Mostrando entradas con la etiqueta confianza. miedo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta confianza. miedo. Mostrar todas las entradas

viernes, 12 de marzo de 2010

TUS MIEDOS.. TE ALEJAN DE TI (Y 2ª PARTE)



Todos tenemos miedos! Mi relación con el miedo siempre ha sido sorprendente. Nunca me había tenido por un cobarde, ese calificativo que los niños usan ante alguien que tiene miedo, que no es un valiente! Y es que, dicho sea de paso, los niños, a veces, son crueles entre ellos! Pero, dándole una vuelta al tema, ¿qué tiene que ver el miedo, la cobardía y la valentía?

Yo siempre me he considerado un valiente, aunque el límite de la valentía y la imprudencia no está siempre claro. Monté mi primera empresa a los 17 años de edad y, por cierto, todavía funciona, aunque yo no tenga nada que ver con ella. Pero no había valentía ni heroísmo en ello, sino necesidad de obtener dinero para pagarme mis gastos... y algo de imprudencia e ignorancia, pues no fui consciente de los riegos empresariales hasta bastante después! O sea, era valentía inconsciente! Y eso me sirvió durante muchos años, en los que me enrolé en un barco de regatas navegando todo el año bajo tempestades y mares plácidos, me aficioné a viajar en moto (aunque eso aún lo mantengo en mi hoja de ruta vital, es mi mejor terapia psicológica) o esa peligrosa adición mía a adentrame en mundos sombrios (ocio nocturno y mundo del espectáculo, invadidos por la droga, el sexo y el alcohol), probándome a mí mismo mi capacidad de salir idemne! Desde luego, no fui nunca un cobarde, desde ese punto de vista infantil y algo cruel!

Pero, con los años, la consciencia o conocimiento ganados por mi innata curiosidad y ansia de aventura, fue eliminando la ignorancia y la imprudencia temeraria, pero no mi valentía al afrontar cualquier reto o circunstancia -adversa o no- en mi vida. Pero esa era ya una valentía consciente, pero, la verdad, no tenía nada que perder! Estaba en juego "solo" mi persona, ya atemperada y fortalecida por mi experiencia, mi caracter y mis propios y numerosos errores! Todo un super Ego, sin duda! Esa nueva valentía me hizo abordar una época de gran expansión personal, pues estaba metido en todas partes, desde en un programa de radio dando información sobre las drogas, hasta creando mi propia agencia de comunicación en unos momentos económicamente difíciles! Pero lo único que entonces estaba en juego era mi Ego y lo que poseía, o sea, mi propia persona, mi esfuerzo, mi tiempo, mi conocimiento... y mi reconocimiento! Ahora veo que aquello no era valentía, sino orgullo y vanidad!

Hoy, afortunadamente, mi vida ha cambiado! Sigo siendo valiente, pero plenamente consciente de que, lo que me juego hoy en cada paso, es mi vida, mi alma rebelde y mi propia huella en esta vida! Mi valentía hoy, lejos de jugarme lo que parezco, hago o lo que tengo en esta vida, es por vivir tal como soy y de poder ir hacia mi destino! Es decir, está en juego mi felicidad! Y esas son palabras mayores, después de muchos años siendo valiente, pero jugándome poco de mi vida! Actualmente cualquier decisión, por minúscula y cotidiana que parezca, involucra a mi alma y a mi vida plena! Y, evidentemente, jugar con el alma o la vida de uno mismo es algo crucial... y arriesgado! Así, con la relativamente reciente exigencia -libre, firme y personal- de seguir a mi alma, las decisiones son siempre decisivas y, muchas veces, drásticas y excluyentes en sus opciones! Claro que, para ello, antes tuve que aprender a renunciar a caducos esquemas mentales, emocionales y educacionales, como vivir un amor ordinario a cualquier precio, formar una familia como la que siempre había soñado, dedicarme a una profesión reconocida y bien remunerada, entre otras muchas ideas instauradas en mi mente burguesa y bien adiestrada para una buena y ordenada vida! Mi alma hoy me exige, día a día, ser más firme, más transgresor, más rebelde, más amoroso y siempre pensar en grande... es decir, de una vez por todas, ser realmente valiente para optar por mi mejor vida, ni más ni menos que la que merezco!

Como no podía ser de otra forma, la apuesta tenía que ser clara y contundente, había mucho en juego y la vida es radical y taxativa, no podemos jugar con ella, pues siempre gana la partida! Mi alma, por ello, me exigió, entre otras cosas, dejar caer mi confortable matrimonio por falta de un mismo sentido ante la vida. ¿Coste? Enorme, dejar de estar cada día con mi entonces recién nacida hijita; enfrentarme a la soledad como modo de vida, aunque me permitiera adentrarme en mí mismo y conocerme; otra de las decisiones fue ir desplazando mi trabajo de entonces en comunicación empresarial e institucional -por ciertas razones de objeción de consciencia- pues me veía como una mera herramienta manipuladora de un sistema insano y corrupto, como cada día más se está evidenciando. ¿Coste? La precariedad laboral y económica, a cambio de emprender la -a ratos- ingrata, poco reconocida y escasamente remunerada tarea de ayudar a los demás, dedicándome al Life Coaching y a escribir libros sobre la vida, que muy pocos leen y muchos menos, aplican ;-)

Pero ¿cuál es la recompensa de esa verdadera valentía obedeciendo al alma? La principal es que ha aparecido el amor verdadero en mi vida, sustituyendo paulatinamente al miedo que, como a todos, había invadido gran parte de mi historia. Y junto al amor, siempre está, entre otros premios, la confianza... en mí, en la bondad humana y en la misma vida! Y cuando el amor del alma aparece en escena -aunque te separa de muchas personas temporalmente distraídas como yo estuve en mis antiguos derroteros del Ego- también lo hace la necesidad imperiosa de compartirlo y hacerlo extensible en un mundo que, cada día más, lo necesita para subsistir! Pero, como todo en este vida, a mayor es el logro a alcanzar, mayor es el riesgo y, muchas veces, la renuncia a muchas otras cosas ordinarias! Así esa determinación y firmeza en vivir desde el alma, atrae a muchas personas con esa común vibración, pero a la vez te aleja de personas que, aún amándolas, debes saber esperar porque aún temen ser como son, sentir lo que sienten y luchar por lo que merecen! Y esa transición y cambio de escenario, no siempre es humanamente fácil, acostumbrados como estamos a una cierta rutina y normalidad en nuestra vida ordinaria! ¿Qué hay detrás de esa andadura siguiendo al alma? Nada, solo un camino que es satisfactorio en sí mismo, algo así como cuando el ejército español afirma "la satisfacción del deber cumplido"... porque ese, nos guste o no, es el verdadero sentido de nuestra existencia! ¿Felicidad a raudales y para siempre, al seguirla? No, pero uno aprende que la vida está necesariamente hecha de contrastes y que, con verdadero sentido, todo enseña a vivir! ¿Amor siempre y a destajo? Tampoco tal como lo entendemos hasta entonces, pero siguiendo al alma uno aprende a vivir ese verdadero amor, incondicional y puro, que no depende únicamente de lo externo y que crece cuanto más se da a los demás! ¿Comodidad y confortabilidad en la vida ordinaria? No, pues el encaje en un mundo plagado de miedo no es siempre fácil ni cómodo, pero uno aprende que de esta manera está logrando cambiar realmente el mundo y ayudando a sus ciudadanos! ¿Alguna meta al vivir desde el alma? El éxito personal, es decir, sentirse mejor con uno mismo, con los demás y con el entorno, pero sabiendo que es un camino hacia ninguna parte, si garantía alguna, más que crecer uno, sentirse muy feliz a ratos y, ante todo, saber que ese camino del crecimiento dura la vida entera! ¿Riesgos en esa andadura vital y sin fin? Sí, no saber la distancia total a andar, pues nunca sabremos cuánto durará nuestra propia vida! ¿Y, entonces, hay algo seguro en ese camino? Sí, que una vez iniciado -con sus valles y sus cumbres- es imposible desandar el camino... y lo único seguro es que, tras la negra noche del alma, solo puede surgir un nuevo y flamante día!

Aquí te traigo un interesante texto sobre el miedo, es decir, el gran enemigo del amor! Para saber amar, uno debe saber gestionar día a día sus miedos... precisamente para dar paso al verdadero amor en su vida! Disfrútalo y aprende, extrayendo tus propias conclusiones...


LA MAYOR ALIADA DEL MIEDO ES NUESTRA PROPIA MENTE.
PERO, A LA VEZ, ES LA MEJOR HERRAMIENTA PARA DESARTICULARLO.ESTOS CONSEJOS TE AYUDARÁN.


1) DISTINGUE LOS MIEDOS:
El primer paso es no confundir los miedos amigos con los miedos enemigos. Los miedos amigos te advierten del peligro para que te pongas a salvo, para que te libres de la amenaza y no para que caigas en sus
manos. Los miedos amigos te preparan para enfrentarte a una situación determinada. Por el contrario, los miedos enemigos te disuaden de que luches y además, te debilitan y desaniman.

2) TÚ NO ERES TU MIEDO:
Debes tener en cuenta que el miedo tiene sus artimañas. Una de las más insidiosas, cuyo fin es debilitar nuestra fuerza, es que nos identifiquemos con él y nos sintamos avergonzados. Cuando asumimos
nuestros miedos como un rasgo negativo de nuestra personalidad, nos condenamos al silencio, al secretismo y como consecuencia de esto, no buscamos ayuda. Tienes que pedir el mismo respeto por tus miedos que por tus dolencias físicas.

3) NO COLABORES CON ÉL:
Además de esconderlos, también tendemos a alimentar nuestros miedos. Todos podemos ser colaboracionistas sin darnos cuenta;
el miedo es invasor y como tal tiende a hundir o anular a quien lo padece. Puede apoderarse de la conciencia entera del sujeto y alterar sus relaciones. Conviene por ello que lo aísles de tu dinamismo mental. No intentes justificarlo. No puedes decir:" Hoy no voy a esa reunión porque va a ser aburrida", cuando deberías reconocer:" No voy porque me da miedo la gente". No puedes decir: "No vale la pena reclamar una cosa tan boba", cuando en el fondo lo que estás pensando es que no sabes cómo hacerlo o no te atreves.

4) ADOPTA UNA POSICIÓN ACTIVA:
Una vez que son conscientes, debes declarar la guerra a los miedos enemigos que han invadido tu intimidad. Hay que movilizarse, es decir, afrontarlos activamente. Tienes varias opciones para hacerlo.

5) FORTALECE TU CUERPO:
La solución para luchar contra el miedo es disminuir el peligro o aumentar los recursos personales. En primer lugar, tienes que preparar tu organismo para la batalla. El miedo emerge de la biología, aunque tiene también otras causas. Está demostrado que el ejercicio físico es un antídoto contra las sensaciones que provienen de él.
Entre otras virtudes, aumenta la tolerancia al esfuerzo. No olvides que las personas con tendencia a la angustia suelen eludir el ejercicio físico.

6) SÉ TU PROPIO ENTRENADOR:
Los entrenadores saben muy bien que el atleta debe animarse a sí mismo antes de realizar un ejercicio o hacer un esfuerzo. Y los terapeutas más conspicuos insisten en preguntar a sus pacientes qué piensan de la terapia que reciben. Saben que una actitud displicente o unos comentarios acres o devaluadores van a limitar la eficacia del tratamiento.

7)DEBILITA A TU ENEMIGO:
Critica las creencias en que se basa el miedo. Desenmascara sus jugadas de farol. Búrlate de él. Desarrolla el sentido del humor para desactivarlo. Aprovecha todo lo que sabes para hacerle daño. Tienes que convencerte de que no es tan imponente. Exponte gradualmente al miedo.

8) BUSCA BUENOS ALIADOS:
Es difícil combatir el miedo solo; y si éste es patológico, imposible. Busca consejo y ayuda de personas competentes. Busca también a quien pueda darte ánimo cuando estés desalentado. Las redes de apoyo afectivo son la mejor solución a muchos de nuestros problemas, incluido el miedo.

ANATOMÍA DEL MIEDO- José Antonio Marina.



¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com/

jueves, 11 de marzo de 2010

TUS MIEDOS... TE ALEJAN DE TI (Iª PARTE)



Sin duda, a todos nos mueven nuestros miedos. Muchas veces están ocultos en nuestro sótano del inconsciente, porque hemos aprendido a guardarlos allí, donde creemos que no molestan ni molestarán jamás. Pero la verdad es que, esto último, no es así, pues allí permanecen latentes esperando a reaparecer de nuevo a la menor ocasión -y, seguramente, en el peor momento-, además de hacernos errar en nuestras decisiones!

Pero hay que confiar en la vida! ¿Por qué? Porque ella, más allá de que pensemos que muchas veces conspira contra nosotros con desgracias e infortunios, siempre nos ofrece oportunidades inesperadas y sutiles para deshacernos de ellos. Claro que cada uno es libre de hacerlo en el momento dado o bien negarse una y otra vez a mirarlos de cara e intentar devolverlos al sótano donde estaban guardados y, donde, sin duda, no solo siguen sin desaparecer, sino que crecen con el tiempo. Y una de las maneras que tiene la vida para ayudarnos es ponernos continuamente personas y situaciones -aparentemente favorables o adversas- frente a nosotros para que seamos conscientes y veamos esos miedos fielmente reflejados en ellas. Es verdad que al ser humano le cuesta ver -y más aún, aceptar- ciertas cosas de sí mismo -en positivo o en negativo-, por lo que, muchas veces, nos es mucho más fácil verlo fuera, en los demás! ¿Cuántas veces damos consejos a amigos nuestros ante un problema de cualquier índole y, mientras los damos, descubrimos que muchos de esos problemas los tenemos nosotros mismos y tienen la misma solución que, precisamente, damos? ¿Entiendes ahora porque el Coaching o la ayuda a los demás es la mejor forma de aprender, cada día más, sobre uno mismo? Insisto, huye de los presuntos maestros iluminados que creen saber todo sobre su vida... y la de los demás, todos aprendemos enseñando ;-)

Es curioso cómo aparecen personas en nuestra vida que no entendemos bien el por qué o el para qué han llegado... o por qué en este preciso momento! Algunas personas por una razón, otras para un rato y otras para toda la vida! Particularmente no creo que haya que entender -solo con la razón- cada una de las cosas que suceden en nuestra vida, pues ésta siempre tiene algo de misterioso y de mágico y es mejor que siga con la suya... mientras nosotros nos dedicamos a, simplemente, vivirla bien atenta y con todos los sentidos! Pero no creo en las casualidades, por lo que considero que todo en nuestra vida tiene su sentido profundo y su causa real. Así, esas personas que aparecen y coexisten en nuestra vida (amantes, amigos, compañeros, etc.) no son más que un fiel reflejo de lo que necesitamos ver, saber y/o enmendar de nosotros mismos. Por cierto, un inciso, esto también explicaría la súbita ausencia de alguna de ellas, piénsalo! A lo que íbamos, de esta manera, frecuentemente, aprendemos a vernos de otra manera, más allá de lo que nosotros pensamos de nosotros mismos. Como suelo decir, cada uno de nosotros hemos aceptado de buen grado una personalidad que, entendemos, como propia hasta llegar al pretendido "así somos, es lo que hay", que, por cierto, creemos erroneamente fijo e inamovible! Ni que decir tiene que esa personalidad aceptada e histórica no es más que un cúmulo de ideas preconcebidas sobre nosotros mismos, hechas a partir de experiencias y de regalos "cariñosos" de los que nos rodean, ya sean amigos, padres o entorno en general. El problema radica en que no siempre esa idea fijada de nosotros mismos -aceptada y aplicada- no se corresponde a lo que realmente somos... en toda su amplitud y profundidad!

Así se explica que, en situaciones siquiera soñadas y muchas veces extremas, nos sorprendamos a nosotros mismos actuando de una manera imprevisible y, normalmente, "fuera del guión" que nosotros tenemos para nosotros mismos y de nuestra consecuente vida! ¿Cómo actuamos frente a una desgracia repentina, del tipo que sea? ¿De dónde sacamos, a veces, fuerzas para vivir situaciones que nunca nos habíamos siquiera planteado para nosotros? Deberíamos aceptar que el ser humano es mucho más de lo que él piensa y cree de sí mismo, porque la mente es limitada. ¿O sea que nuestra reducida y obtusa mente nos limita nuestro repertorio vital, haciéndonos pensar que somos menos de lo que somos? Sí, así es, sin duda! ¿No será este el mal en nuestra errónea vida... y no la pretendida baja autoestoma... del Ego? ¿No tendrá todo esto algo que ver con nuestra infelicidad crónica?

Por decirlo de alguna manera, en nuestro interior hay más "yo's" de lo que pensamos ordinariamente. Pero tenemos asumido un "yo" concreto, el más conveniente y seguramente demostrado por lo hasta entonces vivido por nosotros. Y creemos conocernos bien: así somos... y así queremos ser, cueste lo que cueste, dice nuestro insaciable Ego para dejarnos tranquilos... pero infelices! Pero, ¿qué pasa si nuestras circunstancias nos sorprenden o superan con algo nuevo e imprevisto que exije de nosotros una respuesta distinta, rápida, efectiva... y plena? Pues que, si le dejamos, aflora ese otro "yo" oculto, pero siempre existente, que nos aporta la solución ante ese estímulo hasta entonces desconocido! O sea, que aparte del "yo" conocido a través de los años, existen otros "yo's" en nuestro interior que completan nuestra propia realidad como ser integral, que amplían nuestro repertorio, por llamarlo de alguna manera... y que nos hace felices! Desde siempre he afirmado que lo mejor para conocer bien a alguien es sacarlo de esa pecera personal en la que cada uno de nosotros nada plácida, confortable y convenientemente. Fuera de ella, en otros mares más abiertos, como una situación extraña o imprevista, surje "otra persona" distinta y -mejor o peor de lo que imaginábamos, qué más da- en cualquier caso muy diferente... y eso, muchas veces, nos asusta o nos sorprende, en vez de maravillarnos por el reencuentro con otra parte de nosotros mismos! Es por eso que hay que conocerse cada día mejor uno mismo y que ese conocimiento no sea fruto de una introspección sesgada por una mente manipuladora, experimentada y repetitiva, sino estando simplemente bien atentos a lo que realmente somos, sentimos y vivimos en cada instante!

Vivir atentos permanentemente significa que, previamente, hemos eliminado todos esos condicionantes internos y externos, todas esas falsas ideas de ese "yo" limitado por la experiencia, lo que nos permite ver, sentir y vivir lo que aparece -sin juzgar si algo es bueno o malo en cuanto llega-, es decir, sin miedo! Juzgar solo nos decanta hacia una de las dos opciones... cuando precisamente la vida -la mayoría de las veces- trasciende y supera a ambas a la vez, esta es su magia, su encanto y su misterio! Por explicarlo sencillamente, Migueles en mí hay muchos, sí... muchos más de los que puedo conocer de antemano, sin juzgarlos a cada uno, pero eso sí, siempre dispuesto a compartirlos todos! ¿No es eso el amor, acaso? ¿Amar no es la ausencia de miedo a compartir todo lo que uno es, ya sea lo aparentemente bueno o malo de cada uno, tanto lo conocido como lo esconocido de uno mismo? ¿No será por eso que amar -a uno mismo o al otro- es reconocer, aceptar y compartir todos los Migueles que en verdad somos... y sin miedo? ¿Conoces mucha gente verdaderamente capacitada para ese amor íntegro, global y pleno, que mereces? ¿Crees que para amar no habría que empezar por prepararme haciéndome amigo de todos los Migueles que hay en mí, para luego estar dispuesto a compartirlos todos? Por último, una sugerencia y un consejo: Mírate fijamente al espejo y reflexiona ¿conoces bien a esas diferentes personas, te caen bien o incluso te enamorarías de las personas que hay frente a tí, mirándote? ¿les ves felices o con miedo? No busques fuera lo que no seas capaz de ver, entender, valorar y amar en ti mismo!

SEGUIRÁ MAÑANA...

¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com/

lunes, 22 de febrero de 2010

NO TE RINDAS...



Reconozco que, muchas veces, cuando hablo con alguien que está sufriendo, es difícil transmitirle lo que me ayuda a mí a seguir siempre hacia adelante y a no ceder en mi empeño! Como alguna vez he dicho, la palabra renuncia, aunque dominó demasiados años de mi vida, hoy ya no la acepto en ella, ni en la de nadie a quien quiera. No puedo evitarlo, desde que descubrí que tenía cielos y más cielos esperándome a que alzara mi vuelo hacia mí mismo... Y yo, por entonces, estaba arraigado a mi propio pozo de la desdicha! Pero el tiempo me enseñó que la felicidad no es un lugar al que se llega un buen día, sino el trayecto de abandonar ese pozo de infelicidad al cielo que merecemos. Un día descubres que el Cosmos está hecho para nosotros y brindarnos todo lo que creamos necesitar en nuestra vida para obtener la dicha. Lamentablemente, ese sentimiento llega cuando llega, pero es difícil de transmitirlo a quien se niega a aceptarlo! Así descubres que la infelicidad y la desdicha es también un aprendizaje, pero una opción personal e intransferible, como lo es la propia felicidad en nuestra vida!

Trabas para alcanzar esa actitud de felicidad hay muchas, como para pedir a Dios que nos saque, al fin, de nuestro sufrimiento de cada día. Pero llegamos a convivir con él, a adaptarnos a su presencia, aceptándolo como parte consustancial de nuestra vida! Hasta que un buen día, seguramente fruto de un encuentro mágico e inesperado con nosotros mismos -gracias a alguien o a algo que irrumpe en nuestra vida- descubrimos que ese pozo de infelicidad nos lo hemos fabricado nosotros para sentirnos desdichados, pero seguros. También sé que si alguien nos invita a salir de él, surje el miedo y nos negamos a salir a la superficie! Podríamos afirmar que llegamos a estar confortables en la desdicha y no vemos una razón convincente para salir de ella y aventurarnos a lo desconocido, por óptimo que parezca o nos cuenten! Pero también es verdad que, en ese preciso día glorioso, descubrimos que fuera, también hay otra vida posible!

Y es que intentamos desesperadamente anclarnos a lo conocido de nuestra vida resignada, como si otra vida mejor fuera imposible! Pero hay un momento, en que nace el amor y desaparece paulatinamente el miedo a lo desconocido, todo eso que está ahí fuera para nosotros, pero que renunciamos a explorar, sin haberlo probado siquiera. ¿Por qué buscar argumentos convincentes para conocer algo que nuestra Alma ya reconoce y espera, para hacernos felices, tal como soñamos? ¿Por qué concentrarnos en los posibles problemas, sin pensar que la solución está en nuestro interior, esperando que la queramos ver y tengamos el valor de vivirla? ¿Por qué conformarnos con un pozo oscuro pero conocido, si precisamente la vida nos insiste a cada momento que lo deconocido no es, necesariamente, malo ni bueno, simplemente es y está en nuestra propia vida? ¿Por qué renunciar a algo a lo que tenemos derecho e intentamos desoír esas señales del Alma que nos invitan a confiar en lo soñado, aunque sea desconocido? ¿Por qué nos arraigarnos a algo que sabemos nos impide vivir lo que realmente deseamos? ¿Hasta cuando resistiremos a salir de nuestro engaño, para reencontrarnos con todo eso que intuímos y anhelamos desde dentro? ¿Por qué no podemos aceptar que nuestra Alma sabe más que nuestra restrictiva y programada mente obtusa? ¿Tanto perdemos en el intento? ¿No es la vida el simple salto del pozo aceptado y conocido hasta el cielo que deseamos, desconocemos, pero merecemos?

Mi amiga virtual Cori nos regala un espléndido texto en el que nos invita a alzar el vuelo! Despojados de lastres del pasado... abiertos y confiando de nuevo en la vida, siempre es posible volar alto y conquistar ese cielo que está hecho para que lo descubramos. Disfruta de este texto y extrae tus propias conclusiones... vuela alto!


NO TE RINDAS

No te rindas, aún estás a tiempo de abrazar la vida y comenzar de nuevo, aceptar tu sombra, liberar el lastre y retomar el vuelo.

No te rindas, que la vida es eso, continuar el viaje, perseguir tus sueños, abrir las esclusas, destrabar el tiempo, correr los escombros y destapar el cielo.

No te rindas, por favor, no cedas ..., aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se ponga y se acalle el viento, aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tu seno.

Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo, porque lo has querido y porque yo te quiero, porque existe el vino y el amor es cierto, porque no hay herida que no cure el tiempo.

Abrir las puertas, quitar los cerrojos, bajar el puente y cruzar el foso, abandonar las murallas que te protegieron, volver a la vida y aceptar el reto.

Recuperar la risa, ensayar un canto, bajar la guardia y extender las manos, desplegar las alas e intentar de nuevo, celebrar la vida, remontar los cielos.

No te rindas, por favor, AMIGO, no cedas, aunque el frío queme, aunque el miedo muerda, aunque el sol se ponga y se acalle el viento, aún hay fuego en tu alma, aún hay vida en tu seno.

Porque cada día es un comienzo nuevo, porque ésta es la hora y el mejor momento, porque tienes alas y puedes hacerlo, porque no estás solo y porque yo te quiero.

Cori Caniza

¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com

jueves, 11 de febrero de 2010

VOLAR



De vez en cuando alguien pone palabras a nuestras palabras y sentimientos. Uno resuena de repente con alguien que expresa magistralmente lo mismo que ronda por nuestro corazón... En estos mágicos casos, lo mejor es dejar que ese otro alguien se exprese por nosotros. Y es que, aun obstinados en ser únicos y especiales, todas las personas somos esencialmente iguales en lo que sentimos y vivimos. Pueden cambiar los momentos, las circunstancias y, sobre todo, cómo lo vivimos... porque eso es, precisamente, lo que nos hace singulares! Esa es nuestra libertad personal e intransferible, decidir que hacemos con todo eso que sentimos!

Huelgan las palabras, aquí te dejo con un precioso texto de mi amiga virtual Cori Caniza, que expresa mejor que yo ahora lo que yo siento como mío! Disfrútalo...

"Cuando cierro los ojos comienzo a ver, como si recorriera una distancia infinita a una velocidad inimaginable, como si la realidad me permitiera abstraerme mas allá, en un viaje remontado por mis alas, para poder comprenderla en profundidad.

Sumergida en realidades y pensamientos, nadando para no ahogarme en ellos, pier ...de impulso mi esencia y mojo las alas de mi vuelo.
De repente, surge entre las aguas una oportunidad que no percibí antes, la cual, como un tronco en medio del océano, me permite salir del agua por un momento, para descubrir el paisaje, mirar hacia el cielo, respirar, secar mi alas...

En ese instante, impulsada por cierta magia inexplicable, remonto vuelo y diviso el todo de mi reciente experiencia, de mi nado sin rumbo.
Entonces veo el camino desde lo alto, con claridad, y descubro lo maravilloso que fue sentir el agua fresca en mi corazón ardiente, ávido de emociones, y que en el vuelo, aunque el viento me refresque, me acerco al sol, que quema mi alma cuando se pierde del recipiente al cual pertenece, el que permite sentir tantos sentires.

En ese momento decido regresar a mi camino, ya no para nadar sin rumbo sino para fusionar mi alma al cuerpo que me tocó ocupar y nadar volando entre el agua y el cielo, ahora sin sumergirme, sino divisando el horizonte.
Quizás el día en que descubrí mis alas, remonté un vuelo tan elevado que, el camino de mi vida, se tornó tan pequeño que parecía insignificante.
Sin embargo el caminar ocultando mis alas provocaba que viera tan lejano el cielo, que mi vida parecía a medias.
Y así sucedía, desde tan alto o sumergida.

En lo alto mis ojos no veían, solo soñaban; en lo profundo mis alas no volaban, se mojaban.
Creo que es tiempo de volar sobre el horizonte agitando las alas para divisar el paisaje y nadar sobre la superficie.

Cuando abro los ojos comienzo a ver, recorriendo una distancia infinita a una velocidad imaginable, como si los sueños me permitieran abstraerme más aquí, en una vida con alas que me permiten caminar para vivirla con profundidad y disfrutar la magia en momentos que, explicarlos sería perder la razón y vivirlos, encontrar libertad.

Desplegar las alas es el secreto de vivir... sin miedos, sin dudas allí... frente a todo, frente a un paisaje conocido o desconocido... Abrir las alas y volar...
Cuantas veces en la vida cerramos nuestros ojos y la vida parece distinta en ese mágico mundo de sueños... Nos perdemos en los pensamientos, en los sueños, volamos y nos dejamos llevar y llevar...

Protegemos nuestras alas, no dejamos que toquen tierra firme...
Y ahora es el momento de abrir las alas al máximo... Disfrutemos del paisaje, no nos detengamos ante los obstáculos al contrario pasemos por ellos sintiéndonos fuertes, comprendiendo que el horizonte es la meta y que ese vuelo es sinónimo de libertad... Como en los sueños, como en esos momentos mágicos en que la mente nos lleva a un mundo desconocido y maravilloso, como en esos instantes en que sólo nos dejamos llevar sin ofrecer resistencia... Está en nosotros el secreto de tener esa fuerza, sólo debemos aprender a volar...

Cori Caniza



¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com

viernes, 5 de febrero de 2010

¿ENTENTE CORDIALE CON UNO MISMO?



Nuestro mundo, a veces, me sorprende, como los habitantes de él. La gente intenta desesperadamente encontrar un presunto "entente cordiale" consigo mismo y con los demás, con lo que resignadamente acepta, con esa vida a medias y a precario que todos vivimos en este mundo loco. Somos supervivientes en una vida que no nos entusiasma, pero que aceptamos. Para lograrlo, nuestro ego (quien fabrica ese concepto erróneo y/o limitado que de nosotros tenemos) intenta sobrevivir a los egos ajenos, sin ser él mismo, para no romper los moldes, ni contrariar a los demás, ni al mundo.

Así, desde nuestro Ego pretendemos hacer lo que todos hacen de forma igual y conveniente, pero, a la vez, de manera personal y diferente, para sentirnos únicos! ¿Cómo puedo ser yo mismo y, a la vez, ser igual a los demás, para no contrariarles? Algo no funciona! No ser uno mismo a cualquier coste o serlo a medias, siempre se acaba pagando! Y nos damos cuenta cuando, por ejemplo, observamos en una película, un libro o en la misma realidad algo que nos impacta... precisamente porque lo echamos de menos en nuestra vida! ¿Cuántas lágrimas en las salas oscuras de los cines o en la soledad -ante un paisaje o un buen libro- se pierden ante la imposibilidad de vivir -reconociéndolo- lo soñado? ¿Cuántas veces, oyendo a alguien presuntamente erudito de la vida, nos conmovemos, nos revolucionamos y descubrimos en sus palabras o acciones pensamientos, emociones o actitudes que llevamos muy dentro nuestro y no dejamos que fluyan?

En la parte sombría de nuestra alma todos guardamos cosas que nos negamos a aceptar de nosotros mismos... y cuando algo fuera -en nuestro mundo- nos remueve, provoca en nosotros una reacción convulsiva e inesperada... que tal vez se expresa en forma de lágrimas o de sonrisas nerviosas, porque es todo eso que reconocemos... y el alma tiene atesorado como lo deseado! Luego será nuestra presunta libertad quien decidirá si asumirlo como propio o si seguir renunciando... al sueño! Aún asi, muchas veces renunciamos a lo deseado con profundo dolor del alma por no creer que sea el momento, porque tememos hacerlo realidad e incomodar a nuestro entorno o porque, en el fondo y erroneamente, no creamos merecer ese algo especial que nos conmovió un cierto día y que sigue haciéndolo desde la sombra de nuestra alma. Ya sea algo agradable o no, eso se mantendrá en la sombra y nos provocará, día a día, esa tristeza perenne ante nuestra opción personal de una vida de renuncia!

Y la renuncia siempre se paga, sin duda! Sobre todo cuando estamos renunciando a algo que nuestra alma dice que necesitamos, aunque la razón lo contradiga o intente distraernos! Y esa renuncia se ve en nuestro rostro y en nuestros gestos más cotidianos, pues hace que vivamos nuestra vida a medias y con esa inevitable y honda melancolia! ¿Te has fijado los rostros de la gente por la calle? ¿Te inspiran felicidad o, al contrario, te sugieren tristeza y renuncia? ¿Se aprende a vivir bien con la pesada carga de haber renunciado a lo que verdaderamente deseamos, a cambio de -quizas- una vida presuntamente acomodada, pero vacía, ajena e insulsa? ¿No es verdad que lo que nos conmueve en un momento dado es porque la vida nos lo pone enfrente para que lo reconozcamos como algo propio que merecemos y luchemos por ello, aunque haya sido antes ignorado por nuestra razón cartesiana, temerosa y conveniente? ¿Nos damos cuenta de que, cada vez que renunciamos a algo que deseamos y merecemos, estamos aumentando el lastre de despropósitos, sueños rotos y esperanza ante la vida, invitándonos a errar de nuevo para, precisamente, huir de una verdad que nos persigue desde dentro? Una buena amiga me dijo en su cumpleaños "ya ves, acumulando arruguitas"... cuando no hay peor vejez que la del alma insatisfecha, arrugada y cicatrizada por una renuncia!

Me sorprende -y me entristece, lo reconozco- ver cómo las personas ceden ante el miedo que les provoca lo desconocido, lo imprevisto que llega a diario a nuestra vida! Me apena ver tras una edad mal llevada que siempre hay demasiada renuncia a ser, pensar, sentir y vivir lo que uno merece, una mejor vida! Y eso, año a año, va reflejándose en nuestro semblante y apaga la luz de nuestra mirada! Ojos inexpresivos y llenos de profunda melancolía, pieles arrugadas y opacas, labios estriados y secos son el horizonte cotidiano, donde nuestra mirada encuentra la tristeza y la desolación propia, asi como la global y ajena! ¿Cuántas veces nos basta mirar los ojos a alguien querido para, en silencio, descubrir su pena, aunque la oculte tras sabias y poco convincentes palabras de dicha o tras sonrisas artificiales? ¿No será esa la causa de que hayamos perdido el buen hábito de mirarnos a los ojos cuando hablamos o que huyamos de una mirada sincera y acusadora... además de amiga? ¿Puede una simple mirada amorosa engañarnos... o hacernos sentir incomodamente juzgados?

Y, hablando de miradas. Una reflexión. Suelo frecuentar comunidades virtuales o redes sociales, lugares donde la gente presuntamente conoce y contacta con otras personas, aparentemente para hacer nuevas amistades o encontrar el amor de su vida. Pero en demasiados perfiles personales veo -sorprendido- cómo sus "forografías" muestran oscuras gafas de sol o bien se trata de fotos antiguas (posiblemente de cuando la felicidad reinaba en su vida) o de iconos e ilustraciones anónimas. Ese sutil anonimato o reserva no pretende -la mayoría de las veces- engañar al presunto visitante, sino ocultar la realidad visible en una mirada delatadora. Afirman buscar amor y lo que ofrecen -a cambio- es solo miedo! Particularmente, en mis perfiles, hace ya tiempo, decidí no prodigar mi imagen completa por razones de privacidad de mi identidad; pero, por contra, de alguna manera muestro la parte más importante y expresiva de mi rostro: la mirada! En una mirada uno puede ver cómo es la persona en realidad, diga lo que diga! En una mirada uno no puede parapetarse tras palabras vacías y protocolarias... uno siempre es como es!

Intentar aproximarse a personas nuevas y anónimas buscando la posible amistad o el amor de su vida, pero sin mostrar cómo es uno realmente, es un contrasentido! Basta conversar en foros y leer lo que en ellos se expone -tras el cómodo anonimato- para descubrir las malas experiencias, los engaños vividos que se esconden tras esos rostros ocultos y falsos, sesgados por una mirada oculta o por la protocolaria palabrería! Y es que, esas nuevas herramientas tecnológicas para conocer gente nueva e interesante, no son más que el crudo reflejo de la calle y del mundo real en que vivimos, en el que el sempiterno "dime de que presumes y te diré de qué careces" está -lamentablemente- a la órden del día, así como el perpetuo miedo a mostrarse tal como uno es!

A veces pienso que yo ahora en la vida hago, exactamente, lo contrario! En esas comunidades o redes sociales como en la calle, expongo mi mirada, cuelgo mis diarios escritos en los que desnudo mi alma impúdicamente y hablo de mis sentimientos más ocultos. Como he dicho antes, también lo hago en mi mundo real, donde expongo mi mirada sincera y transparente a quien desea conocerme y hablo de emociones y de mis interioridades con total confianza, aunque solo las ve quien desea realmente saber de mí... o de sí mismo, como si yo fuera su espejo delator! Esta, por lo visto y oído, es una actitud valiente en la vida actual... y no es vanidad o promoción de mí persona! Ya no llevo máscaras, como tantos años llevé en mi vida! Y es que ahora no temo la reacción de quien me observa... confío en las personas -mientras no me demuestren lo contrario-, me entrego tal como soy... y ofrezco sinceridad gratuíta, en un mundo que, cada día más, carece de ella! Quizás doy sinceridad porque espero recibirla de quien la aprecia, la reconoce en sí mismo y la valora en mí, que no son todos! Podría afirmar sin engaño que quien se acerca a mí -aunque sea desde una red social anónima y siempre distante- sabe mucho más de mí, que yo de esa otra persona!

Por eso, a veces reflexiono sobre a cuántas de las personas que me encuentro en la vida o en Internet conozco, tanto como ellas me conocen a mí. Sin duda, esa actitud abierta y algo despreocupada provoca reacciones dispares, paradójicas y, aunque parezca mentira, algunas de ellas imprevisibles! A algunos, mi sinceridad les conmueve; a otros, en cambio, les asusta o les provoca desconfianza, por si es una máscara! Unos reaccionan manifestándome su afinidad, su amor o su amistad, aunque sea en la distancia y en silencio; mientras que a otros les despierta su lado oculto, sus fantasmas e inseguridades... o evidencia sus propios deseos personales e insatisfechos! Cada uno es libre de hacer con mi sinceridad lo que sepa, pueda y quiera hacer con ella! Unos me ven como una oportunidad, mientras otros me sienten -muchas veces incluso sin conocerme personalmente- como una amenaza! En nuestra vida, cada persona que aparece es única e irrepetible, pero siempre tiene su sentido y debería provocarnos algo... y enseñarnos nuestra propia realidad reflejada! Lo que vemos en los demás, debemos reconocerlo en nosotros mismos como propio o como deseado!


¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com

 

Tell me when this blog is updated

what is this?