sábado, 30 de mayo de 2009

ESTRELLAS QUE VIENEN Y VAN...



Hoy te dejo con pocas palabras mías, pero una de las mejores voces femeninas de los 80's. Se trata de Janis Ian, que fue conocida en España por su tema "At seventeen", todo un himno a esa edad juvenil y maravillosa en que uno se abre a la vida y descubre la realidad. Pero hoy y aquí tienes la letra y la música de otra gran canción suya, "Stars" (del álbum del mismo nombre) que, dicen, escribió y publicó tras una tentativa de suicidio. Durante años fue para mí una de esas canciones que uno escucha cuando cree no tener demasiadas razones para sentirse feliz... Suave, algo melancólica... pero con un tono de esperanza, aunque para ello debamos mirar al cielo y descubrir en él miles de diminutas y brillantes estrellas que nos amparan y nos vigilan constantemente!Hoy en mi vida siento en la verdad que la tristeza como la alegría, la soledad como la buena compañía, la proximidad como la distancia... forman parte de nuestra vida y nos enseñan nuestro camino interno, más allá de lo que pasa fuera... ¿Será porque las estrellas están -y han estado siempre- iluminándonos interiormente para ello?

Disfrútala y que tengas un feliz fin de semana!!!

Stars, de Janis Ian

I was never one for singing
what I really feel
Except tonight, I'm bringing
everything I know that's real

Stars, they come and go
They come fast or slow
They go like the last light
of the sun, all in a blaze
and all you see is glory
But it gets lonely there
when there's no one here to share
We can shake it away
if you'll hear a story

People lust for fame
Like athletes in a game
we break our collarbones
and come up swinging
Some of us are downed
Some of us are crowned
and some are lost
and never found
But most have seen it all
They live their lives in
sad cafes and music halls
They always have a story

Some make it when they're young
before the world has
done its dirty job
and later on, someone will say
"You've had your day
You must make way"
But they'll never know the pain
of living with a name you never owned
or the many years forgetting
what you know too well

The ones who gave the crown
have been let down
You try to make amends
without defending

Perhaps pretending
you never saw the eyes
of grown men of twenty five
that followed as you walked
and asked for autographs
or kissed you on the cheek
and you never could believe
they really loved you

Some make it when they're old
(Perhaps they have a soul
they're not afraid to bare
Or perhaps there's nothing there)

Some women have a body
men will want to see,
so they put it on display
Some people play a fine guitar
I could listen to them
play all day
Some ladies really
move across a stage
and gee, they sure can dance
I guess I could learn how
if I have it half a chance

but I always feel so funny
when my body tries to soar
and I seem to always worry
about missing the next chord

I guess there isn't anything
to put up on display
except the tunes
and whatever else I say
Anyway, that isn't really
what I meant to say
I meant to tell a story
I live from day to day

Stars, they come and go
They come fast or slow
They go like the last light
of the sun, all in a blaze
and all you see is glory
But those who've seen it all
they live their lives
in sad cafes and music halls
we always have a story

So if you don't lose patience
with my fumbling around,
I'll come up singing for you
even when I'm down


viernes, 29 de mayo de 2009

EL TIEMPO, NUESTRO TIEMPO, TU TIEMPO



Si hay algo relativo en nuestra vida, eso es el tiempo. Cuando esperamos la vuelta del amor, el tiempo parece eterno; cuando vivimos una vida a medias, el mismo tiempo acorta nuestra vida! Suelo pensar frecuentemente sobre el tiempo. Mi tiempo, el tiempo de mi vida! Y es que el tiempo es lo único que tenemos y, a la vez, lo único que nos falta en ella... depende de cómo la vivamos. El tiempo es ese momento que surge de imprevisto y que, si no lo cuidamos y mimamos, se gasta. El tiempo es eso que siempre deseamos que llegue, pero cuando lo tenemos enfrente, lo desperdiciamos no amando ni siendo felices. El tiempo es lo que los que los presidiarios con cadena perpétua desean abreviar, mientras que los enfermos terminales desean dilatar para salir de su dolencia. Tiempo es algo que añoramos cuando lo perdemos y que crece cuando lo utilizamos bien! Tiempo es el gran patrimonio de los jovenes, pero que no lo aprovechan bien hasta que llegan a adultos y ya no les sobra! El tiempo es algo formado solo por un hoy, aunque siempre vaya mal acompañado por un ayer y un mañana. Tiempo es eso que necesita todo ser humano para crecer y llegar a ser él mismo... y tiempo es todo aquello que malgasta el ser humano no siendo él mismo ni viviendo lo que realmente desea y merece! Tiempo es eso que alquien especial te regala por amor, quizás porque es lo único valioso que tiene y que desea compartir contigo... aún en la distancia! Tiempo es algo que determina si la vida será demasiado larga o demasiado corta para llegar a ser feliz!

Aquí una interesante entrevista que habla sobre el Tiempo. Disfrútala!

Josep M. Esquirol, 45 años, filósofo del tiempo"Date tiempo". La Contra de La Vanguardia. VÍCTOR-M. AMELA - 13/05/2009

¿Qué es el tiempo?

El tiempo es la vida. El ser ¡no es más que tiempo!

¿Soy tiempo?

Eres tiempo que pasa.

¿Soy más pasado, presente o futuro?

Mirar el tiempo como suma de instantes estresa: si los momentos pasados ya no son y los futuros aún no son, te devanas por vivir los presentes, escurridizos... ¡Ah, qué estresante, el carpe diem!

¿Qué propone, pues?

Otra actitud ante el tiempo. Entenderlo como oportunidad para hacer algo: acostarte, levantarte, ayudar, comer… El tiempo como invitación, como oportunidad (que viene de puerta). Estate atento para ver las puertas.

¿En eso consiste no perder el tiempo?

En hacer lo que la ocasión pida. "La regla principal de la educación, la más importante y más útil, no es ganar tiempo ¡sino perderlo!", dijo Rousseau. En las escuelas deberíamos aprender a relajarnos, a sentir el discurrir del tiempo. O sea, darlo: dar tiempo.

¿Por qué?

Porque dar tiempo es el modo de no perderlo. Dar tiempo es ganarlo. ¿Curioso, eh? Si das tiempo, obtienes tiempo. Y si no lo das, ¿lo acumulas? No: ¡no tienes nada!

Paradoja, sí.

Dicho de otro modo: tiene vida quien da vida. Quien es avaro con la vida no tiene vida.

Dígame: ¿a quién debo darle tiempo?

Primero, a ti mismo. Y a los demás: a tu mujer, a tus hijos, a un enfermo, a los alumnos... Si das tiempo, ¿qué más puedes dar?

¿Es el bien mayor, pues?

El más precioso. Dijo Wittgenstein: "El saludo entre filósofos debería ser: ¡date tiempo!". El tiempo es condición para pensar.

¿No nos damos tiempo?

Qué va. "¡No tengo tiempo!", repetimos. Vivimos apretujando el tiempo, apresurándolo. ¡Así no hay serenidad posible! Y la prisa engendra el mal del dogmatismo.

¿Ah, sí?

El dogmatismo es siempre una precipitación. Tómate más tiempo... ¡y verás cómo se te desvanece toda afirmación dogmática!

También suele decirse que "el tiempo todo lo cura"...

Todo lo que vivimos no volverá y, a la vez, ha sucedido para siempre: es irreversible.

Otra paradoja.

Lo que ha pasado no pasa: ¡queda! Pero el paso del tiempo te va alejando de eso, vas olvidando. Sólo el paso del tiempo nos cura del tiempo pasado. Este olvido es incompleto, ¡o perderías conciencia de tu identidad!

¿Mi identidad es memoria?

Memoria de tiempo.

¿Y cuándo comenzó el ser humano a tener conciencia del tiempo?

El sol sale y se pone. Ese ritmo (circadiano) es la acotación temporal primordial, base de toda medición del tiempo. Sumando días salieron semanas, meses, años. Ydeuna primera partición de las horas (prima minuta)salieron minutos, y de una segunda partición (secunda minuta),segundos.

¿El tiempo vuela?

O corre. Es una experiencia que acumulamos: que el tiempo es movimiento como el sol y que pasa rápido. La máxima sensación de paz y plenitud es la del tiempo detenido.

¿Usted la ha sentido?

Yo he decidido vivir fuera de Barcelona, y eso ayuda. En el pueblo, el día respira de otro modo. Démonos tiempo para sentir el respirar de los días. Si contemplas la vida con atención, ¡la verás ralentizarse! Verás que el mundo entero parece respirar...

¿Apología de la lentitud?

Prefiero hablar de vivir la experiencia del día con parsimonia, calma, tranquilidad, serenidad. Hacer una cosa después de la otra, y hacerlo bien. Prefiero hablar de la bondad de la pausa más que de la lentitud.

¿Hacemos una pausa?

Si tú te detienes... ¡regalo!: el tiempo se detiene. Esto prueba que el tiempo eres tú.

"Ya pararé cuando muera", he oído.

Solemos llenar nuestro tiempo de frenesí justamente para evitar este pensamiento básico: ¡vamos a morir! En el fondo, nos ocupamos mucho para así estar fuera de nosotros, desaforados literalmente. Por eso Pascal acertaba: "El gran mal del hombre es no saber estar solo en una habitación".

¿Nos angustiamos al abismarnos en nosotros mismos?

El ser humano es el único animal que se sabe finito. Eso acota y libera un tiempo, y nos entrega la responsabilidad de vivirlo: ¡saberse mortal y estar a la altura no es nada fácil!

Entonces surge la gran pregunta: ¿qué hago con mi tiempo?

Respuesta: dártelo y darlo.

¿Pese a que "el tiempo es oro"?

Es que esa frase expresa una mercantilización del tiempo, nuestra tendencia a convertirlo todo en recurso, en mecanismo de producción: recursos energéticos, recursos económicos, recursos alimenticios, ¡recursos humanos! Convertimos a las personas en meros recursos para la rentabilidad empresarial… ¡El lenguaje está hablándonos de cómo vemos el mundo!

El tiempo ¿avanza como una flecha o gira en círculo?

Son dos representaciones del tiempo: una expresa la idea de progresión; la otra, la de repetición. Y no sé cuál es menos trágica...

Una reflexión final sobre el tiempo.

Esto que dijo una mujer encarcelada: "Fuera de la prisión yo pasaba el tiempo; aquí dentro es el tiempo el que me pasa".


¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com


jueves, 28 de mayo de 2009

LOS HIJOS ¿UN MEDIO O UN FIN EN SÍ MISMO?



Qué duda cabe que la paternidad es un don en nuestra vida! Siempre he considerado que lo más importante que he hecho yo hasta ahora es haber tenido a mi preciosa hijita... con permiso de su madre, claro!

No obstante, muchas veces pienso en lo que significa -en realidad- la paternidad. Tiene sus pegas y sus malos momentos, pero es una cadena perpétua que nos responsabiliza y, por otra parte, nos une a la vida, para siempre. Y es que traer un ser humano a este mundo tiene su riesgo y requiere su valentía, como todo lo importante en la vida. Como lo es, no utilizar a los hijos para realizar duplicados nuestros, réplicas mejoradas de lo que nosotros no tuvimos el valor de ser o perpetuar nuestras carencias y virtudes en ellos... olvidándonos de que son eso, ellos. Tampoco deberían ser una coartada femenina para evadirse y resignarse ante el desamor, como frecuentemente pasa. Los hijos son, en sí mismos, seres humanos por hacerse y en los que nuestra tarea de padres no puede ser otra que ayudarles a ser ellos mismos, a pesar de los pesares... y de nosotros, sus padres. Ellos, en un principio, aprenderán de nuestras enseñanzas y también de nuestros defectos y carencias, que les iremos transmitiendo día a día en forma de lección, con mucho cariño, pero también con una cierta ignorancia. Pero también serán nuestros maestros en la vida resucitando nuestro niño interior que yace olvidado! Seremos sus incuestionables ídolos y protagonistas de su vida infantil y ajena; incluso nos sentiremos orgullosos de que se nos parezcan! Luego, a partir de la adolescencia y la juventud, serán ellos mismos los que decidirán qué les conviene memorizar y, al fin, aplicar a su propia vida... pasando nosotros los adultos padres -no sin resistencia- a ser meros espectadores de su vida, como debe ser y para siempre. Y tras ese a veces traumático encuentro con ellos mismos, nuestro amor por ellos requerirá -y significará- desanudar el cordon umbilical para permitirles alzar el vuelo hacia sí mismos y alcanzar sus propios horizontes!

Muchas veces pienso en las personas y/o parejas que, por cualquier razón, no tienen hijos. Unos, sin duda, por egoísmo, pues eso les permite evadirse de la presunta carga de la paternidad y dedicarse a ellos mismos; otros, por causas físiológicas, lamentablemente no pueden tenerlos; y algunos otros, porque su actitud en la vida no admite cómplices ni víctimas y optan libremente por no ejercer ese precioso derecho; algunos pocos -los menos- porque no encontraron amor suficiente en su vida como para perpetuarlo en un hijo amado. A unos y a otros les digo y les recuerdo que tener un hijo es un tesoro y que es un privilegio que todos deberíamos disfrutar... libremente, pues es un acto de amor! Pero, desgraciadamente, nuestra sociedad tiene soluciones para todo: para hacer de un hijo un mero acto de ratificación de un matrimonio o de los derechos inapelables de la mujer moderna y realizada, o un puro ejercicio de solidaridad humana -con la adopción-, o bien una prueba-error de ensayos clínicos que favorecen la fertilidad y demostrar así que la fecundación natural pronto será ya un mal recuerdo y una simple muestra de debilidad humana... Pero, por lo visto, nadie recuerda la trascendencia de traer a este mundo un nuevo ser humano (con su mitad divina) al que deberemos amar lo suficiente como para ayudarle a ser él mismo. Pocos consideran al hijo como lo que es: un fantástico, mágico y singular fín en sí mismo... más que un medio para perpetuar la vanidad humana o para consumar un matrimonio o revindicar los derechos de la presunta mujer-madre. Un hijo es más, sin duda, mucho mas! Es, ni más ni menos, que el fruto del amor y que, como tal, requiere -y nos devuelve- amor a raudales a nosotros, sus padres!

Aquí te reproduzco una interesante entrevista en la que se trata un tema escabroso: la mercantilización de la paternidad en este mundo lucrativo y loco. Juzga por ti mismo...

Arlie Russell, investigadora de la mercantilización de la maternidad"Encargaban su embarazo en India para preservar su línea". La Contra de La Vanguardia. LLUÍS AMIGUET - 23/05/2009

Visité varias clínicas en Bombay a las que mujeres del primer mundo han encargado su embarazo. Y con la ayuda de periodistas del Indostan Times entrevisté a veintitrés de esas madres de alquiler.

¿Qué es encargar un embarazo?

Un supermercado de la maternidad. Usted puede en esas clínicas comprar semen y un óvulo y a los nueve meses llevarse al niño resultante; o encargar sólo el semen y poner usted el óvulo, o poner un óvulo fecundado por su semen y volver por el niño.

¿Y quién se queda embarazada?

Una madre de alquiler india. Cobran tres mil euros por cada embarazo.

¿Eso es legal?

India ha legislado ahora que sólo se puedan utilizar esos servicios por motivos terapéuticos; pero hasta ahora ha sido plausible encargar algunos embarazos para evitarse la gestación y preservar el tipo.

¿Se mercantiliza así el embarazo?

Sí. Y no es correcto que nadie pague por su embarazo a otra persona, igual que creo perverso pagar por un trasplante de órganos: aparte de por ética, porque, además, hace ineficaz el sistema. Son terrenos donde sólo la medicina pública es eficaz.

¿Cómo eran esas madres de alquiler?

Algunas sufren por ser madres sin serlo. Las normas de la clínica son estrictas: se les prohíbe cualquier familiaridad con los padres clientes y su bebé, así como cualquier relación sexual durante su embarazo: sólo pueden ver a su propio marido y su familia de día, y en público, en la propia clínica.

Eso suena a granja humana.

Estoy abogando ahora por que se prohíba pagar por un embarazo, pero estoy a favor de que madres voluntarias - por amor y solidaridad- se queden embarazadas en lugar de otras que, por motivos terapéuticos, no pueden sobrellevar un embarazo.

¿Por qué le parece mal que se pague?

Pervierte la relación solidaria, y creo que esa falta de contacto es mala para el bebé; para la madre portadora y para la genética. ¿Recuerda usted las amas de leche?

Las benditas nodrizas de antaño.

Daban de mamar a bebés que no eran suyos: hoy esa práctica ha caído en desuso, pero yo no la desaprobaría si fuera voluntaria y reforzara vínculos neoparentales. Del mismo modo, creo que con la madre portadora se ha de crear un vínculo de parentesco nuevo.

¡Pablito, dale un beso a tía portadora!

Sí, algo así. En Bombay conocí a una pareja india en la que ella, enferma de cáncer, encargó su embarazo, pero quiso conocer a la portadora de su óvulo y celebró con ella la fiesta hindú del séptimo mes de embarazo y ahora la consideran la tía de su hijo.

Desde luego, así es más humano.

Recogí un caso en India de una pareja japonesa que encargó un niño - desconozco el porqué-,pero se separaron después y la madre donante lo rechazó. Como la ley india no permite ceder un bebé a un hombre, el pobre padre tuvo que recurrir a su madre.

Benditas abuelas, siempre al rescate.

Hay otros ejemplos de venta de intimidad que no son perversos: un amigo mío con fallos de memoria tiene un servicio de conserjería en India y él vive en San Francisco.

¿Para qué?

A menudo se olvida el coche o las llaves y esa empresa en Bombay llama a todos los parkings de la ciudad hasta que lo localizan. Hacen por él muchas cosas por el estilo.

Suena globalizado, pero útil.

Muchas comunidades californianas intercambian productos y servicios sin dinero de por medio gracias a la gratuidad de internet. Por ejemplo: te doy fruta de mi granja a cambio de tus clases de piano.

Eso es global y local.

Glocal y es bueno, pero también se nos ha convencido de que mercantilizar nuestra intimidad nos proporcionaría bienestar. Se trataba de ganar más que los demás y así disfrutar mejor calidad de vida que nadie.

Ahora el Estado parece la solución.

Sólo para volver a preservar los privilegios de los ricos. Después volverá a ser condenado. El problema es que hay servicios - salud, seguridad, urbanismo, medio ambiente, educación...-que, o los disfrutamos todos, o nadie; no se pueden prestar con eficacia sólo a unos pocos. No se puede afrontar una epidemia curando sólo a quienes tienen seguro privado. Al final se contagian todos.

¿Dónde está el límite de lo comprable?

Un amigo mío no quiso encargar a un payaso profesional la fiesta de cumpleaños de su hija y se disfrazó de Cocodrilo Dundee...

Un padrazo.

... El pobre se esforzó, pero los niños se aburrieron. Y los papás de las amiguitas lo acusaron de rácano e inútil.

¿Y usted qué cree: héroe o rata?

Yo entrevisté a su hija ya mayor y le hice recordar aquella fiesta: me dijo que aquel día se avergonzó de su padre, pero que ahora, al evocar su esfuerzo, le quería más que nunca, porque haber pagado a un payaso era sólo poner dinero y, en cambio, su padre había querido hacer más por ella.

Pero ya había traumatizado a su viejo.

Yo busco esa línea en nuestras vidas donde no entra el dinero. ¿Sabe que muchas amas de casa alemanas contratan limpieza, pero se niegan a que nadie limpie su lavabo?

Pues que vengan al mío: sin remilgos.

Hay espacios de nuestra intimidad donde no entra el dinero, sólo el amor, y creo que es mejor conservarlos.

¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com

miércoles, 27 de mayo de 2009

EL EQUILIBRIO EN NUESTRA VIDA



Un amigo suele mandarme cada inicio de semana un breve texto, extracto de algún interesante libro. Aunque suele tratarse de textos sobre management de empresa -seguramente en su lista de distribución hay empleados, conocidos, etc.-, esta semana ha incluído un fantástico texto de índole personal, aunque con obvias repercusiones en el campo profesional. Curiosamente, ayer también recibí un saludo de una participante en nuestro Foro de Opinión (http://forocontigomismo.ning.com/) que se disculpaba por no participar más, alegando que su tiempo actual estaba dedicado a obtener el equilibrio y el protagonismo en su propia vida. Vaya coincidencia! Precisamente (?) el mencionado texto -que abajo reproduzco- de mi amigo habla también del equilibrio como meta!

El equilibrio es la base de nuestra existencia cotidiana -y, como consecuencia, también de nuestra salud- no exenta de altibajos y de situaciones aparentemente extremas que nos regala el día a día. Y es precisamente el equilibrio interno lo que nos permite evitar los sobresaltos ante los acontecimientos de nuestra ajetreada vida actual. Como suelo afirmar, el equilibrio (que yo lo situo metafóricamente en el Alma, ese punto equidistante entre la Razón y el Corazón) hace que seamos capaces de seguir el camino del medio en nuestras percepciones, nuestras decisiones o nuestros deseos. Gran parte de nuestros errores de juventud se deben (potenciados por nuestra educación y sociedad excesivamente "binarias"), esencialmente, a nuestra radicalización, pues adoptamos actitudes basadas en la razón o en el corazón, sin término medio. Y, a tales efectos, es igualmente peligrosa esa polarización de nuestra vida... pilotada por una mente humana que solo sabe gestionar el Todo o Nada, lo blanco o negro, lo bueno o malo, haciéndonos interpretar cualquier tema desde esa doble perspectiva. Así, ante cualquier disyuntiva, adoptamos una posición inflexible y unívoca, o sea desde la razón o desde el corazón! Nadie me negará la acumulación histórica de errores protagonizados por cualquiera de nosotros por esa tóxica bipolaridad en nuestras decisiones personales y, como consecuencia, lo limitado -y arriesgado- de nuestras alternativas vitales. Blanco o negro, luz o sombra, razón o corazón, amor u odio, se convierten así en nuestro mayor enemigo ante la vida, pues cualquier alternativa que tomemos en esa vía es excluyente, intolerante con nosotros mismos y con los demás y, lo que es peor, nos priva de entender y aceptar la vida tal y como es, con todo el esplendor de su amplio repertorio!

Llegados a este punto, conviene recordar que, precisamente, nuestra vida contiene en sí misma todos los matices posibles del ser humano, de la Naturaleza y del Cosmos entero. Ese infinito repertorio de posibilidades, opciones, actitudes, colores, contrastes, valores, son -ni más ni menos- que el gran valor y la enorme riqueza de la vida, de nuestra vida. Solo admitiendo todas y cada una de sus infinitas posibilidades y optando libremente hacia alguna de ellas es posible perseguir, hallar y luego vivir una vida plena y con verdadero sentido! Pero, para ello, además y previamente, deberemos contar con ese necesario equilibrio que nos permite, entre otras cosas, huir de los condicionantes "solo" externos -y seguramente ajenos- que suelen interferir en nuestra vida y, lo que es peor, sesgan la libertad que tenemos de decidir por nosotros mismos lo que queremos o no en ella. Así, ese equilibrio deseado y esa asunción del protagonismo de cada uno frente a su propia vida son esenciales para hallar y vivir nuestra vida con verdadero sentido y en toda su amplitud!

Como no podía ser de otra forma, ese equilibrio es una virtud que llega con el tiempo, aunque no conlleva una edad determinada para conseguirlo en nuestra vida. Ni tampoco es fruto de la reflexión, sino de la vivencia, pues tiene que ver más con la calidad e intensidad de la experiencia vivida, más que con los años surfeando por este mundo loco. Llega un momento en la historia de cada persona en el que, súbitamente y cuando uno está predispuesto y preparado, se siente un sutil "click" que altera y sacude fundamental -y afortunadamente- nuestra vida, hasta entonces quizás distraída con los sucesos externos, obligados y ajenos de nuestra temprana existencia. Huelga decir que ese inesperado "click" es ineludible y divide nuestra vida en un "antes" y un "después" -o, mejor aún, un "a partir de..."-, siendo -además- irreversible, por más que les pese a algunos! A partir de ese gran momento, la vida empieza a cobrar otro sentido, se anhela ese soñado equilibrio y nuestras actitudes persiguen nuestro entonces ya incipiente protagonismo (hasta ese momento, la vida estaba en manos de propios y extraños cercanos), así como nuestras acciones empiezan a obedecer a la libertad de decidir y a la responsabilidad frente a nuestra propia vida y todo lo que en ella sucede! Por decirlo de alguna manera, nuestra vida empieza a cambiar día a día... y la única decisión sabia en ese sentido es no retroceder nunca más, desde ese mágico punto de inflexión! Luego, la propia vida irá enseñándonos a vivir como se merece...

Así, equilibrio, protagonismo, libertad y responsabilidad se conjugan mágicamente para disfrutar plenamente de una vida basada en el amor y no en el miedo, por tanto, llena de matices infinitos y con ese sentido que cada uno le otorga libremente a su propia existencia! Quedan atrás los polos opuestos, el reduccionismo, la intolerancia que muchas veces provocan, la apatía y la indiferencia ante el espectáculo de una vida ya con contrastes... en una palabra, se abandona el miedo a ser y a sentir nuestra propia capacidad de vivir una vida plena, con el amor y la felicidad que merecemos!

Aquí el mencionado texto sobre el equilibrio. Disfrútalo y medita sobre él!


"Vivir para vivir siempre" de Jaime Borrás.

El equilibrio

Nacemos en equilibrio, pero pronto la sociedad nos lo hace perder. El problema del hombre desde que nace hasta que muere, es recuperar o intentar recuperar el equilibrio. Perderlo por mucho tiempo, es mal síntoma. Sobreviene entonces la decadencia personal; y, si prolifera, la decadencia colectiva (Sodoma, Gomorra, Roma…). Para los observadores es fácil darse cuenta de la gran importancia de las lecciones que nos da la historia para comprender no sólo el presente de nuestro pueblo, sino también el del individuo y predecir su evolución.

En muchos aspectos, el individuo y los pueblos están hoy en decadencia y en desequilibrio, pero como siempre, según vemos a lo largo de la historia, saldrá sin duda una minoría que haciendo de levadura, encontrará el retorno al equilibrio y dará uno o varios pasos hacia delante.

Sería incongruente que en colectividad y durante mucho tiempo atentáramos contra la vida, la salud, los valores espirituales, la convivencia… Como dijo Bernard Shaw, “parece que no vivimos lo suficiente para tomar la vida en serio”. Guste o no guste, nos movemos dentro de unos límites en todos los aspectos de nuestra vida: alimentación, bebida, trabajo, sexo, salud, espíritu, higiene, familia… Si sobrepasamos nuestras propias limitaciones, o las que marcan la conciencia del grupo social en que nos movemos, entramos en problemas con nuestra salud, con nuestra conciencia, con nuestra familia o con la sociedad.

El sentido de nuestra vida

La cuestión decisiva es ésta: ¿qué quieres lograr, verdaderamente, de la vida? Si lo ignoras, un día caerás en la cuenta de que, sea lo que sea, ya no te queda tiempo para hacerlo.

El tiempo de nuestra vida es el único que tenemos y por ello resulta absurdo gastarlo en reaccionar y plegarse frecuentemente a los planes ajenos.

Pero antes debes plantearte qué es lo que quieres hacer con tu tiempo, pues de otra forma se te disipará, al carecer de motivación y fines precisos. El mejor empleo de tu tiempo es gastar una parte de él trazando tu plan de vida.

Muchas personas viven simplemente al día, lo que no quiere decir que vivan con plenitud, y ni siquiera imaginan que el día de hoy esté relacionado con la semana próxima, con el próximo año o con lo que ocurra dentro de cinco años. No es lógico ni posible trazar planes eficaces para los próximos días, sin haber planificado lo que se quiere conseguir en los próximos cinco o diez años. De tener una lista de objetivos para toda la vida, sacamos grandes energías.

¿Cómo te gustaría estar o qué te gustaría alcanzar dentro de los próximos cinco años? No se trata de cómo los pasarás ni tampoco de cómo deberías pasarlos, sino de cómo te gustaría pasarlos. La cuestión estriba en descubrir tus propias metas, no las que te marca la sociedad o las que nos han enseñado como convenientes. En una palabra: descubrir el sentido de tu vida.
¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

martes, 26 de mayo de 2009

BIENVENIDA, CRISIS!



Para los que esperaban a salir de la crisis para ser felices, sin duda lo tienen claro, a juzgar por las opiniones vertidas en la entrevista que sigue, que comparto casi plenamente. Sin duda esta crisis no es una simple crisis más, es -o debería ser- un cambio de Sistema aunque, como tal, incita la humana resistencia al cambio y el miedo a lo desconocido... por mejor que ésto sea!

Pero un poco más allá de esta visión a corto plazo sobre los cambios que provocará esta nueva crisis mundial, deberíamos plantearnos hasta qué punto no era una crisis necesaria y predecible para nosotros, los humanos. Sin duda deberíamos ser capaces de ser autocríticos y recobrar el sentido común nuestro para mirar a nuestro entorno actual -fruto de un siempre desmedido Sistema- para llegar a la conclusión de que era -además de peligroso- inviable: por favor mira en la calle quién conduce los vehículos más lujosos y más caros... muchos jovenes que aún no han tenido la oportunidad de ganarse la vida; mira quién posee más riqueza "ostentosa" en la sociedad... quienes más especulan y/o tienen sospechosos negocios en los que se sobreexplotan los recursos humanos y materiales, sin crear verdadera riqueza ni valor añadido; mira quien ostenta los más altos cargos en empresas e instituciones... muchos que -lejos de una meritocracia- en un mercado real y basado en la efectividad personal y productiva no pasarían de aprendices; mira, por último y por favor, quienes poseen el rango superior en las estructuras políticas y gubernamentales en todo el mundo... muchos otros que no han demostrado otra experiencia que su ineficacia personal y su excesivo afan de lucro y vanidad personal durante su presunta carrera profesional o política, evidentemente basada única y exclusivamente, en la pasillería y en las siempre oscuras maniobras del poder. Desolador, se mire por donde se mire!

Claro que esto tenía que acabar, pues el propio Sistema y los desequilibrios que genera -y le regenera a sí mismo- han acabado fagocitándose unos a otros. Y es absurda la pretensión de intentar evitarlo: la injusticia y la competitividad -inhumana y desmedida- son la base de este sistema imperfecto y ya decadente! Nos lo recuerda la miseria humana extendida y creciente por todo el mundo y nuestro pobre y desgastado planeta Tierra! A pesar de ello, nuestros políticos y grandes gurús de la macro-economía harán lo indecible para dilatar la inevitable caída y, por tanto, acentuar y prolongar nuestro sufrimiento!

Pero, más alla -tanto como les dejemos a nuestros políticos y hombres de pro que sigan dando palos de ciego para intentar salvar nuestro decrépito Sistema- y como se dice popularmente, cualquier crisis es siempre la mejor oportunidad para aprender y asi crecer. Sin duda esta situación actual es la mejor oportunidad para replantear nuestra vida total, nuestros valores humanos y nuestro día a día. Claro que, hasta ahora -aunque el entorno no lo es todo- a nuestra maltrecha alma no le era facil lidiar en este mundo, donde lo superficial, el corto plazo y la vanidad humana campean a sus anchas y, lo que es peor, resultan premiadas. Pero, ahí cerca -en tu interior- ese rincón del alma que hemos aprendido a obviar y/o a desoír, está inquieto desde hace ya tiempo, privándote de la felicidad que mereces. Y tú lo sabes, lo experimentas cada vez que cierras los ojos en la oscuridad solitaria o cuando la vida te da un revolcón o te aprieta, haciéndote sentir desvalido y sin más resortes que los exteriores y ajenos, esos que se están diluyendo en esta crisis interminable y, al parecer, profunda... y afortunada! Ahí, en tu interior permanecen -tímidos, inutables, pero firmes- tus deseos, tus anhelos, tus verdades y tus valores personales, esos que en un momento de apuro siempre te sacan a flote y acaban por dignificar tu vida! Solo debes tener el valor de escucharlos, atenderlos y de vivirlos para que esta -como cualquiera otra- crisis, se convierta en una oportunidad para crecer, siendo cada día más tú, tal y como mereces! Detrás, recuerda, está en juego tu Felicidad, la verdadera y con mayúsculas!

Siento seguir provocándote, pero déjame afirmar sin reparo "Bienvenida, crisis", siempre y cuando dure poco y resistan nuestras fuerzas, se mantenga lo esencial, la resolución de ésta sea tal y como nos sugiere el entrevistado... y, sobre todo, nos devuelva la mejor manera de vivir nuestra vida, a partir de mañana mismo! Lee la citada entrevista y extrae tus propias conclusiones!


Niño Becerra, 58 años, economista"Viviremos de acuerdo con las necesidades, no con los deseos". La Contra de La Vanguardia. IMA SANCHÍS - 25/05/2009

¿Lo peor está por llegar?

A mediados del 2010 es cuando verdaderamente empezará la crisis, cuando veamos que las medidas que se están tomando no funcionan.

¿Es inevitable?

Así es. El nivel de deuda es brutal, las entidades financieras tienen unos agujeros tremendos aunque no se quiera admitir, los recursos van a la baja y la capacidad de absorción de nuevos televisores, electrodomésticos, etcétera, se ha agotado.

¿Estamos ante una crisis del sistema?

Sí, porque dará lugar a un cambio que afecta al modo de organización y producción.

Entonces, ¿muere el capitalismo?

No por el momento, pero el reajuste será grave, como en la crisis del 29. Tras la gran depresión, se puso en marcha un nuevo modo de funcionamiento que hizo que las cosas fueran a más; pero se cometió un grave error al suponer que la cantidad de recursos (petróleo, minerales...) era inagotable.

Y comenzó el gran desperdicio...

Sí, y ahora hemos llegado a una situación en que ese modo de funcionamiento se ha agotado, ya no podemos ir a más. La recuperación de la crisis estará basada en la productividad y en la eficiencia, lo que significa que sobra y sobrará sin remedio mano de obra.

Ese decrecimiento ¿será para todos o sólo a partir de la clase media para abajo?

Para todos. El realmente rico será el que cree valor, el que tenga una altísima productividad. Si ahora la sociedad está escindida entre ricos y pobres, a partir del 2010 lo estará entre los que generan valor y los que no.

Los que generan valor son comprables.

Creo que las altísimas remuneraciones de ciertos directivos van a desaparecer. Un dólar colocado en subprime en el 2003 se convertía en 80 en el 2007, y eso no es valor.

¿Las grandes corporaciones internacionales serán los reyes del mambo?

Sí, van a más.

Esto es muy peligroso.

En tanto en cuanto la política va a menos, sí.

(...)

Hágame una foto del 2011.

En España, un país muy dependiente, la crisis será durísima por la estructura del PIB basado en el ladrillo, el turismo, el automóvil y en infraestructuras baratas ya insostenibles. Ohay un cambio del modelo productivo capaz de absorber a toda esa población o vamos a una tasa de paro del 30%.

¿Cómo cambiar el modelo productivo?

Sin una cantidad impresionante de capital y un cambio de mentalidad brutal - que no se consigue ni en dos generaciones-,es imposible. Con el 2010 vamos a entrar en un parón de la actividad económica. No creo que quiebre ningún banco, porque el Estado los sostendrá, pero la gente no podrá sacar su dinero libremente porque si se vacían los bancos el Estado no podrá sostenerlos.

¿Y los servicios básicos?

Posiblemente, sostenidos por el Estado.

¿Regulación de consumo?

Sí, de materiales estratégicos, tanto a través del aumento de sus precios como de la restricción o denegación de su consumo. Cada persona podrá consumir un número determinado de litros de combustible al mes.

¿Se acabarán determinados productos en los supermercados?

No, porque un sector que irá a más será la logística. Los camioneros tendrán que estudiar sus rutas y se les facilitará combustible para cubrirlas, pero para salir el fin de semana no habrá. Es decir, la cultura del todo es posible a base de crédito se acabó, y eso tiene un impacto en el modo de vida.

No vivir endeudado es un gran cambio.

Entre 1997 y el 2007 los salarios reales en España crecieron sólo el 0,9%, y nadie protestó porque a la gente se le dio crédito. Esto se acaba.

Mucha televisión.

Sí, que la gente esté entretenida. En 1933 se levantó la ley seca, no me extrañaría que en el 2013 se legalizara la marihuana. Viviremos de acuerdo con las necesidades y no con los deseos. Impensable la renovación de vestuario cada temporada y ya está bajando el porcentaje de divorcios, todas esas cosas que antes generaban PIB.

¿Guerras por los recursos?

Se irá a un reparto mundial de los recursos.

(...)

¿Y qué pasará con el tercer mundo?

La gente que consume y no genera lo tiene francamente mal.

¿Qué nos espera tras el capitalismo?

Estamos hablando del 2070. Hasta ahora, lo esencial ha sido el individuo. Vamos hacia un sistema grupal, consciente de que el todo es mayor que la suma de las partes, colaboraciones, asociaciones.


¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com

lunes, 25 de mayo de 2009

MERECES UNA NUEVA OPORTUNIDAD



Estos días, por una causa u otra, todo el mundo anda algo revuelto. Ya sea por la crisis mundial que nos acucia -a unos más que a otros, claro está-, o por los cambios que nos trae la vida o por lo que sea en el ámbito personal, las cosas cambian, queramos o no admitirlo. Y ese cambio, no lo dudes nunca, es una nueva y flamante oportunidad para buscar alternativas a esta vida que vives.

Si te preguntara si eres feliz y si estas satisfecho con lo que vives cada día, tal vez -en una primera instancia- afirmarías contundentemente que sí; si volviera a preguntártelo de nuevo, posiblemente ya dudarías algo, aunque acabaras ratificándome tu estado actual de felicidad; pero en una tercera pregunta, ya me dirías que bueno, que sí, "que vas tirando como puedes" e intentando sacar lo mejor de tu vida día a día... Es un hecho: la gente no es feliz con su vida! Claro que pocos tienen el valor de reconocerlo y, mucho menos, de hacer algo para solucionarlo!

Y son precisamente estas épocas de cambios inesperados y de revolución interna cuando uno debe aprovecharlos para reconducir su vida hacia la felicidad! Así, quedarse sin empleo, sufrir una ruptura sentimental, cambiar subitamente nuestro entorno de confort, etc. se convierten en oportunidades únicas para encontrar la felicidad, aprovechando esas nuevas circunstancias que nos brinda la vida, cada día! Vés un poco más allá de intentar reestablecer el equilibrio roto, no mandes currículums de tu vida pasada y, en cambio, ahonda más que nunca en tu interior en busca de tus pasiones más escondidas! Niégate a vivir de nuevo lo que ya has estado viviendo y busca nuevas razones para vivir una nueva vida, aunque tenga poco que ver con la vivida hasta hoy. Dentro tuyo está la felicidad y el cómo vivirla! Piensa si hasta ahora solo has estado viviendo lo que te tocaba y si todo eso sigue siendo válido para ti y los tuyos, ahora! Porque si no ha sido así, posiblemente has estado perdiendo demasiado tiempo en tu vida de esta manera, sin preguntarte qué merecías, que esperabas realmente de ella... o sin tener el valor para cambiarla!

En la Biblia hay un concepto que siempre me ha dado que pensar: el llamado Juicio Final, en que presuntamente el Todopoderoso y Omnipresente Dios, una vez finalizada nuestra vida aquí en la Tierra, nos pregunta y nos juzga por lo que hemos hecho o no en ella. Particularmente no creo en ese dios autocrático e implacable juez, pienso más bien en un Dios de amor que siempre y en todo momento quiere lo mejor para nosotros, aunque espera que ejerzamos nuestra propia libertad humana para lograrlo! Y es en ese presunto juicio final donde se nos preguntará sobre qué hemos hecho en nuestra vida para ser felices de verdad. Muchos -o casi, una mayoría- podrán responder que han hecho lo posible para ser buenos y querer a los demás; otros, en cambio, no sabrán qué contestar, después de haber dedicado su vida y su tiempo al presitigio, a enriquecerse o a ser el mejor en algún sentido; otros, no obstante, dirán no haber tenido suficiente tiempo para vivir su propia vida, habiendo siempre postergado su felicidad a un mejor y soñado momento venidero; solo algunos pocos podrán afirmar haberse querido lo suficiente a ellos mismos como para poder querer a los demás tal y como se merecen... "amando al prójimo como a ellos mismos"! Qué duda cabe que solo estos últimos pasarán el personal exámen de su vida frente a un Dios que no busca nada más que nuestra felicidad personal e intransferible y que confía en la libertad y el valor de cada uno de nosotros para tomar las oportunas decisiones que nos conduzcan a la felicidad! Y es que, para mi Dios, la felicidad en esta vida es un deber y no tan solo un derecho, entendiendo esto como algo a lo que tengo que llegar, a pesar de los pesares - o, mejor, gracias a éstos- y que depende exclusivamente de mí; no es algo que toca vivir, ni que nos viene dado desde fuera y gratuitamente! Pero no esperes encontrar la felicidad buscada en un gran y único día, no esperes guirnaldas ni himnos a su llegada, anunciándose a los cuatro vientos... búscala más bien en los pequeños y aparentemente irrelevantes momentos de tu vida ordinaria, en cualquier contexto y ante cualquier circunstancia que vivas, por insignificante que sea... La Felicidad está ahí, junto a ti en cada momento, en tu interior y no en alguien más... solo debes aprender a verla, dejar que se manifieste en tu vida y permitirte vivirla intensamente! Sí, puedes tomarte algún tiempo para prepararte para su llegada, revolviendo y archivando tus recuerdos y experiencias pasadas, tomando las lecciones que te trajeron cada una de ellas y, sobre todo, aprendiendo a estar atento a su sutil pero persistente llamada desde tu interior...

Alguien dijo que el sentimiento de felicidad es inversamente proporcional a la energía que gastamos en buscarlo. En otras palabras, cuanto más buscamos la felicidad, menos la encontramos! No gastes demasiado tiempo en trazar tu propia idea de Felicidad y tu personal camino, seguramente no es tan especial... en el fondo, todos buscamos lo mismo en nuestra vida, aunque le cambiemos los nombres o las circunstancias que juzgamos idóneas! Vívela como viene y, si tienes el privilegio de ver que cambia tu vida subitamente y sin previo aviso, quizás es una señal -al fin- de que tu merecida felicidad está muy cerca tuyo...

¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com

viernes, 22 de mayo de 2009

LA VIDA

A pesar de los problemas informáticos y mientras los soluciono, simplemente recordarte una verdad:

"En esta vida, o te dirijes hacia tus sueños o huyes de tus miedos, no hay más!"

Hasta pronto!

jueves, 21 de mayo de 2009

TRIBUTO A LA MUJER

"¿Por que lloras mamá?" le preguntó un niñito a su madre.
"Porque soy mujer" le contestó la mujer.

"Pero, yo no entiendo", dijo el niño.
Su madre se inclinó hacia él y abrazándolo le dijo, "Y nunca lo entenderás"...

Más tarde el niñito le preguntó a su padre:

"¿Por qué mamá llora a veces sin ninguna razón?".

"Todas las mujeres lloran siempre sin ninguna razón". Era todo lo que el padre le podía contestar.

El pequeño niño creció y se convirtió en todo un hombre, preguntándose todavía por qué era que las mujeres lloraban.

Un día el niño convertido en hombre se arrodilló y le preguntó a Dios:

"Dios : ¿Por qué lloran tan fácilmente las mujeres?"

Y Dios le dijo :

- Cuando hice a la mujer tenía que ser algo especial. Hice sus hombros suficientemente fuertes como para cargar el peso del mundo entero, pero a la misma vez lo suficientemente suave para confortar a quien lo necesite.
- Le di una inmensa fuerza interior para que pudiera soportar el dolor de dar a luz y hasta el rechazo que muchas veces proviene de sus propios hijos.
- Le di una dureza que le permite seguir adelante y cuidar a su familia a pesar de las edades y la fatiga y sin quejarse aun cuando otros se rinden.
- Le di la sensibilidad para amar a un niño bajo cualquier circunstancia, aun cuando su niño la haya lastimado mucho. Esa misma sensibilidad que hace que cualquier tristeza, llanto o dolor del niño desaparezca y que le hace compartir las ansiedades y miedos de la adolescencia e incluso de la edad madura...
- Le di la fuerza suficiente para que pudiera perdonar las faltas a su esposo y la moldeé de una de sus costillas para que ella pudiera cuidar de su corazón.
- Le di sabiduría para saber que un buen esposo nunca lastimaría a su esposa y a veces le pongo pruebas para medir su fuerza y su determinación para mantenerse a su lado a pesar de todo.
- Le di lágrimas de las reales que brotan de ella exclusivamente cuando su ser necesita expresarse más allá de las palabras.
- Esa es su única debilidad...lágrimas que piden perdón por los errores y la dureza del corazón de la humanidad".

Le doy gracias a Dios por haber creado a la mujer. Le doy gracias a Dios por mi madre, mis hermanas, mis hijas, mis amigas, mis primas...

Y .... a esos hombres que tienen mujeres en sus vidas, que aprendan a valorarlas y a conocerlas en la dimensión en que Dios las creó.

miércoles, 20 de mayo de 2009

NADIE DEBERÍA HACERTE SENTIR INFERIOR SIN TU CONSENTIMIENTO



Hay días en que pienso que ser uno mismo es una incomodidad y exije fortaleza de espíritu, lo reconozco. Son esos días en que algunas de las personas que están alrededor nuestro parecen obstinadas en hacernos sentir mal. A todo el mundo nos pasa! Esas personas -muchas veces incluso amadas- nos castigan con su silencio, su indiferencia o su reproche! Contra el silencio uno no puede hacer más que esperar que la luz interior de quien se calla vuelva a iluminar sus actos, su entendimiento y sus palabras; contra la indiferencia, qué mejor regalo que devolver indiferencia hasta que la vida nos ofrezca un nuevo momento para reencontrarnos; pero contra el reproche -sobre todo cuando es no fundamentado e injusto- uno no puede hacer otra cosa que sentirse perplejo y, en el mejor de los casos, esperar que vuelva a aterrizar el sentido común y el diálogo. En cualquier caso, siempre hay que dejar aparcado el Ego, pues es quien mantiene la controversia y el conflicto basado en el inutil "tú, más" o "ya vendrás tú..." o el "porque a mí...", por otro lado tan comunes en nuestra sociedad vanidosa, engreída y prepotente; así como otro consejo práctico es no buscar la razón irrazonable, involucrando a otras personas ajenas en el asunto. Cuando uno actúa en consciencia y con convencimiento profundo, puede equivocarse en un momento dado, sí, pero siente una inusitada firmeza y claridad ante estas desagradables situaciones demasiado cotidianas! Luego, deberá confiar en que la vida ponga las cosas de nuevo en su sitio... ¿no exije confianza el amor hacia cualquier persona que merezca estar en nuestra vida? Porque si no es así, ¿qué es el amor entonces? En el peor de los casos, tal vez la vida ha escogido esa incómoda manera para demostrarnos que ciertas personas no tienen derecho a estar así y hoy en nuestra vida o, simplemente, ahora y así no nos merecen! Y, por último, recordar siempre que toda persona es buena por naturaleza... lo que no quiere decir que siempre sepa, pueda o quiera obrar bien!

Aquí una preciosa fábula, enviada de nuevo por mi amiga Carolina. Espero la disfrutes y medites sobre ella...


EL ANILLO

"Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?".

El maestro sin mirarlo, le dijo:

Cuanto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizás después. Y haciendo una pausa agregó:

- Si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este problema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.

Encantado, maestro titubeó el joven, pero sintió que otra vez era desvalorizado, y sus necesidades postergadas.

Bien asintió el maestro. Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño y dándoselo al muchacho, agregó:

- toma el caballo que está allá afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Ve y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas.

El joven tomó el anillo y partió. Apenas llegó empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes. Estos lo miraban con algún interés, hasta que el joven decía lo que pretendía por el anillo. Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y sólo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo. En afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro y rechazó la oferta.

Después de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba en el mercado, más de cien personas, y abatido por su fracaso, montó su caballo y regresó. Cuanto hubiera deseado el joven tener él mismo esa moneda de oro, podría entonces habérsela entregado él mismo al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda.
Entró en la habitación. Maestro dijo:

- lo siento, no pude conseguir lo que me pediste. Quizás pudiera conseguir dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.

- Qué importante lo que dijiste, joven amigo -contestó sonriente el maestro- Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él para saberlo? Dile que quisieras vender el anillo y pregunta cuánto te da por él, pero no importa lo que ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.

El joven volvió a cabalgar. El joyero examinó el anillo a la luz del candil con su lupa, lo pesó y luego le dijo:

- Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo.

- 58 MONEDAS !!!!!!!!! Exclamó el joven.

Si, replicó el joyero, yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé... si la venta es urgente.

El joven corrió emocionado a la casa del maestro a contarle lo sucedido.

- Siéntate -dijo el maestro después de escucharlo- Tú eres como este anillo: una joya valiosa y única. Y como tal, sólo puede evaluarte verdaderamente un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?
Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo pequeño.

* Dedicado especialmente a quienes de verdad quiero, que se esfuerzan día a día por pulir la joya que son y descubrir su verdadero valor... a quienes realmente me valoran tanto como yo a ellos....

** 'Nadie puede hacerte sentir inferior sin tu consentimiento'.

*** Todos somos como esta joya, valiosos y únicos, y andamos por los mercados de la vida pretendiendo que gente inexperta nos valore.

**** Lo que piensen de ti vale realmente, dependiendo de quien venga; sólo es importante considerar la opinión de aquellas personas que de verdad te importan; personas a quienes tu respetas, admiras, y de verdad significan algo para ti... aquellas que te aman y te hablan desde el corazón y quienes desean sólo lo mejor para tu vida!


¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com

martes, 19 de mayo de 2009

EL MAR DE LA VIDA



Siempre he dicho que el mar ha atemperado mi personalidad y ha configurado mi destino. Mis muchas horas navegando a vela por el Mediterráneo cuando era joven me hicieron ver y vivir la vida de una especial manera. Aprendí a navegar en encrespados mares tormentosos, en apacibles aguas cristalinas, bajo bóvedas celestes plagadas de estrellas y astros iluminando la negra noche, frente a costas escarpadas y frente a ocres playas de arena fina. En momentos sentí miedo reverencial ante un mar bravo y desapacible, como segundos después sentí la inmensidad de su calma cristalina. Aprendí a sentirme insignificante en su inmensidad, a la vez que aprendí a sentirme parte de él, confortable y plácidamente, meciéndome con su brisa cálida. Eso configuró casi todo lo que hoy soy, aunque hasta ahora no he sido capaz de aceptarlo, de considerarlo un mágico encuentro conmigo mismo, para siempre.

Muchos autores han utilizado el mar como símil de la vida, de nuestra vida. El mar es cambiante, cada segundo que pasa es distinto, siempre fluye. Las olas son, minuto a minuto, diferentes, ahora vienen, ahora van. El color del mar también cambia, según la profundidad, el fondo marino o el color del cielo que le envuelve. El propio mar va configurando, ola a ola, el contorno de la costa que le rodea, creando playas de arena fina o de escarpados acantilados. De vez en cuando las mareas nos recuerdan que el mar tiene energía propia y ocupa el espacio vacío de la costa. El mar tiene temperamento propio pues, en función del viento o de la temperatura, se encresta o se calma, crea remolinos o dulces olas que lo van meciendo hasta llegar a la orilla… Así el mar, como la vida misma, va permanentemente tomando forma, cambiando segundo a segundo, minuto a minuto, hora a hora, día a día.

Así es nuestra vida, aunque nos empeñemos en negarlo. Intentamos hacer de nuestra vida algo previsible, algo controlado, para sentirnos seguros. Y, haciéndolo, no logramos más que negar la evidencia de la vida. Porque la vida es innegociable, imprevista y eternamente cambiante, por definición… como el mar. Pero, como éste, nunca nos es del todo ajena ni contraria a nosotros, aunque a veces la veamos así. Las cosas son en nuestra vida como tienen que ser, ni más ni menos. Las olas en nuestra vida son los sucesos cotidianos que salpican y modulan nuestra existencia, para ir modelando nuestros vicios y virtudes, para ir configurando nuestras relaciones con el entorno humano y natural nuestro, tal y como hace el mar con sus costas. El color de nuestra vida lo otorga lo vivido, lo sentido en nuestro interior, como si del fondo marino se tratara; eso cambia nuestro color y nuestra forma de ver y de vivir la vida. Las mareas de nuestra vida, en las que los sucesos inundan nuestras vivencias, hacen que seamos capaces de recordar la potencia de la vida en nuestra vida, para que aprendamos a respetarla. En cada momento la vida, como el mar, muestra su propio temperamento, propiciando enormes olas de sentimientos o brindándonos la calma de nuestras emociones más profundas. Así, la vida, como el mar, fluye a cada instante y nos regala la experiencia de disfrutarlo en todo su esplendor y sin provocar miedo. Por que, a la vida, como el mar, hay que respetarla por lo que es, por lo que parece en cada instante; la vida nos recuerda constantemente su devenir, su imprevisible duración y su final, nuestra muerte.

Es inútil resistirse a todo ello, como lo sería intentar desesperadamente detener el mar y su movimiento constante y aspecto cambiante. Así, la vida es algo inevitable, cambiante y, por todo ello, siempre sorprendente. Solo debemos tener la esperanza suficiente de que la vida, como el mismo mar, siempre nos lleva a buen puerto, a nosotros mismos y a sacar a la superficie lo que tenemos todos y cada uno dentro. La propia vida, con sus olas, mareas y cambios permanentes, propicia el encuentro entre las profundas emociones de nuestro fondo con las circunstancias externas… y el resultado no es otro que ese ser especial que aúna esa esencia interior balanceada por los acontecimientos externos que nos ofrece la vida. En la vida, como en el mar, se encuentra el alma nuestra –mitad divina, mitad humana- del fondo y nuestras vivencias superficiales que no hacen otra cosa que enseñarnos a crecer y a ser tal como somos.

Así el mar se muestra como un fiel reflejo de nuestra vida. Como al mar, a la vida hay que respetarla, dejarnos sorprender por su movimiento constante y dejarnos llevar por su fluido vaivén permanente, sin temerla, considerándonos parte consustancial de ella y disfrutando de ese cambio afortunado que día a día nos ofrece para llegar a ser lo que siempre soñamos.

Mira el mar, analiza tu vida y déjate llevar por la majestuosidad de su oleaje y de su calma. Busca tu alma frente al mar, pues ella, como el mismo mar, susurra su verdad en un constante y casi imperceptible sonido. Respira el aroma de su salitre, que impregna el aire que le rodea. Admira su olor cambiante, embriágate de su maravilloso color. Te invito a que veas el mar como tu propia vida, cambiante, propia y singular como tú mismo!

¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com

sábado, 16 de mayo de 2009

SINCERAMENTE TUYO



Reconozco que me gusta Joan Manuel Serrat. Esta es una de sus viejas canciones, un precioso tributo a la entrega desmedida, al amor puro... cuando alguien da todo lo que uno es y tiene, a quien ama. Siempre me ha gustado esta canción y, en ella, lo que para mí se convirtió en mi lema en la vida "nunca es triste la verdad, lo que no tiene es remedio". Y es que la vida es tal y como es, la aceptemos o no... aunque con los años uno aprende a aceptar sin resignación lo que ella nos propone a cada paso e incluso diría que uno aprende a esperar con ilusión todo lo que con ella nos llega, pues todo tiene su sentido y su momento en nuestra propia vida, seguramente lejos de planes y espectativas y de ideas preconcebidas... Así, la felicidad y el amor llegan un día cualquiera a nuestra vida y solo hay que estar atentos, haberlos deseado para reconocerlos cuando aparecen -saber descubrirlos en una mirada silenciosa y sincera- y atreverse a vivirlos tal y como los habíamos soñado, sin más!

Empieza un fín de semana y, con él, te ofrezco todo eso que soy y puedo darte ahora desde aquí, aunque no siempre coincida con lo que esperas de mí -uno es lo que es y anda siempre con lo puesto-, dondequiera que estés!

Feliz fin de semana!



viernes, 15 de mayo de 2009

AQUEL DÍA DECIDÍ CAMBIAR TANTAS COSAS...



De nuevo mi amiga Carolina desde Chile me da una lección de la vida. Esta vez enviándome un fantástico texto de Walt Disney. Y, con cierta humildad, le respondo en su Facebook "Muchisimas gracias por compartir este texto, Carolina! No sé cómo lo consigues pero me redescubres personajes singulares e ignorados por mí... ¿Será que nunca he sido mitómano y que desde siempre desdeñé buscar modelos en este tipo de personajes? Gracias a ti descubro mi engaño, ese que me hace vivir y aprender de mi propia vida y de mis propios errores... sin saber que muchos otros antes andaron por el mismo camino y podrían enseñarme! Gracias de nuevo, Carolina!"

Sueños

Y así después de esperar tanto,
un día como cualquier otro decidí triunfar...
decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo buscarlas,
decidí ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución,
decidí ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis,
decidí ver cada noche como un misterio a resolver,
decidí ver cada día como una nueva oportunidad de ser feliz.

Aquel día descubrí que mi único rival no eran más que mis propias debilidades,
y que en éstas, está la única y mejor forma de superarnos.

Aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar,
descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fui.

Me dejó de importar quién ganara o perdiera;
ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer.

Aprendí que lo difícil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir.

Aprendí que el mejor triunfo que puedo tener, es tener el derecho de llamar a alguien "Amigo".

Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento,
"el amor es una filosofía de vida".

Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados
y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente;
aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.

Aquel día decidí cambiar tantas cosas...

Aquel día aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad.

Desde aquel día ya no duermo para descansar... ahora simplemente duermo para soñar.

Walt Disney (Chicago, 1901-1966), productor, director, guionista y animador.



¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com

jueves, 14 de mayo de 2009

LA MANTIS RELIGIOSA



Hace ya unos días que me ronda por la cabeza este curioso animal. Para quien no lo sepa y según la mitología popular, la mantis religiosa hembra es un insecto que tiene el extraño hábito de matar y devorar a su macho, durante o una vez éste ha copulado con ella, aunque según dicen, solo cuando está en cautiverio. Creo que es una costumbre sentimental y animal un tanto macabra... y que algunas personas parecen obstinados a seguir en su vida... ¿hacer sufrir o denigrar al ser amado, aúnque solo cuando están en cautiverio de su pasado y ante su falta de libertad para decidir su propia vida?

Me explico! Alguien dijo que "ofrecemos lo que nos han dado en la vida y buscamos en el otro lo que nos falta". Así, personas que han sido injustamente tratadas, que han padecido falta de respeto o han sido vilipendiadas reproducen esto con sus allegados, incluyendo a sus seres más queridos. Las estadísticas demuestran que, incluso las personas que han vivido algún tipo de maltrato familiar suelen acabar como maltratadores o en manos de parejas maltratadoras y déspotas, por paradógico que parezca. Y es que, en esta vida, las cosas pasan para que aprendamos de ellas, sino, se repiten y se repiten hasta que aprendamos! De hecho, interiorizamos inconscientemente lo que hemos visto y vivido durante nuestra infancia en el hogar y en la propia vida, lo damos por bueno y, si no hacemos por revisarlo, lo perpetuamos en nuestras relaciones con los demás, muchas veces sin darnos cuenta; si se nos negó el amor, nos lo negamos a nosotros mismos y a los demás; si fuimos tratados con un cierto despotismo por alguien como nuestro padre, tutor o profesor, prodigamos incoscientemente ese trato a nuestros hijos, amantes o amigos. Así, observo perplejo cómo personas que dicen querer a los suyos, les tratan despiadadamente, los maltratan de alguna manera, a pasar de negarlo públicamente! Es más, cuanto más afirman quererlos, más los machacan! ¿Cuántas veces los homicidas maltratadores afirman ante la policía querer apasionadamente a sus maltrechas víctimas? ¿Cuántas veces personas que afirman querernos, acaban por negarnos nuestro derecho a ser y a vivir tal como somos e incluso nos imponen a la fuerza sus criterios? Ni que decir tiene que eso es aplicable a las relaciones padres e hijos, a las parejas o cualquier tipo de relación humana. En el sentido práctico, basta ver cómo es nuestra posible pareja con sus progenitores para deducir cómo será ésta con sus hijos; basta ver cómo es alguien con su amado para saber cómo fuéron sus anteriores relaciones sentimentales... Claro que esta maquiavélica e insistente dinámica logra romperse en cuanto la persona cuestiona eso, aprende de sus aciertos y de sus errores pasados, es decir, cuando madura, escoje lo que le conviene y así decide vivir su propia vida!

Y ese es el círculo vicioso que debemos romper para mejorar nuestra existencia y la de los que nos rodean. Para alejar ese mal hábito de repetir lo vivido, basta que analicemos nuestra vida pasada y elijamos, de todo lo vivido, lo qué nos ayuda a ser tal y como somos.... y desechemos lo que nos impide serlo! Mientras no lo hagamos así, reproduciremos una y otra vez lo vivido, sea bueno o sea malo... para nosotros mismos o para los demás!

¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com

miércoles, 13 de mayo de 2009

¿SOMOS BUENOS O MALOS, POR NATURALEZA?



Aquí te traigo un interesante artículo que analiza la moralidad e intenta deducir si el ser humano es bueno o malo por naturaleza.

Siempre he creído que el ser humano es bueno por naturaleza, de forma innata. Aunque también creo que ciertas personas actúan mal en su vida, lo que no es lo mismo! Actuar mal puede deberse a una situación forzosa, al miedo que ésta provoca o a la simple y llana inconsciencia o ignorancia. Alguien puede equivocarse y obrar mal, desde luego! Haciéndolo, puede dañarse y dañar al prójimo, sin duda, pero no creo en las personas malas en esencia, sin más! Como tampoco creo en la existencia de Satanás, a quien la gente otorga el protagonismo de nuestro mal. Creo que es intrínseco al ser humano el bien y el mal -ambos- solo que la consciencia -que no la moral- innata busca hacer el bien, aunque no siempre resulte fácil. Pero el ser humano dispone de la libertad para obrar bien o mal en cada situación que vive... y de él depende lo que hace! Buscar fuera del hombre el mal es desconocer la naturaleza humana y, lo que es peor, buscar culpables externos a nuestros actos, lo que nos exculpa como protagonistas de nuestra vida. El bien y el mal son opciones humanas y, como tales, están influenciadas por nuestra educación, nuestra cultura y nuestros hábitos sociales. En nuestro interior, cada uno de nosotros sabe si obra bien o mal en una situación determinada, pero no todo el mundo es capaz de oír y mucho menos de obedecer esa ténue voz que guía nuestros propios actos hacia el bien, la plenitud y la felicidad. El excesivo ruído del entorno, el miedo a errar o a ser demasiado uno mismo y el consiguiente sentimiento de culpa ante los demás, nos empujan a desoir a nuestra propia consciencia y a obrar en contra nuestra -de uno mismo y de los demás-, es decir a obrar mal!

Lée el artículo y extrae tus propias conclusiones...


La ciencia estudia si existe una moral innata

¿Somos buenos por naturaleza? Hagan la prueba: pongan las noticias. Se suceden informaciones de violencia, pero también habrá alguna de personas que ayudan a otras. ¿Nacemos buenos y altruistas o aprendemos a serlo? Es el eterno debate filosófico en el que ahora entra la ciencia

Cristina Saez 09/05/2009 La Vanguardia

Póngase en situación: Segunda Guerra Mundial. Un grupo de judíos huye de la persecución de las SS. Tratan de buscar un escondrijo entre las ruinas de una casa semiderruida y esquivar a sus perseguidores, pero uno de los niños del grupo no deja de llorar. Si los nazis lo oyen, los matarán a todos. ¿Qué hacen? ¿Abandonan al niño? ¿Le tapan la boca hasta asfixiarlo para que no los delate con sus lloros? Piense que está en juego la vida de varias personas. ¿Qué? ¿Ninguna de las dos opciones le parece aceptable? No se preocupe. La situación anterior es real, se produjo durante la II Guerra Mundial, y es un buen ejemplo de dilema moral clásico. Usted, como la mayoría, se quedaría de brazos cruzados, paralizado por el miedo y la angustia que le causaría tener que tomar una decisión. Y, desengáñese, no sería capaz de hacerlo, a pesar de que, desde un punto de vista lógico o útil, sabe que tiene más sentido sacrificar la vida de una persona para salvar muchas. Sin embargo, infligir daño a un semejante es tan reprobable que anula nuestro pensamiento racional y nos produce una especie de repulsión natural, de rechazo. ¿Y eso por qué? Si nos habían dicho que el ser humano es un lobo para el ser humano, que somos criaturas egoístas, crueles y capaces de barbaridades. Entonces, ¿por qué incluso en situaciones que pueden ponernos en peligro seríamos incapaces de tomar esas decisiones? ¿Será porque, quizás, en el fondo, somos seres altruistas y cooperadores –buenas personas, vamos– por naturaleza? ¿O puede que sea porque nos han enseñado que matar a otra persona es horrendo e inaceptable? Quizás esta última ha sido la idea que ha imperado cientos de años, que la moral o la ética era una forma de control que desarrollamos en función de nuestra experiencia, de la educación, y que está sometida a variaciones de una sociedad a otra.

No parece ser así. Numerosos experimentos han demostrado que buena parte de nuestras intuiciones son inconscientes, involuntarias y universales. Sabemos que matar, robar y violar está mal, da igual si somos franceses, polinesios o de Ecuador. Incluso los niños pequeños sospechan que si pegan a otros niños o les quitan sus juguetes los reprenderán, pese a no tener educación formal. Demos un paso más: ¿se han fijado alguna vez en la conducta de un perro? En ocasiones tienen ciertos comportamientos que recuerdan a la moral humana. ¿Y entonces?

"Nacemos con un instinto moral, una capacidad que crece de forma natural en cada niño, desarrollada para emitir juicios rápidos sobre lo que es correcto o incorrecto y basada en unos procesos que actúan de forma inconsciente. Parte de este mecanismo fue diseñado por la mano ciega de la selección darwiniana hace millones de años antes que nuestra especie evolucionase.Otros aspectos fueron añadidos o actualizados durante la historia de nuestros antepasados y son exclusivos de los humanos y su psicología moral", afirma Marc D. Hauser, profesor de psicología de la Universidad de Harvard y autor del libro La mente moral. Cómo la naturaleza ha desarrollado nuestro sentido del bien y del mal (Ed. Paidós. Barcelona, 2008) y quizás uno de los expertos más importantes en el estudio del comportamiento. Es el principal exponente de una nueva corriente científica que se ha aventurado en un territorio hasta ahora reservado a los filósofos: las cuestiones sobre el bien y el mal, la bondad o la maldad intrínseca del ser humano.

Las reflexiones de la ciencia no son nuevas, pero sí las herramientas y métodos que usan para analizarlas: se basan en la biología evolutiva y echan mano de la tecnología de imagen cerebral para diseccionar en el laboratorio todas esas intuiciones morales.

Este científico ha realizado experimentos con voluntarios de diferente edad, sexo, condición social, cultura y religión, a los que les preguntaba si estaría bien, por ejemplo, extraer a una persona viva sus órganos para salvar a otras cinco que necesitan un trasplante.O si, tras naufragar el barco en el que viajan, echarían por la borda a un compañero herido que pone en peligro la seguridad del bote salvavidas. El resultado de esos estudios era fascinante, ya que demostraba que todos compartimos una especie de principios universales, de lógica innata, que subyacen en nuestros juicios morales sobre lo correcto o incorrecto. El 97% de los entrevistados fue incapaz de matar para extirpar los órganos y de arrojar al herido al mar. ¿Sorprendido?

Hauser y otros tantos investigadores consideran que venimos preparados de serie con una serie de circuitos que nos permiten asumir el control de los dilemas morales. "Tenemos un órgano de la moral innato, como tenemos el órgano del lenguaje –explica Arcadi Navarro, profesor de investigación del ICREA y vicedirector del Instituto de Biología Evolutiva (UPF-CSIC)–.

Es como si nos viniera montado el hardware, que nos permite darnos cuenta de las reglas morales, y de la familia y del resto de la sociedad fuéramos recibiendo el software". Por tanto, los sentimientos de justicia o moral, o de empatía, no serían del todo culturales o aprendidos y tendrían base biológica. Hauser se basa en la idea del lingüista y filósofo Noam Chomsky, de que los niños al nacer tienen un patrón lingüístico básico, de base genética, una especie de gramática universal que permite aprender la lengua materna en poco tiempo, y argumenta que las personas también nacemos con un patrón moral universal y que la cultura lo modifica y ajusta. Así, es universal que matar está mal, pero en algunas culturas la pena de muerte está aceptada. Hauser establece que, quizás, esa moral universal se basa en conceptos como la justicia, la proporcionalidad y la reciprocidad, entre otras cosas. "Debemos darnos cuenta de que nuestra sociedad no es algo inventado, tampoco las reglas morales, sino que son el resultado de la coevolución de nuestros genes y nuestra cultura. Los genes, en lugar de programarnos para hacer cosas concretas, nos han predispuesto para aprender", subraya Navarro.

Y en todo este proceso mucho tienen que ver los sentimientos. El portugués Antonio Damasio, Príncipe de Asturias de investigación científica y técnica en el 2005, es otro de los científicos que más luz han arrojado en el campo de la conducta humana y que ha intentado desentrañar el papel que tienen las emociones a la hora de tomar decisiones de índole moral. Para ello, junto con un equipo de investigadores de la Universidad del Sur de California, en Los Ángeles, y Michael Koenigs, de la Universidad de Iowa, estudió a un grupo de personas que tenían dañada la corteza prefrontal ventromedial (VMPC) del cerebro, un área relacionada con la elaboración de juicios morales y que se activa, por ejemplo, cuando vemos fotografías de niños hambrientos o de mujeres que han sufrido malos tratos. También se enciende ante cosas positivas, como cuando llevamos a cabo una acción altruista. Damasio y Koenigs confrontaron a los voluntarios a diversos dilemas morales y vieron que estas personas, a diferencia de quienes no tenían esa parte del cerebro dañada, no tenían ningún tipo de remordimientos ni se sentían culpables cuando optaban por sacrificar a una persona para salvar la vida de varias.

Quizás, consideran los expertos, estos sentimientos procedan de antiguos mecanismos que facilitaron a nuestros antecesores la creación de lazos sociales y la cooperación colectiva, básicos para garantizar su supervivencia. Damasio señala que somos humanos porque nuestros antepasados aprendieron a compartir su comida y sus habilidades en una red de compromisos que se cumplían. Si podían compadecerse ante el sufrimiento ajeno y prestar ayuda a sus congéneres, parece lógico pensar que nuestros más antiguos predecesores tenían una capacidad moral innata.

Para Scott Atran, antropólogo y director del Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS) en París, esa idea tiene sentido: la moral nació como una especie de pegamento social. "Necesitamos cooperar para competir –afirma–. Hace 200.000 años, nuestros antepasados necesitaban mucha proteína para desarrollar su cerebro y tenían que cazar mucho y, además, tenían que defenderse de otros grupos –había mucha rivalidad– y animales más fuertes que ellos. El ser humano llegó a ser su mejor presa y también su peor enemigo, y tuvo que aprender a cooperar para sobrevivir". Eso sí, remarca Atran, "nuestra moral para cooperar está limitada al parentesco y al grupo. Si consideras que alguien no es de los tuyos, no lo ayudarás".

Por tanto, la moral habría surgido para beneficiar a la especie. Otorgaba ventaja a quienes la poseían respecto de sus competidores y era una garantía para quienes formaban parte de esas comunidades. Los individuos que no observaban comportamientos morales eran expulsados del grupo y fuera de él tenían escasas posibilidades de sobrevivir y reproducirse, por lo que sus genes tendrían pocos números de pasar a la siguiente generación. "De ahí que en nuestros genes haya inscritos principios universales de colaboración o de penalización ante conductas perjudiciales para la comunidad", señala Arcadi Navarro.

Pero ¿cuánto tenemos que remontarnos en la cadena evolutiva para hallar a los primeros individuos que albergaron cierta noción de lo justo? Eso es lo que tratan de averiguar en la Universidad de Viena, donde han realizado una serie de experimentos con mamíferos y han comprobado que si, por ejemplo, recompensas a un perro cada vez que hace un truco, éste lo seguirá haciendo. Pero si lo hace bien y recompesas a otro perro, el animal se siente decepcionado: lloriquea, deja de colaborar y no te mira a la cara. Los monos se comportan de modo similar. "Hay un experimento en el que a un mono se le da un pepino y a otro, uvas. El mono al que le ha tocado el pepino mira su premio y el del otro mono y, enfadado, reacciona tirándolo a la cara del tipo que hace el experimento; después se vuelve, se cruza de brazos y les da la espalda.

Se siente indignado: a él le toca un pepino y al otro... ¡uvas!. "¿Es eso sentido de justicia? –se pregunta Atran–. Seguramente sí". Hauser ha dado una vuelta de tuerca y ha logrado atisbar comportamientos éticos o morales en animales. Ha visto, por ejemplo, que ciertos primates evitan comer si eso implica que un compañero recibe dolor. "Los animales cooperan, por ejemplo, para cazar y capturar –explica Navarro–.Y tienen muestras de altruismo, de reparto identifica de comida. También demuestran actitudes que vemos en sociedades humanas: después de una lucha entre dos individuos, un subordinado y un dominante, ambos se abrazan para reconciliarse y tranquilizar al resto. Pero hay una cosa que parece sólo nuestra, la capacidad de correspondencia: "Yo te doy algo a ti hoy y dentro de un tiempo túme lo darás a mí"".Osea, nada de altruistas porque sí. Hoy por ti, mañana por mí.

Vale, cooperadores, solidarios, y buenos por genes pero cuando uno enciende la televisión o lee un periódico, no deja de ver que se producen a diario asesinatos, violaciones, malos tratos, guerras... comportamientos para nada éticos ni morales. Resulta paradójico que el ser humano, capaz de conductas solidarias y altruistas, también pueda ser el artífice de crueldades inimaginables. Para Arcadi Navarro, desde hace un siglo "vivimos en un estado de excepción, al menos en Occidente".

Este biólogo considera que desde que la revolución industrial se humanizó, la sociedad nos impuso nuevas reglas morales. "¡Lo normal es lo que ocurre entre hutus y tutsis! Que es lo que ha pasado siempre en la historia de la humanidad. Basta ir a un museo de historia y contemplar algunos de los intrumentos de tortura para darse cuenta. Tenemos que ser muy conscientes de que hemos sido entrenados por nuestra sociedad de forma extraordinaria para que esto no ocurra".

Atran apunta que "sólo somos morales con quienes creemos que forman parte de nuestro grupo. Que la esclavitud o el canibalismo, por ejemplo, vayan contra la naturaleza es totalmente falso. Durante 200.000 años han existido, eran algo corriente para el ser humano. Si miramos las escrituras sagradas de cualquier cultura, te dicen que seas bueno con los de tu grupo. En la Biblia se dice que no matarás al otro, sí, pero en el Antiguo Testamento, en el Libro de Malaquías, en el Deuteronomio, no sólo matas al otro, sino también a sus hijos, a sus animales. Lo aniquilas todo. Dios dice: "Con mi espada voy a devorar la carne de esos tipos".

Alisha, el profeta, estaba con unos niños que lo están ridiculizando y Dios entonces envió un fuego y los quemó. Jesús dice: si no estás conmigo, estás contra mí. No fue hasta el siglo de las luces que en Europa se impuso la idea de humanidad como grupo y se nos inculcó que todos pertenecemos a ese mismo grupo. Pero eso no es innato. Tenemos una parte moral para cooperar aunque es muy limitado al parentesco, al grupo, pero nada con extraños. De ahí muchos de los conflictos que hay hoy en día".

Eso no quiere decir que tal como decía Hobbes y se ha repetido hasta la saciedad, el hombre sea un lobo para el hombre. "¡Se ha demostrado que no es cierto! –dice Navarro–. Pero durante miles de años de humanidad hemos ido montando civilizaciones basadas en los prejuicios de moda: que si el hombre era malo, que si el sistema político debía controlarlo y castigarlo... Pero nada estaba basado en la evidencia. Si algo estamos aprendiendo hoy es que los humanos no somos como pensábamos. No somos ni especialmente buenos ni esencialmente egoístas. Saber esto es nuevo y sorprendente, y puede abrirnos caminos de investigación. En realidad, no nos conocemos".

¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com

lunes, 11 de mayo de 2009

EL COACHING COMO MANIPULACIÓN!



Siempre he pensado que el ser humano juega consigomismo, aunque eso sea muchas veces temerario. Así, disciplinas hoy tan de moda como el Coaching o las terapias alternativas, pretendidamente sanadoras y equilibradoras de la psique y el alma humana, han proliferado hasta convertirse en un lucrativo negocio. ¿Qué mejor negocio que la desorientación e incertidumbre humana?

Así, hoy se venden miles de libros del mal llamado género de Autoayuda, convirtiéndose en Best Sellers mundiales; sus autores, aparentes gurús e iluminados del alma humana reparten en ellos pretendidas recetas místicas y pócimas milagrosas para llegar a ser feliz... aunque seguramente la mayoría de ellos ya lo sean cada vez que algún inocente lector adquiere su libro. Y, como no podía ser de otra manera en plena era de la información y las telecomunicaciones, si el libro en cuestón funciona, posteriormente se publican DVD's, audio libros, discos, fascículos mensuales, calendarios e incluso se editan revistas que no hacen más que convertir en un maestro al afortunado escritor de autoayuda. Y es que la sociedad de consumo llega a cualquier recóndita actividad humana... y la hace vil y la empobrece de contenidos. "Fórmulas para ser feliz en 7 días" o pseudo tratados para difundir "los secretos de nuestra existencia" nacen y mueren de éxito cada nuevo día... y hacen millonarios a sus autores que, sin modestia alguna, explican en sus libros cómo alcanzaron ellos mismos su sueño de ser millonarios gracias a sus desorientados lectores y víctimas propiciatorias!

Suelo pasear por las secciones de Autoayuda de las prestigiosas librerías de cualquier ciudad que visito, lo reconozco! Y en ellas siempre me sorprende ver que están pobladas de mujeres de toda edad y condición que hojean libros para resolver su vida. También asisto a conferencias sobre estos temas en las que el ya célebre autor y mago de la vida ajena, arrecia en favor de la autoestima, vende seminarios y talleres de autoayuda y recomienda su libro inpunemente; y la historia se repite, pues éstas están repletas de mujeres de todo tipo que sueñan con encontrar la felicidad que no tienen! Veo en distintos canales de TV cientos de micro-programas en los que pitonisas y brujas modernas leen el tarot a personas que pagan fortunas telefónicas para conocer su imprevisible futuro... Han nacido también innumerables escuelas en las que por 3.000 euros y un fín de semana intensivo de seminario, presuntuosos iluminados convierten a cualquiera en un certificado Coach o mentor, capacitado en la ayuda a los demás y autoempleado de un nuevo y lucrativo negocio: la perenne desgracia del prójimo! Estoy de acuerdo con una amiga mía de que algo de todo ello ayuda a quien está desorientado, es verdad; que este tipo de autoayuda y de reflexión inducida remueve las entrañas y eso es bueno... siempre y cuando no provoque adicción en el paciente y compulsivo consumidor de autoayuda y de felicidad empaquetada! Si es así, como se suele decir, "es peor el remedio que la enfermedad"!

Y es que el ser humano no sabe -ni quiere- navegar por lo desconocido, lo teme! Pero álguien debería explicarle que vivir es eso, tener esperanza en lo que nos llega sin previo aviso, lo que sucede para enseñarnos a vivir realmente... y que esa capacidad humana exije que naveguemos en solitario, cada uno con su propia alma, con sus propios talentos innatos y sin recetas mágicas ajenas! Alguien debería recomendar a los desafortunados infelices de nuestro mundo loco que la verdad la llevan dentro y que bastaría escucharse a sí mismos o, como mucho, encontrar a alguien que le haga de espejo para desentrañar sus propios valores, esos que iluminarán su propia vida!

Aquí te reproduzco una interesante entrevista, en la que su protagonista describe su opinión al respecto. Léela y extrae tus propias conclusiones!


Michela Marzano, 39 años, investiga la pornografía, el ´management´ y el ´coaching´ en el CNRS "Tu mala suerte es culpa tuya, porque el sistema es perfecto". La Contra de La Vanguardia. LLUÍS AMIGUET - 11/05/2009

Vivimos el mejor momento para desenmascarar la impostura de los libros de management personal, autoayuda, coaching...

¿Por qué ahora?

Las crisis ponen en evidencia que si quieres no siempre puedes, porque, por mucho que quieras, no lograrás nada si antes no desvelamos que las reglas del juego de la economía son tramposas, producen desigualdad y nos penalizan a la mayoría.

No veo nada malo en autoayudarte.

Es perverso hacerte creer que todo lo que te sale mal es culpa tuya y debes mejorarlo y que, en cambio, las reglas del juego establecido por una minoría en su provecho no necesitan ninguna mejora.

Algunos de esos libros son divertidos.

Pero la ideología que los alimenta no: lleva a pensar, por ejemplo, que si hoy estás en el paro, es porque no deseaste el éxito lo suficiente ni te esforzaste. No sólo eres un perdedor y un fracasado sino que encima es culpa tuya y eso exculpa, de paso, a todos los demás responsables de tu paro.

Antes había perdedores simpáticos.

Hoy esa superchería del autocrecimiento lo impide: si eres un perdedor es porque también eres un vago que no se ha molestado en automejorarse. Antes el sistema era paternalista: había un amo del que emanaban en cada momento todas las órdenes que todos cumplían y si las cosas iban mal, también se preocupaba y ocupaba de los suyos...

Ya no quedan señoritos de esos.

Porque a partir del año 90 el capitalismo, para seguir creciendo, necesita nuevos empleados emprendedores, ya que las tecnologías de la información han dejado anticuada la estructura patriarcal. Ahora cada empleado debe ser capaz de tomar sus decisiones por la empresa y asumir sus consecuencias.

Gente que sepa mandarse a sí misma.

En la era digital, las empresas para ser productivas deben tener apariencia - sólo es una apariencia-horizontal: los amos y sus capataces ponen objetivos y los empleados los cumplen por los medios que quieran.

La célebre dirección por objetivos.

Es la ilusión de la autonomía personal cuando, en realidad, sus objetivos a menudo o son incumplibles o sólo se pueden cumplir si renuncias a todo lo que no sea trabajar. Los amos te dan toda la libertad para renunciar de la manera que quieras a tu propia libertad. Por lo menos, cuando imponían un horario, tu tiempo libre era tuyo.

Pero el trabajo produce satisfacción.

Esa es la trampa - envuelta en toda esa palabrería de autoayuda-de la felicidad por el trabajo. Sostiene que el trabajo es el único camino de la realización personal hacia la felicidad. De esta forma sólo puedes ser feliz haciendo ricos a los amos. Yyano te queda ser el pobre e inocente desgraciado, de antaño, ahora si no eres feliz, encima eres un indolente culpable de tu desgracia.

Trabajar antaño fue maldición bíblica.

Era el peaje del sustento. En la sociedad patriarcal era el fatigoso pero inevitable modo de mantener a la familia: hoy la economía necesita más implicación personal: exige ejecutivos autoconvencidos que renuncian a la familia y amigos para invertir todas sus horas en la empresa, lo que les convierte - creen los muy alienados-en superhombres y supermujeres felices y admirados.

Eso si la empresa funciona...

Es la otra paradoja: se te hace creer que todo depende sólo de ti, pero, a la hora de la verdad, todo depende de los resultados de tu empresa que a su vez pueden tambalearse, como ahora, por una crisis financiera que comenzó a miles de kilómetros por culpa de quienes sí deciden y ponen las reglas.

Tampoco podíamos crecer siempre.

El crecimiento tiene límites, pero el éxito ilimitado que promete la filosofía de la autoayuda necesita de la ilusión de que eres tú solo quien pone los límites, como si el planeta no los tuviera. Cuando tú puedes permitirte tres coches y dos piscinas, pero el planeta y su atmósfera, no.

A veces, crecer es ser más pequeñito.

Sí, menos mal que hemos "fracasado" en conseguir todos nuestros objetivos y aún podemos salvar lo que queda de la Tierra.

Aquí aún estarían enladrillando playas.

Esa lógica de la autoayuda propicia, en crisis, enormes cantidades de sentimiento de culpa, que a su vez se transforma en depresiones. En Argentina y Francia, el psicoanálisis es una religión y de su sacramento, los antidepresivos, argentinos y franceses son los mayores consumidores del mundo.

¿Por qué?

Precisamente porque son países con egos enormes educados en la fe ilimitada en la propia capacidad de control de uno mismo y de su destino, al que se considera mero resultado de las decisiones tomadas a lo largo de la vida. Las terapias breves, la PNL y otras técnicas alimentan esa ficción de control ilimitado, que no es más que la ilusión infantil de omnipotencia.

Y resulta que la suerte también existe.

Llámele suerte, destino, imponderables, lo que quiera, pero se trata de la madura aceptación de que una parte de lo que nos sucede - por ejemplo, esta crisis financiera-no depende exclusivamente de nosotros.

Pero sí nuestra actitud ante ella.

Veo que ha leído mucha autoayuda.

He entrevistado a un montón de gurús.

Léalos, pero a veces es mejor fracasar. Fracase, hombre: no sé si será más feliz, pero seguro que vive más tranquilo.

¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com

 

Tell me when this blog is updated

what is this?