miércoles 29 de septiembre de 2010

EL OTOÑO DESNUDO



Atrás quedó el verano! Hace unos días, en el Hemisferio Norte, ha comenzado el otoño. Una estación que presagia la desnudez de los árboles, el inicio del desapacible frío, las primeras nevadas... la antesala del invierno! Y como las demás estaciones del año, el otoño se va despacio, sin hacer apenas ruido... como lo hace todo en nuestro Universo! Lo nuevo que trae consigo lo hace con pequeños cambios cotidianos que configuran, día a día, la nueva estación que llega. Cambios sutiles, casi imperceptibles, que solo pueden ser captados por un corazón inquieto o un alma bien despierta. Colores que, hora a hora, pasan del pardo al amarillo y de éste al rojo... hasta que, con la llegada del frio, las hojas de los árboles caigan al suelo y formen ese tapiz multicolor que protege a la tierra de las inclemencias del tiempo, al tiempo que la nutren!

Solo el ser humano ansía celebrar todo lo nuevo, lo diferente, lo innovador en su vida, aunque no sepa su sentido! Celebramos el nacimiento, la mayoría de edad, la unión de la pareja, la muerte! La Naturaleza, mientras, se conforma con su silencioso devenir y con el sentido que, en su sino imperturbale y eterno, tiene su pausado movimiento! Porque en ella -como en nuestra propia vida- todo fluye y dura lo que tiene que durar! ¿Celebramos un rayo o un trueno, en una noche de tempestad? ¿Celebramos la llegada de cada nueva ola a la playa? ¿Celebramos ese primer rayo de sol matinal en nuestra retina? Parece ser que solo pretendemos celebrar lo que dura en el tiempo, lo que tiene nombre, lo que creemos merece ser recordado... y obviamos otras tantas cosas bellas que acontecen en nuestro día a día, en silencio, tal vez incluso a distancia! Celebramos un abrazo tras una ausencia prolongada, un beso cuando es el primero, un apretón de manos para celebrar un presunto y próspero negocio... pero olvidamos -demasiado a menudo- miles de gestos, de ínfimos detalles que inundan nuestra vida y le dan color!

Y, seguramente, estos aparentemente insignificantes detalles que nos rodean podrían hacernos valorar más la vida, evitar la rutina y buscar ese algo para celebrar y sentirnos bien, repitiéndolo cada día! Mirar no es ver, como apreciar no es solo saber! Ver es sorprenderse y ser consciente de lo que pasa alrededor nuestro, por ínfimo que ésto sea. Ver es captar esa mueca disimulada, esa palabra silenciada, descubrir en cualquier instante o lugar algo que nos sorprenda! Y apreciar es darle valor a todo eso que parece no tener valor para nosotros, como un guiño, un tic o un ademán de alguien cercano a nosotros o esa pequeña luz de una vela que alumbra todo un cuarto a oscuras! Ver y apreciar, entonces, se convierten en un arte y nos permiten admirar lo que conocemos y lo que desconocemos de nuestra vida! Admirar es saber ver la belleza en cada persona, en cada momento y en cada rincón de nuestro mundo! Y saber que hay Algo detrás de cada detalle, que todo tiene su propio sentido y es capaz de sobrecojernos, de emocionarnos... y de hacernos sentir -por fin- bien vivos!

Reflexiona por un instante en los miles de detalles que se escapan a tu vista, a tu conocimiento, a tu sabiduría. Todo eso e incluso lo que no ves ni eres consciente de haber vivido, conforman, de igual modo, nuestro día a día! Puedes probar de almacenarlo en tu memoria, pero bastarán unos años para que ésta falle y apenas seas capaz de reconocer lo visto y vivido! Entonces ¿por qué tanto alboroto por lo mal vivido, lo sufrido? Si, como lo agradable, se diluirá en el tiempo, dejando solo la presencia del sentimiento que provocó! Así, el otoño no es más que esa presencia pasada que se deshoja, hoja a hoja... hasta dejar desnudo y esencial el tronco y sus ramas desarboladas, tu sentimiento. Pero, en su interior, sigue la vida... hasta que, desde la desnudez integral del próximo invierno, nazcan los nuevos brotes primaverales de hojas jovenes, verdes y recias! No te lamentes, esa desnudez otoñal y pasajera de los árboles -como todo en la Naturaleza- tiene su sentido, es necesaria y no durará siempre! Desnudo el tronco -o el sentimiento-, desaparece lo supérfluo y solo queda la verdadera esencia! Admira el tronco quizás retorcido y añejo, recuéstate en él, porque en su interior -tu corazón- aún hay vida... Disfruta de los cambiantes colores otoñales, saborea el frío de la mañana, observa el movimiento constante de las nubes, mójate bajo el chaparrón imprevisto, pisa el primer manto de nieve que te encuentres... y piensa -o mejor, siente- que la calidez, el color y la belleza en tu vida la pones tú, a tu propio paso, en silencio y siempre que seas capaz de admirar lo esencial, que te rodea y te conmueve... y darle su propio sentido!

sábado 25 de septiembre de 2010

EL LIBRO DEL BLOG "CONTIGO MISMO", A LA VENTA SOLO EN INTERNET



Aquí tienes el libro "Contigo Mismo", en su primer tomo. Abajo, en la imagen, tienes el link del libro, desde donde podrás adquirirlo!

De la introducción, te traigo mis propias palabras que explican el contenido del libro:

"Este libro no es más que un relato de mis percepciones personales -a ratos apasionadas, a ratos desesperadas- de mi vida actual, de mi recién estrenado camino hacia mí mismo! Es como un diario secreto y personal -y ahora ya público e impúdico- que me describe cada día como soy y, sobre todo, cómo siento, con todos los contrastes, paradojas, matices y claroscuros de cualquier persona que está aún aprendiendo a vivir la vida. Tardé demasiados años en llegar a donde estoy, si es que he llegado a algún lugar o momento estelar en mi vida. Probablemente no, porque en mi vida, aún con sus escalones que bajo y subo alternativamente para aprender a vivirla, aún está casi todo por hacer! Seguramente solo he despertado de mi anterior letargo!"

(...)

"Lástima, sin embargo, que no pueda compartir sabiduría o conocimiento sobre la vida en estos escritos, lo siento, no soy un maestro, aunque a veces alguien lo crea. Nadie es maestro de nadie! Puedo, en cambio, compartir energía, sinceridad y amor a quien me lee, así como miles de palabras vacías que intentan explicar lo inexplicable de la vida, de nuestra mejor vida.(...)


También recordarte que el segundo tomo de este libro espero publicarlo en breve!

Te agradezco de antemano tu apoyo por divulgarlo entre tus amigos y conocidos, muchas gracias de todo corazón! Ah... y leer no tiene contraindicaciones, pero en este caso puede ayudarte a mejorar tu vida!








jueves 23 de septiembre de 2010

LA MUJER, LA LUNA... Y SU GATO



Reconozco que me trae la luna y su misterio! Y hoy es luna llena, un día en que la magnitud de la luna se hace evidente, aunque su discreción le haga permanecer en silencio y siempre alejada. Porque la luna, al contrario que el sol, está ahí imperturbable, silenciosa y enigmática, pero sin un brillo propio, como si de una discreta y bella mujer se tratara! Pero en sus gestos sutiles, en su movimiento apenas perceptible pero constante, la luna siempre está acompañándonos a aquellos que sabemos mirarla, deseamos adorarla y queremos acariciarla...

Y bajo la luna, siempre hay un anónimo acompañante que, como ella misma, se mueve sigiloso y se desliza por los tejados, hoy iluminados por este resplandor de la luna plena. Un gato, que con sus ojos felinos y brillantes, deambula por la noche adorando y maullando a su amiga siempre lejana, la luna. Ambos, aún en la distancia, comparten la noche, la bóveda celeste que palidece ante el resplandor de la luna clara. Ambos, discretos, aparentemente frágiles y solitarios, muestran su orgullo y su amor, pero solo lo comparten con quien sabe comprenderlos y quien ve más allá de su sombra, quien es capaz de adorar su enigmática, mágica, huidiza y esbelta silueta!

Luna y gato son ambos como esa mujer bella que los tiene ahora en brazos, acurrucados, reclamando ternura. A ratos un tanto sombría, pero siempre distinguida y soberana, esa bella mujer aparece desde la sombra y manifiesta súbitamente su grandeza, discreta. Ronronea, se frota entre tus amigables manos, se mueve buscando el sutil y breve contacto y anhela tu calor humano... pero huye, se esconde de nuevo en el silencio y en la sombra para no ser atrapada, para no perder su tan preciada libertad bien ganada! Pero su paso por un rato de tu vida, su existencia fugaz, inesperada y breve, nunca te deja indiferente: su presencia es inquietante, mágica y distante... pero a la vez cercana, como esa sombra bailarina que lanza la fugaz luna plena a su paso por los tejados y los campos llanos!

Y es que esa mujer mágica, bella y enigmática, mitad felina y mitad lunática, callada, discreta, misteriosa, sensual, atractiva y, a la vez, tristona, guarda en su corazón las sombras de una luna oscura y, a su vez, el resplandor de la luna rabiosamente llena; en sus finos, pero cálidos y silueteados labios se dibuja sutilmente la ternura que reclama; su cuerpo esbelto esconde sus formas atléticas, sinuosas e insinuantes que sueña compartir con pasión... mientras su bella y felina mirada se enfrenta fijamente a tu mirada y te pide a gritos mudos que te acerques, que la acaricies aunque sea con tus palabras, que la ames como merece... pero sin apenas tocarla, guardando la distancia, respetando su silencio y su deseo casi callado!

lunes 20 de septiembre de 2010

EL DÍA DEL RESPETO A LOS ANCIANOS



Siempre he creído que "es de bien nacido ser agradecido", como reza el dicho! Y si algo tiene que hacer Occidente es revisar qué respeto tiene por quienes aportaron la mayoría de su vida trabajando e intentando añadir su personal granito de arena a la sociedad. Los integrantes de esa generación que nos precedió y que ahora están "aparcados" -no siempre dignamente, ni con las mínimas garantías de supervivencia- por un mundo que desecha lo inserbible. Y es que, a pasar de citar repetidamente la palabra "reciclaje", nuestra sociedad no reutiliza lo que consume y deteriora, simplemente lo ignora y tan solo espera e intenta paliar que no se acumule! Evidentemente una sociedad que no sabe aprovechar la sabiduría acumulada de sus ancianos es una sociedad basada en la inmediatez y está abocada al error como único y costoso método de evolucionar. Porque con el error se aprende, es verdad... pero si alguien ya ha errado en su vida y ha aprendido la lección que trae consigo, esa persona -por mayor que sea- puede aportarnos luz en momentos en que la perspectiva, la experiencia y la madurez son necesarias!

Ni que decir tiene que un fenómeno demográfico acuciante y actual es el gran número de personas de la tercera edad en la sociedad, gracias a los avances en medicina! Pero, prolongar la vida por prolongar, sin dar además un sentido a esa nueva etapa, provoca demasiadas veces angustia vital y soledad! ¿Nos extrañamos del paulatino incremento de enfermedades -mayormente seniles- como el Alzeimer, la demencia senil y otra serie de trastornos que evidencian la voluntad de aislamiento y la desilusión ante la vida? En un mundo que los ignora y los abandona después de haberlos sobreutilizado en su edad productora y reproductora, no es todo ello una muestra de dar la espalda al mundo por sentirse ignorado, vilipendiado y/o poco respetado? Es lo máximo que pueden pretender de su vida esos ancianos!

En una sociedad sana, próspera y basada en lo esencial, la aportación de la tercera edad -la madurez, la experiencia y la sabiduría- debería estar bien articulada, como siempre hicieron los presuntamente primitivos indígenas desde sus Consejos de Ancianos, que se reunían para dar su opinión o solucionar cualquier problema o conflicto que existiera en la tribu! En nuestra opulenta y avanzada sociedad, los ancianos -o solo una parte de ellos, los que tienen renta alta- solo son una posibilidad de negocio, como demuestra lo lucrativo que resulta todo lo relacionado con el sector geriátrico! Pero, en cambio, desoímos sus sabios consejos, que evidentemente deberán ser tamizados, pues estamos en un nuevo mundo que poco tiene que ver con el que vivieron! Ni que decir tiene que nuestra juventud -visto lo visto- sigue el precepto de la sociedad moderna, ignorando a sus "viejos" e incluso faltándoles sistemáticamente al respeto!

Durante demasiado tiempo yo critiqué a mis predecesores por haberme dejado en un mundo que no me gustaba, muy alejado de lo que álguien debería vivir y merece! Les reprochaba su incapacidad por mejorar las cosas y por solucionar los problemas e injusticias de un mundo que habían creado ellos! Hoy -quizás amparado por mi mayor edad y/o mejor juicio- me doy cuenta de que mi querida hijita quizás dirá lo mismo de mí, su padre, ese que habló mucho siempre, pero que tampoco fue capaz de cambiar y mejorar el mundo! Pero hoy ya sé cuál es el legado que dejaré a mi hija y a toda su generación de futuros ciudadanos del mundo: saber que el mundo se cambia persona a persona, desde dentro... e intentar que ésta sea mi diaria y humilde aportación como futuro y probable anciano, antes de que la sociedad decida aparcarme o que mi propia desilusión por el abandono me haga cerrar mis ojos, mis oídos y mi boca para no ser ignorado!

Aquí traigo una información sobre Japón, que hoy celebra el Día del Respeto a los Ancianos, aunque, como suelo decir, lamentablemente solo celebramos lo que ignoramos! Extrae tus propias conclusiones...


Un envejecido Japón celebra el Día del Respeto a los Ancianos

La festividad se instauró hace 44 años como reconocimiento al papel que jugaron los ancianos en la espectacular recuperación de Japón tras la II Guerra Mundial Tiene 8 millones de octogenarios y un 23% de población mayor de 65, lo que amenaza el frágil sistema de pensiones. La Vanguardia. 20/09/2010

Tokio. (EFE).- Japón, con 8 millones de octogenarios, celebra el Día del Respeto a los Ancianos en medio de la inquietud por el acelerado envejecimiento de su sociedad, que amenaza el actual sistema de pensiones.

Una dieta equilibrada y hábitos de vida saludables parecen ser las claves de la longevidad nipona, que se traduce en cifras récord: el 23,1 por ciento de la población, o casi 30 millones de personas, tiene más de 65 años, y de ellas más de 40.000 han sobrepasado los 100, según datos oficiales.

La festividad que se celebra hoy lunes se instauró hace 44 años para homenajear a los ancianos, como reconocimiento al papel que jugaron en la espectacular recuperación de Japón tras la devastación del país en la II Guerra Mundial.

En aquel entonces, los mayores de 65 años eran cerca del 6 por ciento de la población. Hoy, el porcentaje se ha multiplicado casi por cuatro a la luz de una altísima esperanza de vida, que en el caso de las mujeres es la mayor del mundo: 86,44 años para ellas, y 79,59 años para ellos.

Los datos corresponden al último informe, publicado en julio, del Ministerio nipón de Sanidad, que sostiene que ahora se vive más tiempo por los avances médicos contra el cáncer, los problemas cardíacos y las apoplejías, los tres males que más muertes causan en el país.

Ninguno de ellos ha afectado hasta ahora la persona más anciana de Japón, Chiyono Hasegawa, una mujer que a sus 113 años recibió hoy un homenaje especial en la localidad de Saga (suroeste del país) con motivo de la festividad de los ancianos. Nacida el 20 de noviembre de 1896, Hasegawa sigue manteniendo intacto su gusto por los dulces y, aunque en silla de ruedas, participa de cuando en cuando en las actividades de ocio que organiza la residencia en la que vive.

Pero la otra cara de la moneda de la longevidad nipona es su impacto en el complejo sistema de seguridad social del país asiático, aún muy restrictivo con la inmigración y cuya población en edad productiva se reduce año tras año desde hace catorce.

En los últimos años se han tomado algunas medidas, como una reforma de la ley de pensiones en 2004 que incrementó las cuotas de cotización a la seguridad social y redujo las cantidades a percibir, aunque ello no ha bastado para garantizar la sostenibilidad del sistema. La enorme carga de las pensiones es uno de los caballos de batalla del primer ministro, Naoto Kan, quien en su primer discurso ante el Parlamento tras ser investido, en junio, anunció su intención de reformar los principios del sistema, algo en lo que por ahora no se ha avanzado.

En medio de esta situación, un informe del Ministerio nipón del Interior publicado con motivo del Día de Respeto a los Ancianos reveló que cada vez son más los mayores de 65 años que continúan en activo. En total, 5,65 millones de ancianos seguían trabajando el año pasado en Japón pese a haber pasado la edad de jubilación, más de 3 millones de ellos como empleados de distintas empresas.

El mismo informe reveló algunos datos curiosos, como que el 56,3 por ciento de los hogares formados por ancianos tienen al menos un ordenador personal y el 81,2 por ciento dispone de teléfono móvil.

El Día del Respeto a los Ancianos se celebra este año tras la polémica suscitada este verano por la "desaparición" de miles de ancianos que figuraban en los registros de residencia y que, en realidad, podrían haber fallecido hace incluso décadas.

El caso salió a la luz después de que funcionarios municipales de Tokio descubrieran a finales de julio los supuestos restos del considerado el hombre más viejo de Tokio en su casa, con signos de llevar cerca de 30 años fallecido. Ello llevó a un control a nivel nacional del complejo sistema japonés de registros, que evidenció que en miles de casos los familiares no habían notificado las muertes de los ancianos, supuestamente para seguir cobrando las pensiones en su nombre.

El Gobierno asegura, sin embargo, que este caso no afecta a las estadísticas ya que éstas no se basan en los registros de residencia.

martes 14 de septiembre de 2010

VIVIR, VIVIENDO!



Si he dado un paso importante en mi vida ha sido dejar de lado todos esos pensamientos y opiniones que tenía sobre mí y sobre mi vida. Mirado con cierta perspectiva -y mi edad me lo permite- nada es hoy en mi vida como había pensado o imaginado... o como me habían explicado! ¿Es peor o mejor? Sin duda, es diferente! ¿Decepcionado? No, en absoluto, pues resulta que la realidad ha superado con creces a la ficción que mi mente había creado! Ah, pero aviso para "navegantes", ha sido superior tanto en lo bueno... como en lo malo!

Pues vaya gracia, exclamará alguien! No, la gracia está en que, con la madurez, he aprendido a dejar fluir la vida tal y como viene... y cuanto menos resistencia a las evidencias y realidades de la vida he interpuesto, más feliz me siento! Como suelo afirmar, "la felicidad es la diferencia que hay entre lo vivido y lo esperado". Y como es difícil -o casi imposible- cambiar la vida, mejor aceptarla y sacarle provecho tal y como viene! Sé que hay muchos gurús y presuntos maestros de la vida que empujan a sus correligionarios a cambiar -por fin- su vida para hallar la tan esperada felicidad e iluminación! Es algo así como "el cambio" que propugnan todos los partidos políticos ante las próximas elecciones... cambio que dicho sea de paso, nunca se da... porque para ello deberían extinguirse casi todos los políticos actuales!

Cuando uno se aferra a "su realidad", esa construida por la mente e intoxicada por la doble moralidad, los condicionantes sociales y culturales e inoculada sutilmente en la educación de los más tiernos niños, uno está comprando todos los boletos de lotería para alcanzar su infelicidad! Y cuanto más se apegue a esa farsa, más distante de la felicidad estará! Claro que, seguramente antes, habrá invertido en su bienestar y en su felicidad asistiendo a cursos, terapeutas, iluminados y visionarios de todo tipo que habrán vaciado sus bolsillos! Luego, una vez aprendidas todas las teorías existentes y creativas sobre lo divino y lo humano, quizás con suerte se dará cuenta de que su vida es suya y que la felicidad no es fruto de un esfuerzo ni de la ayuda, sino de lograr ser cada quien protagonista de su propia vida y de dejar que ésta fluya como lo hace desde siempre, nos guste o nos asuste a ratos de cómo lo hace! Al fin y al cabo, aún nadie me ha podido demostrar que alguien intentando controlar la vida lo haya conseguido!

Como te decía, mi vida poco o nada tiene que ver con lo que yo pensaba y/o soñaba que sería ella! Y si algo puedo sugerirte para tu vida es que seas bien consciente de tus propios sentimientos, de lo que sientas cada minuto y actúes en consecuencia! Si te das tiempo para pensar en tu estado de ánimo y la cabeza -acostumbrada como está- busca las razones y causas de ese sentimiento, ella misma te paralizará o huirás -al menos lo intentarás- de ese sentimiento! La mente solo sabe gestionar lo anteriormente conocido y experimentado... y desecha lo desconocido! Y la vida, ni que decir tiene, está formado por lo conocido y por lo desconocido! Esa es precisamente su grandeza! Si intentamos vivir solo lo predecible, controlado y conocido, no solo estamos viviendo a medias, sino que estamos dejando que el miedo se apodere de nuestra vida y se deshaga de lo demás... que queda celosamente guardado bajo nuestra alfombra cotidiana, pero que entristece nuestro semblante y hace opaca nuestra mirada! Y ya se sabe, donde hay miedo, nunca puede haber amor, así como sin éste es imposible la felicidad! Ni que decir tiene que la felicidad y el amor son los bienes más preciados a los que cualquier ser humano aspira...

Huir de un sentimiento, además, tiene un efecto en nuestra alma -o llámale como quieras-, en nuestro corazón, en nuestra mente y en nuestro cuerpo! ¿Por qué a veces tenemos -sin causa aparente- la sensación aguda de estar decaídos, cabizbajos y cansados ante la vida? ¿Por qué enfermamos? Yo antes llamaba a esos momentos "cuando te pesa la vida", que sin duda todos hemos sentido y en más de una ocasión! Ni que decir tiene que, durante años, intenté -erronea e infructuosamente- cambiar radicalmente mi vida para estar bien... pero en ella las circunstancias externas y ajenas dominaban, luego no pude cambiarla! Era, pues, un simple espectador de mi propia vida, en la que todo sucedía sin que yo pudiera evitarlo y solo podía reaccionar ante los acontecimientos! Hoy entiendo la ansiedad que eso me generaba... y por qué tanta gente padece estrés, desequilibrio y ansiedad, sin causa aparente y en el momento menos esperado, o sea, casi siempre! Y es que no hay duda, o tu dominas tu vida... o bien dejas que ella te domine a ti! Cuántos años malgastados intentando aprender sobre la vida, buscando presuntos maestros y/o guías, intentando cambiar el mundo y a los demás... hasta que uno aprende que, o cambia uno escuchándose a sí mismo y actuando en consecuencia... o no hay nada que hacer, más que resignarse ante la vida! Este inexpugnable castillo es imposible conquistarlo desde fuera! Y, en cambio, cuando uno se conquista a sí mismo, lo de fuera -súbitamente- cambia y las murallas que cada uno crea se desploman!

Así pues, para aprender de la vida y su funcionamiento solo nos queda el triste remedio personal e intransferible de vivir y aprender, simplemente viviendo! Y si, además, uno aprende a confiar en sí mismo y en la vida, aprendiendo a no esperar sino a aceptar lo que viene, mejor que mejor! Afortunadamente, la vida sabe más de nosotros -y de la propia vida- que nosotros mismos!

Aquí te traigo una interesante entrevista a alguien que, desde su profesión, trabaja sobre este tipo de temas. Extrae tus propias conclusiones...


Christophe André, 53 años, médico psiquiatra y psicoterapeuta "Nos apegamos a lo que debería ser en lugar de a lo que es". La Contra de La Vanguardia. IMA SANCHÍS - 11/09/2010

He visto una paloma muerta y me he puesto triste...

Ha recibido una información del exterior que le ha provocado un estado de ánimo, un clima mental.

Metamorfosis silenciosas.

Los estados de ánimo son emociones muy sutiles, pero definen nuestra vida emocional mucho más que las emociones fuertes, que radicalizan y simplifican nuestra percepción de los acontecimientos. Las emociones nos empujan a la acción, y los estados de animo, a la reflexión.

A veces no sabemos qué hacer con lo que sentimos...

Yo más bien diría que no sabemos exactamente qué sentimos y entonces caemos en la cavilación - darle vueltas incesantemente a lo que nos pasa- o la huida; pero cada vez que rechazamos sentir nuestros estados de ánimo, el problema persiste. Lo que hay que hacer es escucharlos, tienen un mensaje para nosotros. El análisis de los estados de ánimo nos vuelve más inteligentes.

Hay que saber hacerlo.

Primero aceptación y después acción, nunca reacción o negación. Aceptar nuestros dolores deja sitio a nuestras dichas, y volcarse (transitoriamente) en uno mismo permite volcarse hacia el futuro; pero aceptar la tristeza no significa sumirse en ella. Y hay que distinguir entre cavilar y reflexionar.

¿Cómo distinguirlo?

Las cavilaciones surgen de la pregunta ¿por qué?:¿por qué he tomado esa decisión?, ¿por qué me ha pasado a mí? La mejor pregunta para ver más claro es cómo:¿cómo hacer para que el problema no persista? Eso es reflexionar. El por qué es una pregunta intelectual, cómo es observación. Conocer cuál es mi experiencia cuando me siento mal trae lucidez para enfrentar el problema.

Los estados de ánimo pueden cambiar varias veces en un mismo día.

Lo deseable sería dar a cada estado de ánimo la respuesta que le corresponde, pero solemos dar a todos la misma respuesta. La herramienta adecuada es la introspección, detenerse y preguntarse qué estamos sintiendo, pero resulta difícil, muy difícil.

No me desanime, doctor.

Un recurso valioso es la meditación de plena consciencia, es decir: estar presente en la experiencia del momento que estamos viviendo, sin filtro, aceptando lo que llega; sin juicios de valor y sin expectativas.

¿Por qué pesan más los estados de animo negativos que los positivos?

Nuestro cerebro está cableado así, nos atrapa más lo malo que lo bueno. Cuando estamos en calma, frente al mar por ejemplo, no nos permitimos disfrutarlo, enseguida nos viene a la cabeza un pensamiento del tipo "debo..." o "hubiera tenido que...". En lugar de estar en el instante presente, vivimos en la anticipación o en el rumiar.

Hay situaciones y sentimientos ante los que no tenemos respuesta.

Hay que aceptar que el misterio existe, pero queremos tener respuestas para todo. La persona ansiosa es la que soporta mal la incertidumbre. La tendencia a la preocupación reposa sobre una intolerancia frente a la incertidumbre.

¿Preocuparse es cavilar sobre el futuro?

Así es. Estar preocupado es tener la mente repleta de problemas por adelantado, ocupada y nerviosa. Deja de haber espacio para otros estados de ánimo, como las pequeñas alegrías cotidianas.

¿Cómo regular la inquietud?

Entendiendo que no podemos controlarlo todo y que los problemas forman parte de la vida, aceptando la incertidumbre; pero preferimos llenar el inquietante vacío de la incertidumbre actuando o anticipando. Nos apegamos a lo que debería ser en lugar de a lo que es.

Enséñeme a facilitar los estados de animo positivos.

Sonría, sabemos que sonreír aumenta los estados de ánimo positivos. Y ante un problema, dé un paseo: en lugar de bloquear el estado de ánimo intelectualmente, muévalo físicamente y tome distancia. Moverse, hablar con otras personas y entrenarse en ejercicios de gratitud son remedios poderosos.

¿Cómo se entrena la gratitud?

Cada noche, piense en tres momentos agradables del día y dese cuenta de que casi siempre esos momentos se los debe a otras personas, al amigo con quien ha compartido la comida... Osi ha estado feliz escuchando música, agradezca ese momento a aquel compositor que vivió hace tres siglos.

Brillante idea.

Pensar tu felicidad ligada a otras personas da más potencia a esa experiencia y más seguridad, nos da fuerza para luchar contra ese sentimiento de soledad existencial.

La dulzura es otra gran herramienta.

Cierto, solemos pensar que la dulzura, la amabilidad, el respeto por los otros, es bueno para los que lo reciben, pero todavía es mejor para quien lo da y es consciente de las consecuencias de sus actos.

La felicidad ¿se aprende?

Un 50%, sí. La felicidad es bienestar más conciencia. Se trata de convertir los pequeños momentos de bienestar en felicidad iluminándolos con la conciencia. Saber que la felicidad es efímera e intermitente, saber hallar dentro de la tristeza o la desdicha un momento para sonreír y asumir la imperfección nos predispone a la felicidad.

sábado 11 de septiembre de 2010

A LA VENTA EL LIBRO "CONTIGO MISMO. TOMO I", SOLO EN INTERNET



Aquí tienes el libro "Contigo Mismo", en su primer tomo. Abajo, en la imagen, tienes el link del libro, desde donde podrás adquirirlo!

De la introducción, te traigo mis propias palabras que explican el contenido del libro:

"Este libro no es más que un relato de mis percepciones personales -a ratos apasionadas, a ratos desesperadas- de mi vida actual, de mi recién estrenado camino hacia mí mismo! Es como un diario secreto y personal -y ahora ya público e impúdico- que me describe cada día como soy y, sobre todo, cómo siento, con todos los contrastes, paradojas, matices y claroscuros de cualquier persona que está aún aprendiendo a vivir la vida. Tardé demasiados años en llegar a donde estoy, si es que he llegado a algún lugar o momento estelar en mi vida. Probablemente no, porque en mi vida, aún con sus escalones que bajo y subo alternativamente para aprender a vivirla, aún está casi todo por hacer! Seguramente solo he despertado de mi anterior letargo!"

(...)

"Lástima, sin embargo, que no pueda compartir sabiduría o conocimiento sobre la vida en estos escritos, lo siento, no soy un maestro, aunque a veces me lo crea. Nadie es maestro de nadie! Puedo, en cambio, compartir energía, sinceridad y amor a quien me lee, así como miles de palabras vacías que intentan explicar lo inexplicable de la vida, de nuestra vida.(...)


También recordarte que el segundo tomo de este libro espero publicarlo en breve!

Te agradezco de antemano tu apoyo por divulgarlo entre tus amigos y conocidos, muchas gracias de todo corazón! Ah... y leer no tiene contraindicaciones, pero en este caso puede ayudarte a mejorar tu vida!








viernes 10 de septiembre de 2010

¿DERECHO A LA VIDA... O A LA MUERTE?




Es curiosa la controversia que genera el suicidio! Y, a la vez, no conozco a casi nadie que, en sus fueros internos, no haya pensado alguna remota vez en él como salida airosa de esta vida, aunque pocos lo reconozcan publicamente. ¿Quién no, en mitad de un sufrimiento, no ha pensado en dejar esta vida? ¿Quién no ha envidiado -aunque sea en privado y en secreto- a alguien que ha muerto que, con esa muerte plácida, ha logrado dejar atrás los malos momentos o sus penas? Detrás de este sentimiento tan humano como -en ciertos momentos, incluso razonable- está el derecho a la muerte, la eutanasia... incluso el derecho a la vida!

Para muchos, la muerte no es algo que forma parte de la vida, sino -paradogicamente- solo la escapada de ella. Obedece al miedo a la propia vida, sin más! Y aunque la muerte ajena sobrecoje siempre y genera inquietud ante el desconocimiento del paradero final, para muchos esa incertidumbre queda compensada con la supuesta desaparición del sufrimiento y del sobresfuerzo en la vida! Durante muchos años afirmé sin pudor que "cambiaría 10 años de vida por una muerte súbita, rápida y sin dolor". Seguramente también era miedo... a la vida... y, sin duda, al sufrimiento! Y, aunque no me enorgullezco de ello, puedo afirmar que durante un tiempo no demasiado lejano, hubiera dado mi vida entera... por morir o por no vivir como vivía, que es casi lo mismo! Claro que ese tiempo se convirtió -precisamente- en mi plataforma de despegue hacia una mejor vida, la que hoy intento vivir cada día! Y es que, como se suele decir, en muchas ocasiones hay que tocar fondo para poder reflotar y salir a la superficie, volviendo a salir victorioso y empezar a volar alto, de una vez por todas!

Creo que es lícito que alguien sienta la necesidad de marcharse de este mundo, ¿quién no lo ha sentido alguna vez? Generalmente no se discute cómo debe ser la muerte digna, ni cuál es el mejor momento... simplemente uno desea ausentarse para siempre! Seguramente cuando uno siente eso es porque aún no ha encontrado el sentido de su propia existencia, es decir, porque vive una vida a medias! Y claro, esta vida así, sin sentido, no merece la pena vivirla! Si miras a tu alrededor, tal vez te parecerá ver cientos de razones para menospreciar e incluso odiar a la vida, desde ver gentes queridas desorientadas, resignadas y/o desencantadas -aunque sus labios esbocen una sonrisa...artificial- a confictos y problemas de todo tipo en el mundo! Pero, cada uno de éstos, son -precisamente- buenas razones para vivir, oportunidades para hallar el sentido real a la vida y, con éste, hacer algo por este mundo, del que todos somos un poco responsables!

Aquí te traigo una entrevista que habla del suicidio en la historia. Te recuerdo que, en virtud de un acuerdo tácito internacional, los medios de comunicación no citan el suicidio en sus textos, pues los expertos creen que hablar de éste incita a personas con ciertos rasgos psicológicos. Disfruta de esta entrevista y extrae tus propias conclusiones...



Carlos Janín, 66 años, autor del Diccionario del suicidio. "Los intelectuales se suicidan más, porque tienen más ego" "Nuestro suicidio como especie, el ecológico, es el que más me preocupa". La Contra de La Vanguardia. LLUÍS AMIGUET - 28/08/2010

El poeta Yannópoulos, desesperado por la falta de eco de su manifiesto nacionalista griego, firma sus escritos con la palabra "muerte".

Por la patria, mejor vivir.

Pero convirtió su suicidio en un poema: ¡Junto a Brunilda y Marco Curcio, Yannópoulos cabalgó hacia su apocalipsis!

No sé si el caballo estaría de acuerdo.

El caballo, amigo mío, es un caballero. Es más que un animal: recuerde que no figura en el Arca de Noé, donde en cambio sí se censan unicornios. Y la épica universal abunda en caballos tan fieles que lloran la muerte de sus jinetes y al cabo se suicidan.

En este caso, Yannópoulos lo suicida.

Desconocemos ese extremo. Lo seguro es que el 10 de abril de 1910 en Eleusis, lanza su caballo hacia las olas y, cuando ya no puede avanzar más, se pega un tiro en la sien.

Espero que el caballo se salvara.

Otro poeta griego, Kariotakis, también se lanza al mar para ahogarse, pero, tras diez horas de porfía, gran nadador, por no salir a flote, es devuelto a la playa por las olas...

... ¡Y tantos que se ahogan sin querer!

Agotado, vuelve a casa; se pone su mejor traje y seva al café El Jardín Celestial de Préveza; allí se le ve degustando un habano y un ristretto y redactando una breve nota: "Aconsejo a cuantos sepan nadar que no intenten jamás suicidarse tirándose al mar: durante diez horas he tragado agua y siempre subía a la superficie sin saber cómo...".

Suicida, pero quería sentirse útil.

Al día siguiente, tras un largo paseo por la playa, Kariotakis se sienta bajo un eucalipto y se pega un tiro en el corazón.

Supongo que no todos los suicidios tienen un final tan elegante.

El más escabroso y desagradable de mi diccionario es el del estoico Catón de Útica - no confundir con Catón el Viejo-,quien, tras fracasar en su defensa de la República frente al César, se abre el vientre con un cuchillo.

El suicidio político no es tan raro.

Pero Plutarco nos refiere con detalle cómo llaman al cirujano, que remienda el estropicio recolocando los intestinos del filósofo, sólo para que el obstinado Catón vuelva a reabrirse el vientre con sus manos y muera.

Sería estoico, pero fue una casquería.

Como las de Ron Brown en El arte de suicidarse y el suicidio en el arte, donde compila grabados inspirados en suicidios reales reportados en su día por el Illustrated Police News: autocrucifixiones, autoguillotinamientos... Barbaridades.

Pero, vamos a ver, señor Janín: ¿entre el suicidio y usted hay algo personal?

En absoluto. Al redactar el diccionario, sólo me he guiado por la curiosidad y la pregunta "¿por qué tantos creadores se suicidan?".

¿Por qué tantos creadores se suicidan?

No hay una respuesta sino muchas razones.

Universales, porque el suicidio lo es.

Pero aquí en la Península - desde Numancia hasta Alicante-tenemos una rica tradición local de suicidio colectivo ante el enemigo.

Lo de Alicante no me suena.

Bien documentados están los suicidios de familias enteras de republicanos acorraladas y bombardeadas por Franco en Alicante: el padre tiraba de la anilla de una granada y... evitaban caer en manos de los fascistas.

Esa guerra fue un suicidio colectivo.

Nada colectivo, pero igual de empecinado fue el escritor Ganivet al volver a arrojarse al mar minutos después de haber sido rescatado ya una vez de las frías aguas del Báltico: en la segunda tentativa logró ahogarse.

¿Cuál ha sido la época más suicida?

Tal vez el romanticismo: con el Werther de Goethe y su suicidio por amor, desencadenó una epidemia, la Werther-Fieber, frenada cuando la autoridad ordenó exhibir desnudos los cadáveres de los suicidas.

Hasta en el morir somos gregarios.

Los totalitarismos y las tiranías hacen del suicidio huida: Klemperer cuenta cómo la Gestapo recorre hogares judíos incitando a las familias a suicidarse dando pistolas.

El nazismo fue genocida y suicida.

Pero donde el suicidio ha gozado de mayor respetabilidad fue con los mayas, donde la diosa Ixtab, patrona de los suicidas, los guiaba al cielo sin pasar por el purgatorio.

No era una cultura humanista.

La obsesión precolombina por la muerte y los baños de sangre lleva a los antropólogos a concluir que ese raro afán autodestructivo fue la razón de la fácil conquista española.

El suicidio libraba de la esclavitud.

Así se explicaría Matachín, pueblo panameño que toma su nombre del suicidio de un centenar de chinos esclavizados para excavar el canal. Deprimidos por las horribles condiciones de su existencia, los chinos se ahorcaron colgándose de su propia coleta.

¿Cuál es el mensaje de suicida que más le ha impresionado?

El más citado es el de Cesare Pavese: "Basta de palabras, un gesto".

Definitivo.

El poeta segoviano Nicolás Arnero deja subrayada esa frase de Pavese, que contradice con dos versos más: "Intuyo la cobarde humillación / de sustraerme al suicidio". Pero Arnero comete una segunda contradicción y se ahorca el 20 de enero de 1991.

¿Usted cree en el derecho al suicidio?

Otros más grandes hablan por mí: Hegel lo define como "la última soberanía del yo" y Jaspers como "la última libertad de la vida"; Rousseau concluye: "Cuando la vida es un mal para uno y no es un bien para nadie, está permitido librarse de ella".

miércoles 8 de septiembre de 2010

LUNA NUEVA



Hoy es luna nueva aquí en España. Normalmente, algunos, celebramos el plenilunio, o sea la luna llena que, según ciertas tradiciones, es el momento oportuno para llevar a cabo ciertos rituales, prácticas espirituales e incluso recargar energía en las piedras y gemas. Pero, como en la vida, todo tiene su ciclo y, para que la luna llegue a estar llena, antes debe pasar ese ciclo de 14 días desde la luna nueva. Pero, al ser humano, parece solo gustarle el 50% más espectacular de la vida. Celebramos el nacimiento, el éxito, la felicidad, la luna llena... pero, por lo mismo, dejamos de celebrar la muerte, el fracaso, el sufrimiento, la luna nueva! Y es que en esta vida no hay cara sin cruz, nos guste o no aceptarla! Y, sin duda, no hay luz sin sombra... como no hay felicidad, sin infelicidad! Es más, seguramente, ambas caras de la misma moneda se dan al unísono, en el mismo momento... pero nos enseñaron a mirar siempre hacia un solo lado!

Como decía, hoy es luna nueva... y gracias a esto, verás cientos de estrellas en el firmamento! Y te darás cuenta de que luna nueva lo es todo, pues todo empieza precisamente en este momento presuntamente obscuro a partir del cual, día a día, irá haciéndose visible y creciendo esa luna -hoy aparentemente ausente- y que acabará su ciclo magestuosamente llena! Tras la obscuridad siempre brota la luz, como tras la obscuridad del alma, siempre brotará el alma luminosa y radiante! Hoy, en esta luna nueva, te sugiero que sientas que todo está por hacer en tu vida, que lo anterior ha desaparecido y que, en el momento oportuno y aunque hoy te parezca ausente, reaparecerá tu propia luz e iluminará tu vida entera!

Feliz luna nueva... cuando todo empieza!

martes 7 de septiembre de 2010

¿VIVIR ES SOÑAR?



A muchos les parecerá que la vida es demasiado larga, dadas las circunstancias. A otros, en cambio, les parece corta, dada la cantidad de cosas que debemos aprender en ella. Porque la vida, es verdad, no es más que una escuela de aprendizaje y, seguramente, todos pasamos y vivimos tantas vidas como necesitamos para conocer, aprender y aceptar su verdadera esencia, su significado y su valor.

No es un asunto de años, sino de valor e intensidad para vivir lo que vivamos! ¿Por qué nos importan tanto los años de vida, si muchos de nosotros nos conformamos con vivir una buena vida o, o que es lo mismo, una vida a medias? Sin riesgo, sin sufrimiento no hay vida plena... como no la hay tampoco sin felicidad! Si rehusamos a vivir lo que tenemos que vivir, lo que realmente merecemos, para qué prolongar esa vida errónea, accidentada y/o ajena? Verdaderamente la vida verdadera exije consciencia plena, sino se convierte en un pasar los años ignorando la realidad y engañándonos a nosotros mismos para vivir una simple y pobre ilusión! Porque ilusión es creer que la vida es como quisiéramos que siempre fuera, que las cosas fueran como siempre las soñamos o como nos dijeron que serían! Pero el valor de la vida, como la de un sueño, es conocer y aceptar la vida tal y como es, aunque intentando -día a día- mejorarla para obtener lo que merecemos...

Hace unos días comentaba con una nueva amiga virtual la necesidad de soñar. Ella afirmaba ser una gran soñadora, una lunática, en un mundo de locos cuerdos que creen que soñar es una locura, valga la redundancia y el contrasentido. Pero no, la luna es real... como soñar es ser capaz de aceptar la pura realidad, pero, a la vez, siendo capaces de ver y de vivir la vida desde arriba y atreviéndose a dirigirla hacia donde cada uno se siente más y mejor uno mismo! Soñar no es evadirse de la realidad, sino aceptar la vida que llega y atreverse a no conformarse con lo que uno ve y vive desde abajo, sino siempre esperar algo mejor! Eso es soñar... y soñar es vivir! ¿Más o menos años? Qué más da, si no se viven plenamente y sabiéndolos vivir lo mejor posible!

Te traigo una entrevista a una científica que trabaja árduamente intentando alargar nuestra existencia y nuestra calidad de vida... y nunca mejor dicho. Extrae tus propias conclusiones...


"En 30 años no viviremos más que ahora, pero sí podremos apurar nuestra longevidad"
Bióloga y premio Nobel de Medicina 2009, explica cómo una buena dieta y un control del estrés abren la posibilidad a "maximizar nuestra longevidad"

La Vanguardia. FELIP VIVANCO Barcelona 06/09/2010

Lleva media vida estudiando lo mismo y necesita media más para seguir resolviendo un acertijo que le fascina. Elizabeth Blackburn es la descubridora de los telómeros (las células que protegen la vida de los cromosomas, algo así como los plásticos que protegen la punta de los cordones para que no se deshilachen). En esta entrevista exclusiva a La Vanguardia, la doctora australiana afincada en California explica cómo una buena dieta, ejercicio y un control del estrés protegen los telómeros y abren la posibilidad a "maximizar nuestra longevidad".

Probetas, premios y política

Blackburn (61) se doctoró en Cambridge con Fred Sanger, doble premio Nobel. A finales de los 70 descubrió los telómeros y en los 80, con Jack Szostak, probó que eran cápsulas protectoras. Con Carol Greider observó cómo una enzima, la telomerasa, "alimentaba" al telómero, con lo que se abría un nuevo campo de investigación sobre el cáncer y el estrés crónico. Se la conoce tanto por el Nobel (compartido con Szostak y Breider) como por su despido del Comité de Bioética de EE.UU. durante la administración Bush jr. "Pedí pruebas científicas y me echaron, pero fue divertido", afirma.

Su trabajo reciente gira en torno a la manera en que el estrés psicológico crónico afecta al tamaño de los telómeros.

Sí, hemos demostrado esa relación, que es sólida y que tiene su lógica. Hemos visto cómo afecta en las personas ese estrés psicológico y cómo las personas responden a él con los mecanismos cerebrales. Al final no es algo sorprendente si se piensa que, cuando existe ansiedad, el corazón late más fuerte, el estómago trabaja más de la cuenta, al igual que el cerebro. Todo eso supone cambios. Una vez que hemos descubierto la relación tenemos que pensar cómo actuamos, pero no hay una respuesta única.

¿Qué caminos explora?
Estamos desarrollando varios estudios a la vez con diferentes muestras. Tenemos muy buenas pistas; de hecho, tenemos muy buenos datos que nos dicen que si la gente sigue unos cuantos pasos y hace ciertas cosas, su vida mejora y puede alargarse porque la longitud de sus telómeros se mantiene: hablamos de ejercicio moderado, de una buena dieta...

Lleva casi media vida. ¿Sus estudios son como los hijos, que cuanto más se les conoce más difícil es entenderlos?
De hecho, llevo más de media vida. Mis primeros escritos datan de 1978. En los primeros 80 descubrimos la telomerasa, la enzima que regenera el telómero, con Carol Greider. Y sí, es exacto. una pregunta resuelta abre otras diez preguntas. Y, como los hijos, no puedes decir que tienes un favorito. En el laboratorio estamos explorando varias opciones siempre con la misma pregunta: ¿cómo funcionan los telómeros?

¿Qué cambios ha experimentado desde sus inicios?
La tecnología lo cambia todo para bien. Con un nuevo método puedes resolver preguntas de maneras muy distintas. Es fantástico porque nos abre nuevas perspectivas en la investigación de los movimientos moleculares, el funcionamiento de las proteínas.

Cuando habla de los telómeros, de cómo protegen el cromosoma y preservan la longevidad de las personas, ¿tiene la sensación de que todavía está explorando la punta de un iceberg?
Creo que el iceberg es muy grande, pero también creo que hemos explorado bien la parte visible. Nos queda mucho por entender. Sabemos que los telómeros son muy dinámicos, son como rocas que se están moviendo muy rápido, de manera fascinante.

Ha citado la ausencia de estrés, la alimentación y el ejercicio como factores que conservan los telómeros y mantienen la longevidad. ¿Qué otros factores pueden ser negativos?
Aún no sabemos mucho acerca de los efectos de las infecciones crónicas, que tendrían un efecto lógico en que los telómeros se acortasen. Del mismo modo hay indicios de que sucede lo mismo con las personas que comen mucho y que están obesas.

En la última película deWoody Allen, Anthony Hopkins presume de tener buenos genes y hace ejercicio. ¿Esa clase de personas vive muchos más años?
La gente con muy buenos genes, con familiares que han vivido muchos años, que han llegado a los cien años y que son activos, comen bien, etcétera, tienen muchas posibilidades de vivir más. Cuando hablas con gente centenaria siempre te explica que han llegado hasta donde han llegado por dos motivos: el primero es porque lo llevan en los genes; el segundo siempre es diferente, o por la dieta, o por el ejercicio, o porque no han fumado. Nuestra misión es descubrir cómo la relación de esos factores puede beneficiar al resto de las personas.

¿Hay alguna posibilidad de que en 30 años los humanos vivan mucho más que ahora?
No. Cuando hablamos de longevidad, tenemos que recordar que genéticamente estamos programados para vivir cierto tiempo. Los centenarios no pasan de 110 años, 120 como mucho. No veo que en unas pocas décadas nuestros genes vayan a experimentar grandes cambios, por tanto, pero sí sabemos cómo maximizar esa potencialidad: se trata de aprovechar todos esos instrumentos –la dieta, el ejercicio– y después ver cómo la medicina avanza para que ciertas lesiones –rotura de caderas, por ejemplo– se curen mejor y alarguen la esperanza de vida con calidad.

¿El hecho de ser premio Nobel la empuja a trabajar con más fuerza o le pone presión?
Tal vez me vea más observada en lo que hago, pero al final hago lo que soñaba. Me lo paso bien. A lo mejor, tengo más oportunidades para seguir avanzando.

¿Cuál es su lema?
Más que un lema es un interrogante. Me pregunto: "¿Puedo marcar la diferencia en algo?". Intento cambiar las cosas con optimismo. Tenemos un mundo lleno de problemas, pero también de gente inteligente. No sé, es un lema muy largo, ¿no?

 

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