Mostrando entradas con la etiqueta ser uno mismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ser uno mismo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 26 de enero de 2011

ABANDONAR LAS ESPECTATIVAS... AJENAS



Hasta hace poco, en mi vida, siempre tenía deseos y espectativas que alcanzar! En sí, no es malo tener la vista puesta en el futuro, pero sí lo es vivir solamente para cumplirlas y obviando el presente. En la sociedad se nos exije tener la vista al frente, lo que demuestra empuje e iniciativa para emprender. Pero el caso es que la vida no siempre está de acuerdo con nuestros planes o, en cualquier caso, decide cómo y cuándo los alcanzaremos...

Desear o tener espectativas concretas es solo aceptar una única respuesta a nuestros esfuerzos por conseguir algo! Y en nuestro mundo esa perseverancia y esfuerzo se nos dice que tiene su recompensa! Y, por ejemplo, en el campo meramente profesional, la duda es clara ¿Acaso a más trabajas, más rico eres? ¿O a más profesionalidad, más considerado y reconocido eres en el mundo empresarial o insitucional? Más bien diría que, salvo contados y anómalos casos, es completamente al revés! En este mundo loco lo premiado es la presunta lealtad, la sumisión y, en la mayoría de los casos, incluso la mediocridad y la falta de iniciativa! Lo otro -la responsabilidad, el liderazgo y la autodeterminación- es lo que da miedo y/o incomoda, en unas estructuras arcaicas y excesivamente rígidas, "monoteístas" (una sola autoridad, incuestionable) y poco humanas! Así pues ¿tenemos realmente lo que merecemos... o solo lo que creemos merecer?

Dedicar nuestro esfuerzo, como hemos comentado anteriormente, no siempre es recompensado y, menos aún, reconocido por los demás! Y eso es extensible a cualquier ámbito de nuestra vida! La recompensa, entonces y en todo caso, no puede ser otra que la propia satisfacción y la realización de cada cual como persona. Cuando uno actúa desde dentro y sin esperar nada a cambio, cualquiera que sea el resultado, será bien recibido, pues la recompensa ya la hemos estado disfrutando al realizar la acción! Si, además, obtiene el reconocimiento y el éxito ante los demás, mejor que mejor... pero no siempre necesario! Así, el éxito personal se convierte en algo muy distinto a lo que la sociedad considera!

Durante demasiados años yo mismo realizaba un plebiscito público antes de emprender cualquier decisión o acción... y luego buscaba el reconocimiento de los demás, para reforzar mi percepción de "haber obrado bien". Así, muchas veces vamos acumulando presuntos éxitos personales a través de los años... pero, paradójicamente, nos sentimos insatisfechos y, seguramente, no suficiente reconocidos por los demás, nuestros espectadores! ¿Por qué no nos sentimos bien, a pesar de ser complacientes con los demás? ¿Por qué no nos basta el reconocimiento y la fama, cuando somos considerados personas de probado éxito, ya sea personal, social o profesional? ¿Qué nos impide sentirnos plenos y bien? Pues, precisamente, el actuar buscando solo el reconocimiento personal y, en cambio, no respondiendo a nuestras pasiones internas! No hay juez más estricto y severo con nosotros, que nosotros mismos! ¿Y cuando realiza sus veredictos dicho juez? Pues, precisamente, cuando estamos solos con nosotros mismos, cuando nada ni nadie nos distrae, ni nos engaña o, como suelo decir, cuando cerramos los ojos antes de conciliar el sueño o cuando nos miramos en el espejo con actitud reflexiva! Entonces no existen testigos, ni atenuantes... la realidad se revela sola y desnuda ante uno mismo!

Miguel Benavent de B.

viernes, 7 de mayo de 2010

UNA MIRADA... EL MEJOR REGALO!



Hace unos días, "paseando" por Facebook me sorprendió este mensaje en un muro: "Para tener lo que no has tenido debes hacer lo que nunca has hecho......". Curiosamente llamó mi atención porque últimamente le doy vueltas a esta actitud, en cierta manera, inmobilista y resignada en personas que sienten y/o expresan su descontento con la vida actual, pero que no hacen gran cosa por intentar solucionarla. Si supiéran que su vida puede, de un plumazo, acabarse, ¿les gustaría marcharse de este mundo habiendo vivido solo lo que han vivido? Aunque no crea en las encuestas y sondeos públicos, estoy seguro que pocas personas -en cualquier parte del mundo- afirmarían ser felices, aunque sí una mayoría estarían de acuerdo en tener una más larga vida! ¿Larga vida así, de cualquier manera y a cualquier precio?

Sin duda aprendemos a navegar por nuestra vida y, ante cualquier eventualidad o insatisfacción, hemos aprendido a distraernos y a girar la cabeza o tratar de olvidarlo, refugiándonos en alguna evasión! Pero nuestra vida es obstinada e insiste en hacernos evidente nuestra carencia, nuestra área de mejora (como nos gusta llamarla a algunos) manifestada ante un imprevisto o un simple disgusto! Claro que estamos en una sociedad del bienestar y del éxito en la que la simple idea de fracaso o de sufrimiento está mal vista! Así, las personas padecemos -en silencio y en privado- nuestras propias angustias, nuestros despropósitos y nuestras penas! "¿Cómo estás?" preguntamos al encontrarnos a un conocido por la calle un día cualquiera; seguramente no nos interesa lo que conteste, ni tan siquiera sabemos por qué hemos hecho la preguntita de marras! Sin duda nos contestará "Bien, gracias" y esbozará una amplia sonrisa... antes de devolvernos la pelota con otra preguntita! La verdad es que estamos demasiado acostumbrados a relacionarnos superficialmente con personas que se cruzan en nuestra vida... Si esa persona es más que un conocido, nos atrevemos a contestarle un inquietante "vamos tirando..." e intentamos cortar ahí la conversación, para no seguir relatando las penas que nos acucian... Y, si se trata de un amigo, allí, de pie en la calle, le ametrallamos con todas nuestros quebraderos de cabeza y "rayándole", como los jóvenes llaman a casi todo lo que les molesta o incomoda!

Yo, últimamente, aunque haga la pregunta socialmente protocolaria, ya no espero respuesta de mi interlocutor, dejo que el otro huya del compromiso de contestarme haciéndome la misma pregunta. Pero, en ese minúsculo lapso de tiempo entre una y otra pregunta, miro a sus ojos y adivino la respuesta! Lamentablemente, la mayoría de las veces lo que me responde verbalmente tiene muy poco que ver con lo que expresa su delatora mirada! Miro sus ojos instintiva y sutilmente, de soslayo, pues sé que, en ciertos momentos, incomoda que alguien te mire fijamente a los ojos cuando habla... sobre todo cuando estás haciendo un esfuerzo por ocultar lo que piensas o sientes! Y es que, queramos o no, todos vamos con una máscara que nos oculta ante los demás y preserva nuestros sentimientos verdaderos de una mirada incisiva, ajena o indiscreta... Algún día deberíamos aprender -de una vez por todas- que, aunque nos consideremos todos y cada uno especiales, todo los seres humanos somos y sentimos lo mismo, aunque en diferentes momentos! Así, al ocultarnos ante los demás, estamos tapando un estado de ánimo o un sentimiento que el otro conoce bien... precisamente porque días -o minutos antes- él sentía y, por tanto, reconoce bien tras nuestra máscara! Otra cosa es si le interesa en este momento darse cuenta de lo que ve en el otro...

Supongo que es natural esa reacción social y humana de esconderse ante el otro, como reza el famoso dicho "la ropa sucia se lava en casa" que nos enseñaron de niños. Y, evidentemente, tenemos el derecho a ocultarnos, a evitar ser descubiertos o a no sincerarnos si no nos apetece hacerlo... o algo o alguien nos incomoda! Lo que es realmente absurdo en estas lides es tratar de engañarse a uno mismo, creyéndose la propia mentira... es decir, aceptando lo que uno no es o como no se siente! Cuando algo nos duele, el ser humano intenta desesperadamente huir del sufrimiento... incluso llegando a ocultárselo a él mismo! Pero deberíamos recordar que todos llevamos puesto un guía permanente y crítico que es la Conciencia! Así, en el momento más imprevisto, ante un estímulo externo que nos sorprende o ante la soledad y el silencio, ésta nos invade y nos remueve por dentro, haciéndonos ser conscientes de nuestra verdad... nos guste o no aceptarla o manifestarla!

Porque, como supongo sabrás, todo eso que ocultamos a los demás o nos ocultamos a nosotros mismos "bajo la alfombra del pretendido olvido" sigue ahí, en la sombra, acechándonos ante cada nímia situación que se nos presente! Como ante un amor perdido, el dolor surje cada vez que visitamos ese o aquel lugar que nos lo recuerda, cuando recordamos los detalles o cada vez que aparece alguien que despierta nuestro ya aparentemente apaciguado sentimiento! ¿Intentar olvidarlo es la solución, no exponenrnos al nuevo estímulo para no volver a sufrir lo sufrido? No, esa no es la fórmula, ese es el remedio casero -pero inútil- de dilatar el sufrimiento en el tiempo! Y es que al sufrimiento se le ha de mirar de cara, firmemente... Recuerda que siempre, siempre... tras el sufrimiento hay una lección y ésta nos traerá la luz a nuestra vida! Huir del sufrimiento es preocuparse de él y, eso, prolongarlo en el tiempo para lograrlo. Recuerda siempre "somos prisioneros de lo que nos atormenta"! Así, acumulando sufrimientos y experiencias mal vividas y mal procesadas, nuestro corazón se resiente y nos impide ver con claridad nuestro nuevo día a día... haciéndonos tomar decisiones y tener actitudes más encaminadas a huir de lo que nos duele, que a cumplir nuestro real e interno deseo! Y, ni que decir tiene que, todo eso se refleja fielmente en nuestra mirada! Con un poco de suerte, a la persona conocida o amiga que nos crucemos esta misma mañana no le importaremos lo suficiente como para que mire la verdad a través de nuestra mirada...

Yo ahora tengo la buena costumbre de mirar siempre a los ojos cuando hablo. Es más, me incomoda conversar con alguien que desvía la mirada continuamente o la oculta tras una gafas obscuras, aunque a mí me molesta el sol y acepto ese buen remedio para evitarlo! También sé que para mi vida personal o mi profesión es especialmente últil este hábito de mirar a los ojos, pues me permite conocer, anticiparme a los acontecimientos y preveer las actitudes de los demás. Mi intuición en este sentido ha mejorado tanto que, sin apenas duda, en el minuto "0" ya sé cuando alguien se acerca a mí sincera y voluntariamente... o quien lo hace por cumplido, pero tratando de ocultar-se y/o ocultar-me sus verdaderos propósitos! Esa lucidez no es siempre cómoda para mí, ni para los que me rodean, lo sé! Para mí, porque, a pesar de las apariencias, te das cuenta de que las cosas son como son... y a veces nos cuesta aceptar la cruda realidad, por ejemplo ante una nueva y posible amistad, un posible negocio... o algo que pensamos nos conviene! Para el otro, porque bastante difícil es aparentar lo que uno no es o expresar con palabras lo que uno no siente... como para darte cuenta de que, quien te mira y/o las escucha, ya sabe que todo eso no es cierto!

Deberíamos memorizar más a menudo que cualquier relación humana (que, por cierto, no lo son todas) en nuestra vida es un espejo en el que nos vemos reflejados nosotros mismos, con nuestras fortalezas y debilidades! Lo que vemos "fuera", en el otro, es lo que ya tenemos dentro o quizás, lo que anhelamos! Además de, muchas veces, ante una máscara disuasoria del otro, recordarnos cómo actuamos nosotros cuando no queremos ser vistos! ... como bien expresa el dicho "antes de ser cardenal fue monaguillo"! Mírate en el espejo a solas, no te mientas a ti mismo más... o perpetuarás tus inquietudes contigo, para siempre! Luego, sé capaz de encontrar a alguien que te quiera lo suficiente como para ser capaz de mirarte a los ojos buscando tu verdad, ayudándote a destaparla de tu confusión mental! Ese es el mejor regalo que te puedes -y te pueden- hacer!

jueves, 15 de abril de 2010

SER FIEL A UNO MISMO POR ENCIMA DE LOS MIEDOS...



Si hay algo seguro en nuestra vida es que, por una u otra causa, llegaremos a encontranos con nosotros mismos... todos y cada uno de nosotros! Aunque no lo queramos aceptar, aunque nos cueste, aunque sentenciemos de por vida a alguien que nos ha hecho sufrir... cada persona tiene y tendrá el privilegio de encontrarse a sí misma! Seguramente tardará más o menos, dependerá de la resistencia que oponga a ello, pero un buen día se reencontrará y, desde ese momento, iniciará su particular camino hacia la felicidad que merece!

Mientras, es posible que sufra, que renuncie a ella misma en aras de una felicidad pasajera o artificial, puede que incluso dañe a otras personas haciéndolas sufrir o que incluso sueñe con quitarse la vida... pero hay un vigia eterno que, desde dentro, velará siempre por su descubrimiento, la Conciencia! La vida le ofrecerá oportunidades que puede rechazar o esquivar, las personas de su entorno le brindarán la posibilidad de mirarse y aprender de sus fortalezas o debilidades, su inteligencia dejará paso a su corazón para tomar decisiones importantes en su vida... todo se engranará a la perfección para que, llegado el momento preciso, se descubra a sí misma tras sus pensamientos caducos, su erróneo concepto de sí misma o gracias a su vital sufrimiento!

Y sabrá que se ha encontrado a sí misma cuando en sus ojos transmita esa paz y ese sosiego que todos anhelan, cuando aprenderá a vivir un amor sin renuncia y sin esperar nada a cambio, cuando tendrá la necesidad imperiosa de compartir lo aprendido hasta ese momento, tendiendo la mano a quien sueña con iniciar su propio camino! Esa es la fuerza que mueve a las grandes personas que han cambiado el mundo con su empeño... y su amor. Pero no te engañes, no vayas a creer que esas personas son necesariamente héroes, mandatarios ilustres o célebres personalidades reconocidas públicamente... seguramente son personas como tú y como yo que, desde la discreción, palabra a palabra, gesto a gesto, mirada a mirada, silencio a silencio, generamos un segundo de duda ante el error o de esperanza en uno mismo, arrancamos una sonrisa o compartimos un tierno abrazo con quien lo necesita! Da igual si lo haces desde una ingeniería, desde un hospital, desde un libro, desde una escuela, desde el campo... cada uno de nosotros tiene el talento necesario y conoce sus propias herramientas para lograrlo! Tampoco creas que el éxito llegará de la mano de un premio, un aplauso, un reconocimiento o siquiera un agradecimiento! Crecerá -como tú lo haces- hora a hora, día a día, mes a mes, año a año... y, como la vida misma, irá acompañado de cimas y valles, de alegrías y de penas, aunque ese camino, no lo dudes, te llevará siempre a tu propio Destino!

Aquí te traigo una interesante entrevista de alguien que descubrió su propio camino y, para seguirlo, tuvo necesariamente que romper sus esquemas y vencer sus miedos... como cada uno de nosotros logra cada día que cuestiona lo que piensa, siente y vive! Extrae tus propias conclusiones...


Tomeu Català, 68 años, presidente del Proyecte Home en España. "Yo no creo en la resurrección, veo la resurrección cada día"
La Vanguardia.IMA SANCHÍS - 13/04/2010

¿Cuándo sintió la llamada?

Alos 16 años, y no quise escucharla, el celibato me iba a contrapelo y la pobreza no me gustaba, había estado educado en el tener.

Dos razones poderosas.

Al final fui fiel a mí mismo por encima de los miedos. Creer en Dios está más allá de los dogmas. Y yo intento ir más allá de la apariencia, me interesa lo profundo del otro, y si puedo llegar, la relación es fluida y fácil. Esas son mis creencias.

¿Sin crisis?

Tres o cuatro años después de entrar en el seminario tuve mi primera crisis de fe. Yo oraba: "Si es que existes, haz que lo vea".

¿Lo vio?

Lo viví, me di cuenta de que Dios era una realidad; la aceptaba o no la aceptaba.

Y su vida se convirtió en docencia y parroquia.

Quería formar personas. Y surgió el problema de las drogas, una epidemia de heroína, y el gobierno y el obispo me pidieron ayuda. Estudié el tema y entendí que las causas de la drogodependencia son humanas, culturales, personales y sociales. Italia nos llevaba la delantera, allí nos formamos e importé su proyecto.

Un proyecto aconfesional.

Eso me parecía importante: la libertad. El proyecto debía estar abierto a todo tipo de personas: no nos importa de dónde venga; la única condición es que quiera ser protagonista de su rehabilitación.

¿Qué ha aprendido en estos 20 años?

Que por destruida que esté una persona siempre tiene capacidad para recuperarse, aunque lo haya intentado cientos de veces. Decir que una persona no tiene remedio es no creer en las personas. Y no es una teoría o una esperanza, ¡yo lo veo, lo toco, lo vivo!

...

... Y también he aprendido que, más allá de las apariencias, existe algo muy tierno que todos tenemos, hay que saber encontrarlo.

¿Y usted cómo lo encuentra?

Estando abierto, escuchando no lo que me dicen, sino lo que hacen, acompañando, exigiendo, provocando. Yo estoy convencido de que, más pronto o más tarde, toda persona, con o sin adicciones, en algún momento de la vida conecta con lo profundo de sí misma. Si estamos lo suficientemente atentos, esa conexión nos puede revolucionar.

Pero siempre hay un motivo motor.

Es posible que la mecha la encienda algo externo: un hijo, la familia, un juez, tocar fondo... Si en ese momento sabes escucharte y hacer algo con esa revelación, el cambio sucede. Normalmente, alguien con problemas de drogas no vive el presente, o bien piensa en el futuro y hace planes que no lleva a término, o vive en un pasado desgraciado. Hay que ayudarles a vivir en el presente.

¿Un presente vacío?

El presente no es complicado: ducharte, prepararte el café...; estar presente en lo que haces.

No es fácil cambiar de hábitos.

Hace siete años tuve un infarto, y a mis 61 años tuve que cambiar hábitos; sé que no es fácil, pero es posible. Renuncié a muchas cosas y empecé a valorar otras en las que no me había ni fijado. Sólo tú decides cómo quieres vivir.

Esa es una verdad que solemos vestir con excusas.

Por eso el infarto ha sido uno de los grandes regalos de mi vida. Estuve más de una hora sobre el volante, no podía moverme, el dolor era inmenso y tuve la sensación de que moría. Pero tuve dos experiencias fortísimas: vi pasar imágenes de personas a las que quería mucho, vivos y muertos, y lo viví con mucha paz. Nunca había estado tan bien.

Qué curioso.

Entendí que el amor es lo esencial en la vida, valorar el afecto de los otros. También pensé que debía pedir perdón antes de morirme, pero no encontré nada de lo que arrepentirme. Después, reflexionando..., porque ahora sí recuerdo cosas por las que pedir perdón, he llegado a la conclusión de que cuando Dios perdona, olvida. Y yo quiero aprender esa lección.

¿Que sólo existe hoy?

Sí, que lo importante es este momento.

¿Y si el momento es insoportable?

Mucha gente se droga por eso, para no sentir ese dolor; pero será en un momento dado cuando decida que así no quiere vivir.

Usted ve mucha miseria, ¿cómo lo resuelve con Dios?

Estuve en una parroquia celebrando la Pascua y me salió decir: "Yo no creo en la resurrección, yo veo la resurrección cada día". Dios es la posibilidad que tenemos todos de hacer el bien, y haciendo el bien provocamos que otro pueda encontrar a Dios en su interior. Debemos descubrir que Dios está en todo, no querer ponerlo en todo.

¿Por qué algunos sufren tanto y otros tan poco?

Nunca he conocido a nadie que no haya sufrido, sea del estatus social que sea y aparente lo que aparente. Una persona me preguntó: "Tú que los ves de cerca, ¿cómo son los drogadictos?"... "Como tú", le contesté. Sufrimiento y alegría hay en todas partes, lo importante es la actitud ante lo que ocurre.

Ocurren muchas cosas.

Hace cuarenta años y pico, la gente del pueblo en el que vivía no podía estudiar: para eso había que ir a la ciudad. Decidí estudiar una carrera para poner un colegio en ese pueblo. Ante una necesidad, responde.

martes, 15 de diciembre de 2009

DE LA AUTOESTIMA... AL EGOÍSMO



Uno de los temas más recurrentes en mi labor como coacher es el de la baja autoestima. En muchos casos, una terapia de Coaching se suele empezar por sesiones para recuperar la autoestima de alguien, lo que le permitirá tener la fortaleza necesaria ante el entorno, no siempre favorable ni positivo. Normalmente la baja autoestima se da en personas que, por alguna razón, han estado expuestas de manera continuada a situaciones extremas o a otras personas cuyo super-ego se sustenta únicamente en someter a alguien. Un caso lamentablemente tópico es el de los maltratadores, ya sean padres, maridos, hijos... o jefes. La persona que ha estado sometido a cualquier tipo de maltrato -ya sea psicológico o físico, no quiero distinguirlos- con el tiempo ha ido socabando su autoestima, a medida que acepta la autoridad sin condiciones de su dominador, quedando prácticamente anulada como persona autónoma y autodeterminada. El resultado es que, a través de años de maltrato, el ego de la persona sometida va diluyéndose y, día a día, se ve incapaz de tomar sus propias decisiones ante la vida, creándose una relación basada en la dependencia ante el dominante y no en la soberanía de ambos "contendientes".

Por mi experiencia, normalmente el inicio de este tipo de relación tóxica y dependiente es a una edad temprana, seguramente fruto de una autoridad paterna excesivamente estricta y dogmática, en cierto sentido. Sutiles imposiciones y consignas continuadas a un hijo van logrando que la autoestima de éste vaya disminuyendo desde la propia infancia, haciéndole creer que sin su autoritario control, él se halla sólo y desvalido ante la vida. Todo niño busca la aceptación y el amor de sus padres, al precio que sea! Si a esto añadimos ciertos perfiles de personalidad, en algún sentido débiles o tendentes a la sumisión y/o obediencia incondicional, el rol de víctima ya está adjudicado!

Y así, la personalidad se va fraguando con la peligrosa necesidad de alguien autoritario -cuando no, déspota- que la tutele y la dirija hacia el bien. Frases y sentencias, aparentemente gratuitas pero manipuladoras, como "con ese caracter que tienes, no te aguantará nadie" o "si sigues así, no saldrás adelante por ti mismo" hacen que el sujeto interiorice esa vulnerabilidad o esa inconveniencia, por lo que en su vida irá inconscientemente buscando a su redentor o salvador, quien le guíe en la vida. Ni que decir tiene que ese anómalo y peligroso hábito personal (aunque muchas veces, inconsciente), si no se hace por identificarlo, comprenderlo, aceptarlo y luego corregirlo, hará que durante la vida de esa persona se vayan repitiendo -una tras otra- situaciones similares y relaciones basadas siempre en el dominio y en la sumisión!

Evidentemente, para existir personas sumisas deben también existir personas dominantes! Y uno no es maltratado, si él mismo no lo permite! Esas dos son premisas básicas para que exista este desagradable y anómalo fenómeno humano y social, mucho más generalizado de lo que parece! Es, por decirlo de una manera simple, consecuencia del respeto... o mejor dicho, de la falta de respeto! Por tanto, respetarse y hacerse respetar es la única clave! Ni que decir tiene que el respeto es una premisa básica en el amor, por lo tanto podemos afirmar con contundencia que en este tipo de relaciones existe adicción, necesidad... y nunca amor, a pesar del "la maté porque la quería... o porque era mía", que suele oirse del agresor cuando se informa de un asesinato -mal llamado pasional- en que una mujer o un hombre es asesinado por su pareja o su ex-pareja.

Este tipo de -mal llamado- amor está basado unicamente en el Ego, es decir, en el miedo, donde siempre hay un superior y un inferior, la confrontación de dos egos, aunque se barajen sentimientos confusos y elementos tóxicos, como la posesión, la dominación o sumisión y la excesiva dependencia o entrega desmedida. Ese falso amor vive única y exclusivamente del ego propio y de la proyección de éste en el ego del otro! Solo hay que recordar que el ego es hijo de la mente y que ésta solo sabe imponer el miedo, invitándonos siempre a comparar, diferenciar o clasificar a las personas y sus actos como buenos o malos, apropiados o inapropiados, morales o inmorales, acertados o equivocados! Por ello sus víctimas propiciatorias son las personas muy auto-exigentes, excesivamente rígidas y controladas por su mente o las muy dogmáticas!

Ni que decir tiene que el amor verdadero en una pareja debe ser siempre positivo y enriquecedor para quien lo siente y quien lo vive! Ese amor verdadero está basado, fundamentalmente, en la igualdad, el enriquecimiento y el crecimiento mútuo entre las personas implicadas. Por eso tiene poco que ver con el Ego! En el crecimiento personal y en la transformación, una de las primeras fases es, precisamente, deshacernos del Ego, para lograr la unidad de nuestro ser auténtico, es decir, la conexión de nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestro corazón. Ninguno de esos componentes humanos es suficiente por sí mismo y el crecimiento personal pasa por la unificación y el consiguiente equilibrio entre los mismos para llegar a ser Uno! Y lo único que puede unirlos definitivamente
es el amor a uno mismo, pues ese necesario amor -a diferencia del Ego- siempre une y cohesiona, nunca separa o compara entre el cuerpo, la mente o el corazón.

Así, en cuanto una persona logra la coherencia interna -cuyo síntoma más evidente es la serenidad interior, por tanto, la ausencia de ego- se halla realmente capacitada para compartir esa singularidad y coherencia con otras personas igualmente singulares y coherentes; eso garantiza que esas relaciones de amor se basen en compartir sus seres unificados y, por tanto, promuevan el crecimiento personal de ambos, pues cada uno sirve de espejo de las fortalezas y debilidades del otro, ayudándole a conocerse mejor y a mejorar como persona. No hace falta decir que, en nuestra sociedad enferma e inhumana, no hay muchas parejas que consideren estas premisas esenciales a la hora de establecer una relación sentimental...

Mi amigo virtual de FB, Mariano Merino, en sus diarios mensajes, me hace llegar un breve y clarificador texto sobre la autoestima. Extrae tus propias conclusiones...

El Ego es necesario, imprescindible para la vida. Es lo que nos permite identificarnos, adquirir consciencia de qué y quienes somos, relacionarnos con las demás personas. Su dimensión fluctúa entre el vacío y el egoismo total (nada y todo para nosotros mismos) y su contenido de egoismo es el que provoca sufrimiento. Pero lo necesitamos. Si queremos anular el sufrimiento, anulemos el Ego pero conscientes de que nos anulamos a nosotros mismos. Si queremos convivir, debemos administrarlo de manera que nos permita una sana convivencia. No es nuestro enemigo, es nuestro amigo si sabemos manejarlo.


¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com

lunes, 29 de junio de 2009

¿HA MUERTO AHORA MICHAEL JACKSON?



Aunque no me declaro fan de nada ni de nadie, ni mucho menos aficionado a la mitomanía, reconozco el valor de Michael Jackson como artista universal de la música reciente. En mi temprana juventud, pude disfrutar de la música de vinilo de su primer grupo familiar, los Jackson Five, en el que un prematuro, simpático y aplicado Michael -con unos 4 años, si no recuerdo mal- nos deleitaba con un inigualable ritmo y una peculiar y aguda voz, adelanto de lo que, con el tiempo, llegaría a ser como estrella mundial de la música. El tiempo fue consolidando al incipiente cantante hasta encumbrarlo en el Olimpo de La Música, de la mano de uno de los productores más geniales y prolíficos de la historia de la música negra, Quincy Jones. Mi trabajo actual en el sector discográfico -desde http://www.apadrinaunartista.com/ - portal donde descubrimos y lanzamos nuevos talentos de la música en España y Latinoamérica me ha enseñando que la labor y gran parte del éxito de un artista depende de su productor musical, quien le da la forma y la manera adecuada al talento bruto del artista. Sea como fuere, desde la cumbre del éxito -soñada por cualquier artista- Michael Jackson nos ha dejado... ¿o es que ya no vivía entre nosotros, desde hacía tiempo?

Dejando de lado sus indudables logros musicales y huyendo de esa falsa mitología actual que encumbra a artistas fabricados y mercantilizados solo por y para las -hasta ahora- poderosas discográficas multinacionales, Michael Jackson había muerto hace ya unos años, cuando voluntaria y tercamente se empeñó a dejar de ser él mismo. No hace ni un par de días que escribía un Post sobre "el suicidio en vida" como fenómeno, en que mencionaba que, para morir en vida, no hace falta dejar de vivir, sino negarse a uno mismo. Y esa, precisamente, fue la obstinada, dilatada y prematura carrera hacia la verdadera muerte de Michael Jackson, intentando desesperadamente dejar de ser negro, hombre, adulto... o sea, ser él mismo. Y ese es su ya histórico suicidio, que culminará ahora con su multitudinario y mediático entierro. Sin duda, durante los próximos días, semanas y meses, los fabricantes de mitos desarrollarán su trabajo en busca de datos, fotografías, lugares sagrados y otros aditamentos de la vida del universal intérprete musical, no sin antes haber especulado con los ya clásicos "dimes y diretes" sobre las causas reales o aparentes de su muerte, una vez realizada la oportuna autopsia.

Pero repito, Michael, ese sonriente, superdotado y aparentemente feliz niño de color, con apenas 4 años de edad que empezó a cantar junto a sus cuatro hermanos también menores de edad por entonces, hacía ya bastante que había muerto como ser humano. No quería ser él mismo y eso le hizo un extraño ser, ajeno a sí mismo y al mundo que le rodeaba, al cual temía como algo tóxico y agresivo contra su persona... ¿He dicho su persona? ¿Quién y cómo era Michael?¿La persona que era en verdad o la que no quiso ser nunca mas? Porque, en su vida reciente, había más negación que afirmación, visible en su obsesión por dejar de ser negro, hombre, adulto... singular e irrepetible como cualquier ser humano. Aunque evidentemente logró -real y afortunadamente- ser irrepetible como intérprete de la música, nunca consiguió saber ni expresar como quería ser como persona. Y una persona que simplemente "no quiere ser", está muerta en vida. A medida que los cirujanos parcheaban y modelaban su ya desvirtuado, andrógino y atemporal rostro pretendidamente angelical, le fueron extirpando -a golpe de bisturí y de talonario- también sus raíces, sus sueños, sus deseos, sus ilusiones, sus valores esenciales como persona. Y, sin todo eso, ya no era capaz de ser, ni de vivir plenamente, ni de amar, ni de sentir su vida, aparentemente colmada de éxito mal entendido y muy posiblemente envidiada por muchos.

El aparentemente repentino y -como no podía ser menos- enigmático fallecimiento del gran artista Michael Jackson es el claro y vívido ejemplo de cómo algunos, con tal de llegar al pretendido éxito, renuncian a ser ellos mismos y, por ello, mueren en vida o, lo que es lo mismo, se van suicidando día a día. Cuando, precisamente, el verdadero éxito en la vida es llegar a ser uno mismo, identificando y explotando esos talentos singulares e irrepetibles que cada uno tenemos para cambiar el mundo y, con el tiempo, poder dejar esa huella trascendente, profunda e indeleble de nuestro efímero paso por esta vida. Ni que decir tiene que la huella sonora de Michael persistirá en forma de discos, vídeos, películas, libros y revistas que lograran eternizar el mito y, de paso, generar sustanciosos beneficios con alguien que, para ser famoso, tuvo que renunciar a él mismo!

Adios Michael, aunque cambiaste el éxito y la fama por la humana búsqueda de sentido a tu vida y eso no te trajo la felicidad que todos anhelamos, gracias por tu fantástica música, que nos acompañará para siempre y te entronará como el Rey de la Música... porque, como sabes, solo los dioses mueren jovenes!


Te dejo con este vídeo de uno de mis temas favoritos, "She´s out of my life", de su temprana época musical. En esta suave, desgarradora y tierna canción parece presagiar, más que la no presencia de alguien concreto, el vacío y la dolorosa ausencia de su propia alma en su ser y en su vida.




¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com




sábado, 18 de abril de 2009

TAL COMO TÚ ERES



Sin duda, una de mis canciones preferidas, desde 1976, año en que nació esta canción del disco "The extrenger", de Billy Joel. Supongo que llegó a mí en una época en que lo más importante era ser yo mismo, ante un mundo que ya había decidido por mí cómo debía ser yo. Tenía 16 años...

Te dejo aquí dos versiones de una misma maravillosa canción, para que las disfrutes, para que medites sobre tu vida y las concesiones que en ella haces a diario y para que tengas un maravilloso fín de semana.




La otra...



¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FOFO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com

 

Tell me when this blog is updated

what is this?