimientos. La realidad que nos rodea es un producto mental. Se es libre cuando se es limpio de corazón.


¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com/

miércoles, 7 de octubre de 2009

¿ME PERMITES QUE ROMPA EL SILENCIO?




Hola, de nuevo! Soy poco aficionado a justificar mis pensamientos, sentimientos y mis actos, lo reconozco. Pero llevo un par de meses en silencio en este Blog y hoy siento la necesidad de explicarte algo. Seguramente no es una disculpa, sino una confesión privada.

Cuando hace tiempo que no veo a alguien querido y me reencuentro, siempre me intereso -más que por las razones que todos conocemos y/o nos escudamos en ellas, como el trabajo, la falta de tiempo o similares autoengaños- por lo que ese tiempo de separación o silencio ha significado para ambos. ¿Qué hemos aprendido mientras estábamos ausentes? Sinceramente, es lo que me interesa de las personas que aprecio. Creo que la distancia y el silencio son, en determinados momentos, en sí mismos, necesarios, creativos y formativos... y una indudable manera de "decir en silencio" algo importante! ¿Qué ha cambiado en la vida de alguien que está temporalmente ausente? Seguramente muchas cosas, unas buenas y otras aparentemene malas, según se suele contestar; pero solo la perspectiva del tiempo puede clasificar a unas u otras como tales, porque no hay cosas malas o buenas en nuestra vida, sino necesarias, cambios convenientes que, a cada paso, solo pueden alejarnos temporalmente o acercarnos definitivamente a nuestro ser auténtico! En todo caso, incluso las "malas vivencias" -es decir, las que nos alejan temporalmente de nosotros mismos- son para que, llegado el día, sepamos reemprender más firmemente el camino hacia nosotros mismos. Y eso, haya pasado lo que haya pasado mientras dure la ausencia, es, sin duda, siempre bueno y necesario! ¿No es una buena manera de interesarse realmente por el otro, por el reencontrado?

Durante estas ausencias y estos silencios, puede removerse nuestra alma y dar pie a la nostalgia, es verdad. Pero, en estos casos, la nostalgia es un error, teniendo en cuenta que si lo que realmente nos une a una persona es el corazón, a él seguimos unidos, esté o no físicamente cerca nuestro! Estas ausencias deben ser respetables y respetadas, sin más. Son un paso más en el camino del crecimiento. Precisamente -aunque me costó admitirlo en un principio- estas ausencias o silencios, voluntarios o involuntarios, me enseñaron una gran lección de la vida: que mi silencio, mi presencia o ausencia y mi actitud hablaban, muchas veces, mucho mejor de mi mismo que mis palabras vacías! Viniendo de un comunicador nato -léase, charlatán- como yo, esa es toda una lección magistral y un reto personal en sí mismo. Eso he aprendido en este tiempo valioso de espera! También he aprendido a valorar que la vida siempre te regala lo que mereces, pero en el momento justo, el adecuado, ni más ni menos!... que seguramente tiene poco que ver con el momento conveniente, programado y/o esperado. Cualquier instante dura el tiempo necesario! Evidentemente esta lección importante entra en conflicto en personas como yo, desde siempre un poco hiperactivas y que creemos -erróneamente- que las cosas son porque nos obstinamos en ellas y las provocamos nosotros en nuestra vida! Vaya vanidad! Es verdad que hay que poner toda nuestra energía para lograr lo que anhelamos, pero también es verdad -visto lo visto- que el resultado de nuestra determinación llega "cómo" y "cuándo" llega, es decir, cuando la vida cree que es el mejor momento! Y esa impaciencia, demasiadas veces, es la causa principal de nuestra infelicidad!

Además de estas lecciones magistrales de la vida, durante este precioso tiempo que he vivido en silencio, algunas circunstancias en mi vida cotidiana han ido cambiando, día a día, así como permaneciendo en ella -fijándose- lo que era esencial y realmente importante para mí y para siempre. Así, ciertas ausencias -a veces dolorosas- de personas hasta ahora próximas se han convertido en la oportunidad inigualable de descubrir a otras nuevas personas -hasta ahora anónimas y no necesariamente lejanas- lo que confirma que la vida siempre nos brinda oportunidades para agradecernos la valentía de crecer cada día y de no tener miedo a nuevos y mágicos encuentros; otras tantas personas -por "decantación"- simplemente desaparecen paulatinamente porque, muchas veces, ya no compartíámos demasiado en nuestra vida o ya no tenía sentido su presencia en ella; pero otras singulares personas, no obstante, aunque ausentes o en silencio, permanecen más firmemente que nunca en nuestro corazón, mientras esperamos (y el amor es confianza, recordémoslo) que sebrán andar su propio camino hacia ellas mismas y, por ende, hacia nosotros, propiciando el reencuentro en el momento oportuno. Es un ejemplo más de cómo la vida -en constante cambio- se adapta continuamente a lo que creemos merecer -y nos atrevemos a vivir-, sin entrar a juzgar si es bueno o malo, justo o injusto, en cada momento!

Y quizás el último aprendizaje durante esta ausencia es, de mano de mi querida hijita de 9 años, saber vivir el "hoy y ahora", con todo lo que ello conlleva, en un mundo en que nos obstinamos -erróneamente- en analizar el pasado y en intentar programar el futuro para sentirnos seguros y confortables! Los niños solo viven el "hoy"... y lo viven tan intensamente como pueden y en cuanto llega. Y eso les otorga una innegable capacidad de concentrarse en lo que viven y sienten en el "ahora", sin juzgarlo de antemano ni arrepentirse luego de haberlo vivido! ¿Cuántas veces necesitaríamos nosotros los mayores de esa actitud -aparentemente infantil- para vivir cada momento tal y como llega y conseguir disfrutarlo, siendo esos breves instantes únicos una oportunidad singular para sentirnos felices? Porque a nosotros, los presuntos adultos experimentados, parece que se nos ha enseñado a juzgar, anticiparnos, esquivar o a diseccionar nuestro "presente" en función de lo vivido o de lo soñado para nuestro futuro, lo que nos impide ver y vivir intensamente nuestro presente. ¿Vives o juzgas? ¿Vives el hoy por lo que es... o bien lo vives en función de tu pasado irremediable o de tu futuro improbable? ¿Tu "hoy" te sirve a ti o a los demás, sirve para encontrarte o para perderte aún más?

Bueno y hasta aqui las lecciones que, desde mi ausencia y mi silencio, estoy aprendiendo cada día de mi "nueva" vida! Lamento no poder decirte cuándo volveré a escribir diariamente en el Blog. Antes deberé decidir si es el silencio o mis palabras vacías las que -más y mejor- hablan de mí y de cómo creo y siento hoy lo que debe ser la vida!
Aunque, como ya te he comentado antes, solo me preocupa el "qué", no el "cómo" ni el "cuándo"... que la vida ya dirá!

Solo me queda agradecer a los que, de una u otra manera, me habéis manifestado vuestra adhesión a mi silencio, entendiéndolo o bien pidiéndome que reinicie ya mis escritos. Incluso agradezco a los que, aún echándome de menos, ni siquiera leen este Blog y les basta mi silencio, mi presencia -o mi ausencia- y mi acitud para amarme y, haciéndolo, redescubrirse y amarse más a ellos mismos!

¿Hasta pronto?

¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com/

domingo, 4 de octubre de 2009

LUNA LLENA...DE ESPERANZA?

sábado, 3 de octubre de 2009

 

Tell me when this blog is updated

what is this?