Mostrando entradas con la etiqueta juventud miedo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta juventud miedo. Mostrar todas las entradas

martes, 22 de diciembre de 2009

DE REENCUENTROS...



La Navidad es tiempo de reencuentros! Curiosamente y, contra todo pronóstico, en nuestra vida encontramos lo que queremos encontrar en ella, aunque no siempre seamos conscientes ni estemos totalmente de acuerdo. Si queremos ver la felicidad, la vemos en quien nos rodea! Si queremos ver el sufrimiento, lo encontramos en una mirada ajena! La vida es así y, en ella, nuestro interior se manifiesta a través de los demás, en todo lo que nos rodea! Basta saber mirar y saber ver lo que ocupa nuestro corazón, en los demás! Si vemos y sentimos amor, podemos encontrar amor; si vemos y sentimos miedo, podemos encontrar nuestro miedo reflejado! Basta querer, para encontrar y obtener todo en la vida!

Eso nos otorga la gran responsabilidad de ser, sentir y vivir lo que está en nuestro interior, en nuestro corazón. Porque en todos nuestros gestos se mirarán los demás, los que nos rodean. Y si nuestros ojos quieren ver amor, podremos ver nuestro propio amor en una mirada ajena! Si nuestros ojos quieren ver miedo, podremos ver nuestro propio miedo en una mirada ajena!

Creo firmemente que, en nuestra vida, de vez en cuando, aparecen ciertas personas especiales que, sin esperarlo ni pretenderlo, se convierten en el reflejo veraz de nuestra propia Alma y nosotros, a la vez, de la suya! Personas que, inesperadamente, aparecen en cualquier lugar y en cualquier momento de nuestra vida cotidiana, que las reconocemos más por lo que dice su Alma en su mirada, que por sus palabras o actos ante nosotros y en su propia vida. Y esas personas únicas, más alla de nuestros deseos y circunstancias concretas, están conectadas con nuestra Alma y nosotros con la suya, para siempre. Muchas veces, apenas las conocemos, aunque se conviertan en indudables señales de lo que sentimos dentro nuestro, de lo que deseamos encontrar y compartir en nuestra vida! Hablan con nuestra boca, sienten con nuestro corazón, miran con nuestros ojos, como si fueramos nosotros mismos... y nos enseñan el camino hacia nuestra propia Alma, muchas veces enmudecida!

Cuando aparecen estas personas especiales, uno se encuentra a sí mismo, con esa paz y ese amor que habita en nuestro corazón adormecido, hasta que aparece ese alguien y lo despierta con su mirada o su silencio! Y luego será el amor (esperanza) hacia la vida lo que hará que queramos y logremos reencontrarnos, sentirnos conectados, para constatar que, desde ese primer y fugaz momento del encuentro, supimos ver a través de su mirada a nuestra Alma, siempre atenta y dispuesta a dejarse ver y compartirse!

Precisamente estos últimos días acabo de reencontrarme con una de esas personas únicas en mi vida, después de varios años sin vernos. Nuestra conexión nació un buen día, duró un par de días quizás, ahora hace ya unos tres años. Entonces compartimos escasas palabras, muchas miradas y muchísima complicidad, aunque supiéramos poco de nuestras respectivas vidas. Desde entonces, escasos mensajes y poco más, pero seguía habiendo una conexión especial entre nosotros, aún viviendo a demasiada distancia. Tras esos años, estos últimos días hemos tenido el privilegio de reencontrarnos personalmente. En el primer minuto brotó esa magia y esa complicidad de antaño, aunque tal vez no expresada en palabras. ¿Será que el Alma no entiende de palabras ni de tiempo, ni de distancia? Seguramente nuestra mente había fabricado -durante esa larga ausencia- a otras personas diferentes, más maduras, mitad recuerdo de lo vivido, mitad ilusiones de lo solo imaginado. Pero la realidad, se ha impuesto y, hora a hora, ambos nos hemos reconocido tal y como somos ahora! El tiempo no ha modificado la huella ya indeleble ni ha cambiado ese sentimiento esencial que se dió ya en un primer momento. Estos días hemos compartido de nuevo algunas horas, algún día... pero lo esencial no ha cambiado entre nosotros. Quizás solo se ha colado alguna experiencia vivida que ha conformado una visión diferente de nuestro respectivo "ahora", pero esa luz interior inmutable sigue iluminando esa conexión, después de los años. Posiblemente han cambiado las palabras, los gestos, pero no esa magia que hace que, al despedirnos ayer de nuevo, en nuestra mirada se reflejara esa misma fe ante un nuevo y próximo reencuentro, pero nuevamente intenso y compartido! Esa magia es la que da verdadero significado a esta nueva despedida de ahora, volviéndola esperanza en un futuro cercano, sin tiempo y sin espacio definido... pero disolviendo esa melancolía y esa tristeza o miedo al olvido que tiñe otras despedidas sin sentido!

Mi amiga virtual Cori me sorprende -de nuevo- con un texto, hoy y para mí, lleno de sentido! Quizás, aún en la distancia, su Alma y sus escritos ponen palabras escritas a lo que vive mi propia Alma, hoy. Por eso me sorprende cada vez que, leyendo sus maravillosos textos, me reencuentro conmigo mismo y con la esperanza en la vida de poder compartir algún día mi Alma a través de una mirada conciliadora y que refleje nuestro común camino! Luego será la vida la que dirá si es lo mejor para ambos, así como definirá el cómo y el cuándo...

Difruta de este breve y conciso texto de mi Amiga del Alma, Cori, esa desconocida que sabe expresar lo que yo siento.. y aún no puedo explicar con palabras tan claras!

Tengo miedo de que el miedo
te eché un pulso y pueda más.
No te rindas, no te sientes a esperar.
Si robaran el mapa del país de los sueños,
siempre queda el camino que te late por dentro.
Si te caes te levantas,
si te arrimas te espero!
Llegaremos a tiempo,
llegaremos a tiempo!


¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com

viernes, 3 de julio de 2009

SOY ASÍ, ES VERDAD, LO SIENTO SI A ALGUIEN LE INCOMODA!



En muchos momentos de nuestra agitada vida creemos estar locos, es verdad. Pero, como siempre digo, loco es solo el que se siente sólo! ¿Estoy sólo o, simplemente, estoy loco?

Desde que emprendí mi lento y árduo camino hacia mi mismo, a ratos mi mente me dice que estoy sólo y/o loco, o ambas cosas a la vez! Pero, cuando me refugio en mí mismo -conmigomismo- me doy cuenta de que estoy cada día más cerca de lo más valioso y hasta ahora desconocido que siempre he poseído, mi alma. Sé que, en los tiempos que corren, creer esto no es siempre fácil, ni cómodo, dado el entorno, ni es tan siquiera reconocido y agradecido públicamente, lo reconozco. Muchas personas de mi alrededor piensan en silencio que "se me ha ido la pinza", como se llama irónicamente ahora a la locura temporal, aunque, los que me aprecian de verdad, esperan que solo sea una enajenación mental transitoria, lo que me exculpa de mis desvaríos y ciertas excentricidades místicas! Quizás tengan razón en algo de todo ello, pero yo ahora solo sé que no es tan enajenación ni tan transitoria, espero. Y no es enajenación porque nunca he sido tanto yo mismo, lo que me permite libremente -como nunca- amar, sentir, vivir y compartir mi propio ser conmigomismo y con las personas que merecen estar en mi vida; y no es transitorio, porque ya es una manera de ver y de vivir el resto de mi vida, aunque no todo el mundo sea capaz de entenderlo y/o de compartirlo conmigo, lamentablemente...

Pero, mi día a día descubriendo esta singular -por lo rara, no por el privilegio- manera de vivir la vida -con sus encuentros mágicos con personas, momentos únicos y lugares irrepetibles porque casi siempre ya están asociados a un sentimiento positivo- avala mi avance y mi crecimiento como persona. Podría afirmar -con una cierta contundencia- que, cada día más, actúo y vivo para morir dignamente y con la impresión futura de haber vivido una vida firme y plena y, lo que es mejor, siempre intentando derrochar mi amor sobre todo lo que siento y vivo. Y ese, sin duda, es un gran logro... fruto de muchos sinsabores vividos, de muchos sueños rotos y de cientos de errores que me enseñaron la lección de la vida! Y solo es el principio, pues me queda una vida casi entera para seguir aprendiendo! Eso me da hoy un espacio equidistante entre la vida y la muerte, así como un -casi- eterno sentido a mi vida, lejos -por fin- de los aparentes progresos y de los fortuitos percances de nuestro mundo loco. Y aunque apenas acabo de iniciar -tras casi medio siglo de existencia ajena, a ratos cruel y casi siempre vana- mi andadura por este nuevo camino, esto hace que, cada día más, acepte mi vida tal y como viene -la única manera de verla y de vivirla con amor y sin miedo- e incluso que, para mi, la vida sea -en contra de lo que parece- cada día más previsible y amigable! Eso, es verdad, me acerca cada día más a mí y a la verdad de mi vida! Aunque -aparentemente- me aleja de muchas personas que, por miedo o por ego, no quieren aceptar ni vivir una mejor vida y están sumidos en una felicidad a medias y rutinaria, cuando no, de insatisfacción y de infelicidad crónica, aunque quieran -y se crean, que es peor- aparentar lo contrario! Yo, como ellos, tengo las mismas cargas de realidad en mi vida, con mis incertidumbres momentáneas, mis facturas mensuales, mis disgustos cotidianos y, lo que es peor, con esa pugna atroz y siempre latente (aunque cada día menor) entre el corazón -intenso y necesario para sentir lo que siento- y la razón -siempre dual, cobarde y excluyente- que me hacen (como a todos) un día amar la vida y el siguiente, odiarla como un gran enemigo a batir. A pesar de lo que parece, no ignoro mi realidad mundana, pero simplemente le he dado sentido a la alegría y a la pena, a la luz y a la sombra que todos tenemos en nuestra vida! Y ese sentido -mezcla de terrenal y de trascendente- marca la diferencia al vivir una vida diferente, porque tiende a equilibrarla y basta adentrarse en uno mismo para hallar esa paz y esa visión integrada que, sin ella, la vida solo asusta o nos marea!

Posiblemente me resulta difícil explicar este estado cada día más permanente de ver y de vivir la misma vida, aunque casi a diario intento hacerlo desde este Blog. Este sentido no lo he buscado -como tanta gente hace en su desesperación por encontrarse- en artes ocultas, ni magias arcaicas y trasnochadas, ni en sabios maestros o gurús presuntamente iluminados que -sin ser todos santos o demonios- no te llevan más que a ser consciente de tus carencias, aportando verdaderamente poca luz al camino. Posiblemente sean esas otras personas incrédulas "de la calle" quienes más me enseñan a encontrarme a mí mismo, más por negación que como modelo a seguir. Porque es en mi propio corazón -y habiendo aprendido a sentirlo- y siendo siempre honesto conmigomismo, donde he hallado mi única y mejor verdad personal, mágica e intransferible! En esas otras gentes ajenas a mí realidad y en nuestro mundo loco es donde he visto que su solución para vivir no funciona en mí... ni, seguramente, en ninguno de ellos! Y me he dado cuenta cuando he podido sentir el miedo en sus ojos, cuando los he visto actuar sin coherencia o cuando he logrado leer entre líneas en sus vacias y desesperadas palabras para convencerme de lo contrario que sienten. Y me han dado pena, no por estar perdidos, sino por no saber que lo están... y no intentar hacer algo por remediarlo, a tiempo!

No tengo la receta mágica para la vida, ni la mía ni la de nadie. No existe, simplemente porque la vida se mueve y los remedios van cambiando, a diario y para cada uno. Y porque solo puedo hablar de mí, aunque desde mi vida sí puedo compartir lo que siento y ese amor que aprendí a derrochar con los que desean -de verdad, no solo lo afirman- amar y ser amados, como único medio de compartir y de vivir intensamente una vida integrada consigomismo y sin temor! Eso, como mínimo, me aleja a mi -y a los que conmigo están- de sobrevivir, como muchos hacen, creándose rutinas cómodas pero impersonales como coartada para no mirar el miedo de cara y, en cambio, tener el valor de cambiarlo por amor; aún así, se muestran complacientes y afortunados adaptados al mundo real, aunque casi siempre inhumano. Aún así, los descubro in fraganti y los desenmascaro porque apenas se miran al espejo de los demás o se atreven a admirar las estrellas del cielo, cuando tal vez hallaron su felicidad en ellas en un día no demasiado lejano o, simplemente, cuando fueron niños!

Antes tenía el poco respetuoso hábito de imponer a los seres queridos esta verdad ganada a pulso, en una historia plagada de errores propios y ajenos y de momentos mal vividos. Pero aprendí a callar y que cada uno debe vivir su propia vida, en su momento apropiado y que nadie puede hacerlo por uno. Hoy, en cambio, como hizo ya Gandhi en "su resistencia activa, pero no violenta" -sin resignación sino con firmeza- intento vivir mi verdad, encontrarme de cara con quienes -transmitiéndolo en su mirada- sienten la suya... y que están dispuestos a vivirla cada día más y mejor! A las demás gentes, simplemente espero que la vida les ofrezca la misma oportunidad que yo tuve de encontarme con la verdad! Y quizás así se den cuenta de que, "si quieren, pueden" luchar por ellos mismos, con sus propias recetas y compartiendo sus logros y errores... o lo que es lo mismo, descubriendo el verdadero sentido de su vida y viviendo por ello! Pueden necesitar pedir ayuda para lograrlo, pero nunca renunciar a su sueño!

¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com

viernes, 12 de junio de 2009

EL PRIMER PASO PARA CAMBIAR LA REALIDAD ES ACEPTARLA



La realidad es una... o varias -cambiantes- a la vez, lo aceptemos o no. Podemos temporalmente evadirnos de ella, para eso hemos creado el ocio, la política, el fútbol, la droga del tipo que sea... o, simplemente, nuestra gran afición humana de engañarnos a nosotros mismos... y, como consecuencia, al otro. Pero, un día u otro, la realidad se hace patente en nuestra vida y reclama toda nuestra atención. Porque la vida nuestra no es más que ese tránsito necesario para aprender lo que cada uno debe aprender. El premio de este aprendizaje es, sin duda, la felicidad, o sea el propio camino hacia esa felicidad por irse descubriendo uno mismo cada día y observando -y sobre todo- sintiendo intensamente lo que percibimos y viviendo esos acontecimientos que la vida nos ofrece a cada nuevo instante. No hace falta meditar demasiado, ni llevar a cabo un proceso intelectual para lograrlo, ni tan siquiera aislarse del mundo y aspirar al encuentro místico con uno mismo... como muchos parecen sugerirnos desde terapias alternativas o pseudo-científicas ancestrales o libros de presunta autoayuda, escritos por iluminados. Se trata de sentir y ser capaces de identificar ese sentimiento ante cada situación, para luego buscar su sentido en nuestra vida y elegir si ese sentido está o no alineado con lo que queremos en ella. Si está alineado, ese camino vital provocará nuestra satisfacción y, por que no admitirlo, nuestra felicidad, aunque ésta sea la leve y efímera suma de momentos felices; si ese sentimiento no está alineado, nos costará esfuerzo intelectual o emocional llevarlo encima y nos darla sensación de llevar una pesada carga de desilusión... y ese otro sentimiento de supervivencia y de una cierta resignación frente a la vida, tan común en nuestro tiempo actual.

Aunque no lo parezca por mis largos escritos, cada día más dejo las palabras vacías para los presuntos intelectuales, los presumidos eruditos o los fabricantes de best-sellers de autoayuda. Los sabios, en cambio, saben ver la verdad en el silencio, en la contemplación y vivencia de la naturaleza interna y externa: Indagan en su corazón para sentirlo como propio y en el entorno natural que nos envuelve, como gran maestro de la realidad de la vida. Para vivir de verdad basta con estar atentos, sentir lo que se siente, encontrarle un verdadero sentido y, sobre todo, vivirlo intensamente, tal como viene. Reconozco que no creo demasiado en los maestros ajenos a uno mismo, como tampoco creo en el misticismo lucrativo o gratuito, o los que promueven filosofías y prácticas orientales arcaicas, o los que ofrecen su mágica conexión con el más allá, ya sea desde doctrinas religiosas o simplemente, echando las cartas del Tarot o leyendo los posos del café. No pongo en duda todas y cada una de esas recetas mágicas para reencontrarse con uno mismo o conocer el devenir de nuestra vida, sino todas esas personas víctimas que, desorientadas y con temor frente a la vida, buscan refugio fuera de ellos mismos, mitificando el medio y olvidando el loable fin de reencontrarse y, lo que es peor, cayendo en obsesiones, adicciones o entregando su alma al mejor postor, a cambio de la eterna y férrea sabiduría para vivir!

Aquí te traigo una interesante entrevista a un "coach literario", como se autodefine, que -por cierto y a pesar de lo dicho hasta aquí-, corroboro en casi su totalidad. Seguramente mi recelo ante este tipo de temas radica en lo fácil que es caer en dogmatismos, en reglas universales que desoyen la realidad singular, personal e irrepetible de cada uno de nosotros, ignorando el sabio maestro que cada uno tenemos en nuestro interior y el necesario aprendizaje a través de la vivencia personal. Palabras eruditas, libros presuntuosos, conferencias ilustradas... con un buen fin en sí mismo... pero con una dudosa metodología arreglatodo y, una vez más, una manera de ayudar a la gente a evadirse del protagonismo personal que cada uno tiene frente a su propia vida!

Disfrútala... Analiza sus acertadas y sensatas palabras, pero extrae tus propias conclusiones!

"No hay un espacio en la sociedad para expresar la tristeza, por eso la escondemos".
El coach literario Josep López Romero publica el libro 'La ilusión' con el que pretende trazar un recorrido vital hacia la aceptación y la superación personal. La Vanguardia, 11 de junio del 2009.

Vivimos un momento coyuntural y económico en el que la palabra ilusión se hace más necesaria que nunca. O al menos es lo que piensa el periodista y escritor Josep López Romero que cree que la gente que vive esta crisis a un nivel íntimo y personal tiene una oportunidad de oro para replantearse y escuchar sus deseos más primarios. El autor parte de la base que todos podemos perder la ilusión en algún momento de nuestra vida, y este estado aletargado durante mucho tiempo deriva en fuertes depresiones. Él mismo lo sabe de primera mano, estuve catorce años sin ilusionarse por nada. Diagnóstico: depresión. Durante este trayecto oscuro aprendió cosas tan sencillas como aceptar la tristeza o expresar y compartir el dolor. Primero aceptó, para luego superar una situación crítica que ahora le ha llevado a ejercer de coach literario en el libro La ilusión con el objetivo de señalar un camino y una salida a personas que ahora mismo viven una situación similar. Para López Romero "el hombre, más allá de lo que viva o de lo que le hagan, tendrá siempre capacidad para volver a soñar". Una idea que evoca con una cita de la directora de la Fundación Laudes Infantis, Jacqueline Moreno, y que también incluye en la parte final del libro. "Cuando lo has perdido todo, volver a tener ilusiones es muy complicado. El secreto es que descubrimos que aunque nos hayan hecho trizas y nuestra vida sea un rompecabezas, siempre podemos volver a soñar".

C.Baulies

-¿Qué le ha llevado a escribir sobre la ilusión?

-En general suelo escribir sobre cosas que me atraen mucho porque las necesito. Escribo más para aprender que no para explicar cosas que ya sé. En este caso, me llevó una situación personal de depresión que viví durante unos cuantos años. Sobre todo al ver cómo empezaba a salir de ella, ver como te cambia el paisaje cuando vuelves a sentir la ilusión por vivir. Quería transmitir que también se pude salir de esto y dar algunas claves sobre como lo he hecho yo o como pienso que se puede llegar a conseguir.

-¿Llegar a un estado de depresión implica siempre una pérdida de la ilusión, o no necesariamente?

-Sí, la antítesis de vivir ilusionado es vivir deprimido. Muchas de las depresiones a las que se llegan hoy en día se producen porque abandonamos las ilusiones que teníamos cuando éramos pequeños o jóvenes, y que nos movían y nos daban una energía que nos hacía sentir muy intensamente. Es algo que vamos sepultando y tapando por resignación o por mil y una circunstancias de la vida. Vamos poniendo tantas capas encima que al final esto nos desconecta de estos deseos primarios y de estas ilusiones elementales que nos hacían vivir. Aquí es cuando llega realmente la depresión, nos sentimos tristes y hundidos y no sabemos exactamente porqué.

-Porque nos olvidamos de nuestros deseos más primarios…

-Sí, o porque los intentamos sustituir por pequeños deseos o ilusiones que no lo son de verdad, simplemente son refugios, como tener un coche nuevo o comprarnos un teléfono móvil.

-Su libro empieza con una mujer, Esperanza, que se levanta con un fuerte vacío en su interior. ¿Es una situación cotidiana más comun de lo que a primera vista parece?

-Sí, y estoy convencido de que últimamente ha ido a más. De todas formas la situación que describe el libro no deja de ser una parábola. Normalmente, no nos levantamos un día y decimos, "vaya, que me pasa, he perdido algo dentro, me siento vacío". Pero si que es verdad que vamos notando síntomas de esto, a los que muchas veces no les hacemos caso porque no queremos enfrentarnos con nuestros vacíos. Preferimos esconderlos y distraernos con la televisión o con el fútbol. Pero estos vacíos son muy obstinados, y continúan allí, y continúan picando en forma de tristeza repentina, de agobio, de pocas ganas de hacer cosas. Todo esto va sumando hasta que un buen día nuestro cuerpo dice basta.

-¿Y qué pasa con nuestra mente cuando el cuerpo dice basta?

-Entramos en una crisis fuerte de lo que sea, que podemos tapar o atenuar con medicamentos, muchas veces necesarios, pero que no solucionan el problema.

-Y entonces nos queda…

-Aceptar la situación, aceptar que no somos felices con la vida que tenemos, por mucho que nos pueda parecer que aquello que tenemos nos tiene que dar la felicidad.

-¿La única forma de curarse es aceptar que uno está triste, deprimido, enfermo?

-La aceptación es el principal punto de partida de una recuperación. Muchas veces enfermamos porque no aceptamos, nos negamos a nosotros mismos y a nuestros deseos e ilusiones. Nos obstinamos a luchar contra una realidad que frecuentemente no podemos cambiar. Esta lucha estéril contra cosas que tendríamos que empezar a aceptar para empezar a cambiar nos hace enfermar. Hasta que no aceptamos que somos como somos, con nuestras limitaciones pero también con nuestros talentos, hasta que no aceptamos que la realidad es la que es, y que la vida nos ha traído hasta ella. El primer paso para cambiar la realidad es aceptarla. La realidad está en permanente cambio, es la que es, pero cambia constantemente. Podemos incidir para que cambie, pero para ello hay que aceptarla, no negarla.

-¿Podemos aceptar esa realidad nosotros solos o cuando la crisis está en una fase adelantada es imprescindible que alguien nos abra los ojos?

-Es una pregunta muy buena porque realmente llega un momento, especialmente en las depresiones, en que no vemos las cosas como son, las vemos con el prisma deformado de nuestra tristeza o de nuestra frustración. Es muy necesario que alguien nos ayude, tenemos que entender y aceptar que no lo podemos hacer solos y que alguien desde fuera nos hará ver las cosas de otra forma. Muchas veces se producen suicidios por parte de personas que son incapaces de ver las cosas de otra forma. Ven las cosas como si tuvieran una tela, solo alguien de fuera puede ayudar a desentelar esta mirada y sobre todo puede ayudar a entender a que esto también pasará. Parte de poder aceptar pasa por entender que aquella realidad que tanto nos preocupa o nos entristece, cambiará y pasará. Es importante que sintamos que no estamos solos en el mundo, que estamos interconectados con otras personas. Sólo con el afecto del de fuera, se puede tener el efecto de salir de una depresión

-En su libro la profesional que ayuda a la protagonista a salir de su delicada situación es un hada madrina. Como esta figura sólo existe en los libros, y teniendo en cuenta que se autodefine como coach literario, debo interpretar que apunta usted directamente a la terapia del coaching…

-Sí, esto es muy importante porque existen muchas herramientas destinadas al crecimiento personal o a la superación ante las dificultades de la vida. Todas pueden ser útiles. La psicoterapia tiene su utilidad, durante muchos años ha servido a mucha gente. Lo que pasa es que el coaching se está mostrando como una herramienta muy potente, de aquí que mucha gente la esté poniendo en práctica o incluso esté reconvirtiendo su formación profesional para ser coach.

-¿Por qué ahora y con esta metodología?

-El coaching se enfoca siempre al futuro, no al pasado. Se parte de la situación actual y se mira como mejorarla hasta llegar a un punto con el que nos encontremos bien. No necesitamos entender todo lo que ha sucedido en el pasado para llegar a un punto en el futuro. También es una técnica que no te dice nunca lo que tienes que hacer, pero sí que te da herramientas para que te des cuenta de lo que debes hacer. La psicoterapia quizá es un poco más pasiva en este sentido. Sí que es un acompañamiento, pero yo tengo la sensación de que te dejan un poco más solo. El coach te va descubriendo tus talentos, habilidades o virtudes y como te hace ver como te pueden servir para llegar a la vida que tu quieres tener. Creo que, a pesar de estar poco instalada en nuestra cultura mediterránea, es una figura muy interesante y que todavía está por explotar.

-Hay otro de los personajes de su libro que alerta sobre la diferencia entre alegría e ilusión. ¿Distan mucho la una de la otra?

-Es una confusión con la que yo me había encontrado muchas veces antes de hacer el libro. La alegría es una emoción que llega, la sientes y se va. Mientras hay alegría no hay tristeza, pero cuando llega la tristeza se va la alegría. No nos puede servir como gran soporte para avanzar en la vida. La ilusión incluye la alegría pero también te proyecta hacia el futuro, y esto enriquece todavía más al presente. Uno no puede vivir siempre con alegría, pero sí que puede vivir siempre con ilusión.

-¿Hemos banalizado nuestras ilusiones?

-Sí, y eso comporta el peligro de poner nuestra felicidad fuera de nosotros mismos y que no tengamos poder sobre esta felicidad. Nosotros nos ilusionamos por algo como adquirir cosas materiales, y eso durante un tiempo nos da una cierta vida, pero nuestra felicidad dependerá de eso. Si al final no tenemos ese coche, ese móvil o si ese coche se estropea, acabaremos hundidos otra vez. La ilusión verdadera es la que da un sentido a tu vida y no está fuera de ti. No la pones ni en un objeto, ni en una situación, ni en una sola persona.

-¿Sería esta la "Gran ilusión" a la que se refiere su libro?

-Aquí hago servir ilusión como sinónimo de sentido de la vida, al final estás haciendo aquello que crees que puedes hacer y esto es algo que tienes que sentir. Cuando estás fluyendo es cuando notas que realmente tienes ilusión, cuando notas que hay lo que en coach se denominan quiebres, si la ilusión es fuerte y el sentido que le has dado a tu vida es coherente, aquello lo soluciones, pero sino, te hundes.

-¿Hasta qué punto es importante tomarse la vida como un juego?

-En algún momento del libro hablo de que la vida tiene mucho de juego, pero no quiero que esto quede como una frivolidad. Las palabras ilusión y juego tienen curiosamente la misma raíz. Es verdad que no hay ilusión en la vida sino aceptas que la vida tiene una parte de juego. El juego pasa por aceptar que a veces puedes conseguir las cosas y otras no. Cuando la vida te lleva a un callejón sin salida hay que dar media vuelta, volver y afrontarlo de otra forma. Los niños son la ilusión personificada porque juegan constantemente, y se toman la vida como un juego. Saldrían mejor estudiantes si fuéramos capaces de tomarnos el estudio y la educación como un juego, pero no en sentido frívolo, sino serio. Un juego también tiene sus reglas, sus normas, puedes ganar o no…

-¿Personalmente ha llegado a entender por qué estuvo tanto tiempo deprimido? Creo que ha dicho en alguna ocasión que hay una obligación social para ser feliz.

-Sí, creo que esto es algo importante, pienso que deberíamos hacer una reivindicación en favor de la expresión de la tristeza. Tendríamos que ser capaces de sentirnos tristes y que no pase nada. En el trabajo, en las relaciones sociales, no hay un espacio en la sociedad para expresar la tristeza, por eso la escondemos. Pienso que es un sentimiento tan legítimo como cualquier otro, no tendríamos porque esconderlo. Esto nos evitaría muchas depresiones, medicamentos e historias tristes. Sería bueno que pudiéramos expresarnos tal y como nos sentimos.

-¿Es una de las cosas que ha aprendido durante estos años?

-Es una de las cosas importantes que he aprendido, tiene que haber un espacio para llorar las tristezas de la vida, para expresar dolor, para sentir pérdidas y compartirlas con las demás.

¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com

viernes, 22 de mayo de 2009

LA VIDA

A pesar de los problemas informáticos y mientras los soluciono, simplemente recordarte una verdad:

"En esta vida, o te dirijes hacia tus sueños o huyes de tus miedos, no hay más!"

Hasta pronto!

lunes, 27 de abril de 2009

APROVECHA EL DÍA... CADA DÍA!



No dejes que termine sin haber crecido un poco,
sin haber sido un poco más feliz,
sin haber alimentado tus sueños.

No te dejes vencer por el desaliento.

No permitas que nadie
te quite el derecho de
expresarte que es casi un deber.

No abandones tus ansias de hacer de tu vida
algo extraordinario...

No dejes de creer que las palabras, la risa y la poesía
sí pueden cambiar el mundo...

Somos seres, humanos, llenos de pasión.

La vida es desierto y tambien es oasis.
Nos derriba, nos lastima, nos convierte en
protagonistas de nuestra propia historia...

Pero no dejes nunca de soñar,
porque sólo a través de sus sueños
puede ser libre el hombre.

No caigas en el peor error, el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes...

No traiciones tus creencias.
Todos necesitamos
aceptación, pero no podemos remar en
contra de nosotros mismos.
Eso transforma la vida en un infierno.

Disfruta el pánico que provoca tener
la vida por delante...
Vívela intensamente,
sin mediocridades.

Piensa que en tí está el futuro y en
enfrentar tu tarea con orgullo, impulso
y sin miedo.

Aprende de quienes pueden enseñarte...

No permitas que la vida te pase por encima
sin que la vivas..."


Walt Withman (Nueva York, 1819-1892), poeta, ensayista, periodista y humanista.



¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com

martes, 24 de marzo de 2009

¿APRENDER SIN MIEDO A EQUIVOCARNOS?



Precisamente durante estos días estoy acudiendo a un interesante curso de Coaching-PNL. La Programación Neuro-Linguística (PNL) no pretende otra cosa que crear un modelo mental para entender el por qué hacemos ciertas cosas. Como si fuéramos un ordenador, en nuestra mente están instalados programas, basados en la experiencia y en las sensaciones vividas, que hacen que actuemos de una manera concreta, cada vez que un estímulo nos llega. Y así, repetimos como autómatas ciertas reacciones ante un hecho concreto que evoca -consciente o inconscientemente- lo experimentado. Amor, felicidad, temor, confortabilidad son programas pre-instalados que evocan momentos vividos y nos hacen actuar de una determinada forma cada vez que aparecen en nuestro día a día. Y eso, precisamente, provoca nuestra actitud previsible ante lo que vivimos. Pero esas respuestas automatizadas no siempre se corresponden a nuestro ahora, ni son necesariamente beneficiosas para nosotros en un determinado momento.

El crecimiento personal, basado en cada nueva experiencia y en adaptarnos de manera continua a nuestro hoy, no es más que nuestra innata capacidad de ir deshaciéndonos de esos viejos programas pre-instalados y muchas veces caducos, para dejar paso a otros nuevos que se adapten mejor a nuestro yo y nuestro ahora. Alguien los describió como ventanas, en las que asociamos una sensación o sentimiento a una experiencia determinada vivida. Cambiar esa unión -aparentemente indivisible, pues el cambio produce miedo- es esa facultad de abrir la ventana de nuevo y ser capaz de asociarle un sentimiento o una sensación nueva y favorable. Podemos seguir utilizando esos programas pre-establecidos y seguir actuando -y, quizás, equivocándonos también- como siempre hicimos... o bien deshacernos de ellos y, aprovechando el espacio que dejan, instalar otros nuevos, más cercanos a nosotros mismos y a nuestro nuevo ahora. Tal vez lo único que exije es ser capaz de cambiar lo conocido -y no necesariamente bueno- por algo que desconocemos, pero que es más auténtico!

Aquí te dejo la entrevista del creador del PNL. Disfrútala y aprende!


John Grinder, cocreador y pionero de la programación neurolingüística (PNL) desde 1976. "Puede saber si le mienten por el movimiento de los ojos". La Contra de La Vanguardia-LLUÍS AMIGUET - 17/03/2009

Nuestra cultura prescinde del subconsciente...

Ignora medio cerebro.

Porque nos educan sólo para ser útiles en el sistema productivo y, sinceramente, creo que, como humanos, somos capaces de muchas más cosas...

... Que se consideran secundarias.

Pagamos un precio por esa miopía: perdemos capacidad de aprendizaje y de conexión interpersonal y sufrimos ansiedades paralizantes y disfunciones frustrantes.

La razón no se entiende con la otra mitad de la mente, pero tampoco sin ella.

No es que el subconsciente no tenga lógica; tiene sus reglas, pero no son las mismas de la razón y tampoco necesitamos saberlas para beneficiarnos de todo su potencial.

¿Y eso es lo que aprovecha la PNL?

La programación neurolingüística la creamos Richard Bandler y yo en 1976 a partir de los grandes descubrimientos de la neurología y la lingüística de los setenta.

Década pionera para la neurociencia.

Aprendimos de Bateson, Beethoven del pensamiento; Pearls, el creador de la Gestalt; Satir, avanzada de la terapia familiar, y Erickson, maestro de la metáfora y experto en conseguir respuestas del subconsciente.

¿Para qué sirve la PNL?

Tratamos de explicar cómo los humanos conseguimos estados mentales en los que realizamos nuestros objetivos.

¿Alguna técnica específica?

Tal vez la más popular es la de las pautas del movimiento ocular: si ahora mis ojos van hacia mi izquierda es que estoy recordando, ergo diciendo la verdad; si hacia mi derecha, es que estoy creando imágenes, ergo podría estar mintiendo.

Para mentir, mejor llevar gafas de sol.

Su movimiento ocular delata la tarea mental que está haciendo: creando una imagen (sus ojos se mueven arriba y a su derecha); recordando una imagen (arriba izquierda); creando sonidos (centro derecha); recordando sonidos (centro izquierda); reviviendo emociones (abajo izquierda); y hablando consigo mismo (abajo derecha).

¿Cómo enseña usted a aprender?

¿Acaso los niños se preocupan por la gramática? Y sin embargo aprenden a hablar más rápido que los estudiantes de idiomas que se esfuerzan en racionalizar y memorizar las reglas gramaticales de los adultos.

Aquí se estudia, pero no se habla inglés.

Porque aprenden inglés, pero no a hablar. Otra manera habitual de no aprender un idioma es concentrarse sólo en la traducción y obsesionarse con no cometer errores.

¿Es mejor equivocarse?

Para aprender, debe suspender el juicio y poner en ello toda la mente y no sólo la razón.

¿Suspender el juicio es hacer bobadas?

Al contrario. Ser capaz de no razonar automáticamente ante un problema requiere concentración, entrenamiento y sabiduría. Nos han hecho creer que el aprendizaje es fruto siempre del raciocinio, pero nuestra capacidad más importante - hablar- la aprendemos sin razonar: simplemente imitando.

Los primates aprendemos copiando.

Si pudiera aprender a pintar con Picasso o a tocar con Mozart, ¿trataría usted de deconstruir sesudamente su obra? Si los imitara sin racionalizarlos, aprendería más rápido.

Si pienso en cómo ando, me caigo.

Los niños cometen errores, pero sin ser conscientes de ellos, por eso sin tener profesores de idiomas acaban hablando bien. En cambio, el adulto es demasiado consciente de sus faltas y su temor a cometerlas paraliza a menudo su capacidad de aprender.

¿Su consejo?

Debe acceder a un estado mental en el que adquiera la flexibilidad natural del niño para escuchar y reproducir sonidos sin el miedo del adulto a equivocarse. Cuando lo logre, su voz interna le hablará su nueva lengua; con errores, sí, ¿y qué? Ya corregirá.

¿Una regresión para poder avanzar?

Una regresión en la que la nueva lengua se aprehende sin interferencia de la materna. Y ese estado de suspensión de conciencia también es útil para otros aprendizajes.

Por ejemplo...

A mí me aburre repetir lo que sé. Prefiero experimentar y equivocarme a repetir sin meter la pata, pero también sin aprender nada nuevo.

El error aquí tiene muy mala prensa.

La obsesión por no arriesgarse en el ensayo de lo nuevo es consecuencia de nuestra inseguridad, pero también al mismo tiempo la prolonga. Evita que avancemos. La repetición de lo sabido minimiza el error, pero también el aprendizaje.

Los banqueros parecían infalibles.

Cuanto más inseguro es un negocio en realidad, más necesitan los negociantes simular seguridad y predictibilidad. Y, sin embargo, a menudo avanzar en zigzag de forma inesperada es el mejor modo de llegar lejos.

Los experimentos, con gaseosa: dicen.

A los empresarios convencionales les provoca pánico, no ya equivocarse, sino simplemente la posibilidad de que alguien crea que pueden equivocarse. Están paralizados por la necesidad de simular que tienen todo bajo control.

¿Cómo aprender sin miedo al error?

Cualquier ansiedad aumenta si no la confrontamos, pero se desvanece en cuanto le plantamos cara. Es como un fantasma imaginario que crece y crece hasta que te atreves a quitarle la sábana y, ¡zas!, resulta que debajo sólo había un ratoncito.


¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com

lunes, 9 de marzo de 2009

"APRENDAMOS A ACEPTAR AL DESTINO TAL Y COMO ES"



Se llama Sofía y es la preciosa hijita de unos buenos amigos. Debe tener unos 4 añitos. Es adorada por sus 7 hermanos que le ven a ella como una princesita, como sus padres. Con ella creció la alegría en su hogar!

Creo que no descubro nada cuando afirmo que estos niños especiales traen una lección de la vida a cada casa, a cada familia. Seguramente como todos los niños que nacen puros, sanos, alegres y felices. Pero estos otros niños, con su espléndida sensibilidad y emotividad, revuelven las entrañas y despiertan los corazones distraídos en el día a día. Su simpatía y su algo más lento aprendizaje exijen atención y cuidado de sus mayores, aunque quizás, en un momento inicial, solo trajeron algo de angustia y de preocupación. Pero, a cambio, ellos ofrecen esa sonrisa incomparable de quien vive su vida con felicidad y una cierta dosis de ingenuidad, que nos invitan a los mayores a ver la vida de esa otra forma y a concentrarnos en lo esencial, en el verdadero sentido de la vida.

Seguramente nuestro mundo no está hecho para ellos, como tampoco hoy está hecho para muchos de nosotros. Éste exije competitividad, una cierta dósis de agresividad y un mucho de intolerancia para sobrevivir, para medrar, para competir en un mundo mercantilizado y sin alma! Pero ellos, desde su casi perenne alegría, provocan el despertar en nuestro mundo insano y ajeno. Ellos, demasiadas veces desoídos e ignorados por muchos, llaman poderosamente la atención de los corazones sensibles y humanos.

Aquí tienes el extracto de una nueva entrevista de La Contra, en la que una persona especial -pero revindicando su derecho a serlo- habla de su vida y de su permanente preocupación por los demás. El miedo, afirma, fue su peor enemigo, como lo es para nosotros, todos los otros seres humanos que tememos contradecir sin dañar, mantenerse firmes tal y como somos y/o intentamos mejorar el mundo.

Disfruta de la entrevista...

Andy Trias, 36 años, que tiene un cromosoma más. "Se nos llamaba mongólicos, subnormales...". La Contra de La Vanguardia. VÍCTOR-M. AMELA - 03/03/2009

Sí. Cuando yo nací, no había nada ¡y se nos llamaba subnormales, mongólicos...!

¿Usted se ha oído llamar eso?

¡Sí! Vaya insulto. Eso ha cambiado, gracias a personas como mis padres. ¡Yo se lo debo todo a mis padres, que se espabilaron para encontrar el mejor modo de ayudarme!

Y hoy usted tiene un trabajo, vive independizado...

Junto con mi pareja, Mónica. No estamos casados, pero yo la considero mi mujer y ella me considera su marido.

¿Las personas con SD se emparejan igual que las demás?

Tuve un par de novias. A la gente le incomoda que los SD tengamos sexualidad. Y la tenemos. Yo siempre seré discreto: me disgusta ver a parejas dándose el lote en público.

¿Le gustaría tener hijos?

Estamos bien así.

¿Hace mucho que son pareja?

Hace casi diecisiete años nos vimos en una fiesta, y fue amor a primera vista. Y hace ocho que vivimos juntos: decidí irme de casa de mis padres el día que murió mi padre...

¿Por qué?

Vi que debía prepararme para apañármelas sin mis padres... Desde mi nacimiento, ellos me lo habían dado todo hecho.

Su padre era Ramon Trias Fargas (político catalán).

Sí, el político. Yo tenía 17 años cuando murió. Recuerdo bien aquel día: yo le vi morir.

Vaya...

Yo estaba en una estación de tren, regresando de una jornada dominical en Valls con amigos del esplai.El sábado nos habíamos despedido: "Nos vemos el domingo". Y en una tele del bar de la estación le vi caer, ¡y en la tele decían que había muerto...!

Duro.

No me lo quise creer. Al llegar a la estación de Sants y ver a mis familiares, supe que era cierto, y me hundí. Fue el peor día de mi vida. Estábamos muy unidos: un día le pedí a un amigo sacerdote que me ayudase a rezar para que Dios no se llevase nunca a mi padre... Pero, mire, se le rompió la aorta...

Veo que tenían vínculos muy fuertes.

Sí, porque cuando nací, a él le costó mucho entender mi condición. Pero se sobrepuso, luchó por mí, me convirtió en su hijo mimado. Él y mi madre me lo han dado todo.

¿Cuándo supo usted qué era especial?

Me impartían clases aparte de inglés y matemáticas. Le pregunté un día a mi madre por qué… Y ella me explicó lo que me pasaba. Yo era niño, y ese día... ¡me quise morir!

Claro: un niño no soporta sentirse distinto de sus compañeros...

Admiro mucho a un chico de Málaga con SD, Pablo Pineda, que acaba de terminar sus estudios universitarios. Yo preferí ponerme a trabajar. Y estoy satisfecho.

¿En qué consiste su trabajo?

Recojo cada mañana la prensa y el correo y los reparto en las oficinas de CosmoCaixa, y luego hago un segundo reparto de correo, fotocopias, recados... Me dan responsabilidad y autonomía, y me organizo bien. Mi padre siempre decía que su sueño sería verme trabajar... No pudo verlo, qué pena.

Y en casa, ¿se apaña bien?

Tenemos el apoyo de un programa de la fundación llamado Me´n vaig a casa,que ayuda a las personas con SD a vivir en sociedad: nos ayudan a diseñar el presupuesto semanal de gastos, entre otras cosas.

¿A qué dedica su tiempo de ocio?

A estar en casa, a salir al cine, a salir de excursión con un grupo de amigos de la fundación, a ir al Barça: soy socio desde que nací, tengo mi localidad. Yme gusta leer la prensa deportiva.

¿Qué momentos son los más felices?

¡Mi felicidad es tener la mujer que tengo! Doy gracias a sus padres, a los míos y a la vida por habérmela puesto en el camino. Se preocupa por los demás, se ocupa de mí y yo de ella.

¿Cómo anda usted de salud?

Todo es más delicado en una persona con SD, pero mi médico por ahora me dice que estoy como un roble.

¿Qué consejo daría a jóvenes con SD que leyesen esta entrevista?

Que tienen derecho a ser independientes, y que ayuden a sus padres a aceptarlo. Porque los padres sufren mucho.

¿Y qué aconseja a los padres?

Que ayuden a sus hijos a ser lo más autónomos posible. Que es ley de vida que quieran vivir solos. ¡Que no tengan miedo! Porque si tienen miedo, van a contagiárselo a su hijo. Y es mejor vivir sin miedo. Yo tuve miedo, pero logré superarlo.

¿Y qué le diría a la sociedad?

Que esto nuestro no es una enfermedad. Es sólo que tenemos un cromosoma más. Somos especiales, no somos enfermos. ¡Aprendamos a aceptar al distinto tal y como es!


¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com



lunes, 16 de febrero de 2009

UN PASO CLAVE... HOY CAMBIARÁ TU VIDA!





Paseando por Internet descubro en el Blog de mi buena amiga argentina Roxana (http://mujeresdescosidas.blogspot.com/) un precioso texto que te invito a leer y a disfrutar conmigo.

Como hace un par de días comentaba con una ya vieja amiga de juventud, a todos nos llega el momento en que aprendemos (no sin lágrimas y tropiezos) a confiar en la vida. Llega un día -y poco tiene que ver con reflexionar y planificar sobre ella- que toda persona siente un "click" y empieza a ver la vida de "otra" manera. Quizás es a partir de leer un escrito como éste, o cuando le cae un cierto libro en las manos, o viendo una determinada película con mensaje... que uno siente que algo resuena en su interior, que reconoce ese mensaje que alguien o algo le envía ahora. A partir de ese momento, de ese gran día, no cambia su vida, sino que empieza a vivirla de otro modo, ya entonces con pleno sentido. Y uno mira atrás y empieza a entender todo lo que ha vivido hasta entonces, viéndolo como una sucesión de circunstancias y de hechos que le han llevado hasta aquí, hasta el hoy. Y, aunque la mente intenta infructuosamente retomar el control y hacerle sentir desdichado y/o culpable ante lo mal vivido, si deja que su corazón imponga la certeza, descubrirá que todo estaba previsto, aunque uno siempre fue libre para escojer el Destino y que había de pasar por todo ello para reencontrarse consigo mismo en el ahora.

Es difícil de explicar, como es difícil de inducir o empujar a quien no ha sentido este "click", aun cuando sea un ser cercano y amado. Y entonces aprendes que querer a alguien significa simplemente creer que esta persona amada y tú os encontrareis pronto y juntos en ese mismo camino. Porque ¿qué es el amor sino plena confianza en el otro? ¿Cuántas veces intentaste forzar un amor en alguien que no sentía la misma voz interior ni sentía la vida como tú la sientes? ¿Y qué pasó con ese simulacro del amor que seguramente nos hizo sufrir tanto y que quizás no tenía lo necesario para ser verdadero ni eterno? ¿Cuántas veces intentamos sin éxito forzar nuestra vida hacia algo que no era ni bueno ni profundamente cierto para nosotros? Porque, aunque la vida la decidimos desde nuestra libertad desde siempre y en cada insignificante decisión cotidiana, ésta nunca nos arrastra indefinidamente hacia donde no vamos, hacia donde nunca debimos llegar. La vida siempre nos lleva a buen puerto, hacia nosotros mismos... aunque para ello debamos habernos desviado, sufrido... Pero cuando al fín llegamos, cuando reconocemos que ese es ahora y siempre nuestro sitio y éste nuestro singular camino -que seguramente tiene poco que ver con el que nos hiciéron creer y escojimos con nuestra mente- uno siente la calma, la paz interior con uno mismo y es entonces cuando se puede esperar el amor de verdad y la felicidad que cada quien merece!








Disfruta de un espléndido texto que explica todo eso que quizás yo no soy capaz de hacerte entender.

Por Julio Andrés Pagano

¿Por qué seguís postergando decisiones?
¿Acaso alguien te garantizó hasta cuándo vivirás?
Internamente hay una voz que te dice que te animes.
Tu cuerpo se resiste.
Lo desconocido te tensa, agita tus fantasmas más temidos.
Intuís que todo será para bien, sin embargo hay algo que todavía te frena.
La vibración de estas palabras llega para infundirte confianza.
Hoy tu vida cambiará, darás un paso clave.
Tras la frontera de lo conocido, el mundo se presenta amenazador a los ojos de nuestras propias fantasías.
Las dudas paralizan, estancan, juegan en favor de la mente para aplazar los cambios.
Miles y miles de frases que comienzan con tendría, debería y podría, se van acumulando en el rincón de la desesperanza, donde mueren de tristeza tras incansables intentos por alcanzar la libertad.
Ya es tiempo de que te muevas hacia el lugar en donde te sientas alineado con tu esencia.
Confiá en tus corazonadas.
Hacele caso a la intuición.
Dejá que la existencia te guíe a través de las señales.
Hay nuevas puertas que se están abriendo, date el permiso interno de verlas.
No temas.
Lo desconocido se torna amigable si confiamos en que todo sucede para nuestro mayor bien.
Tu corazón sabe lo que te digo, es por eso que acelera sus latidos al reconocer este mensaje.
Tenete fe.
Animate a moverte, nunca es demasiado tarde.
Los movimientos externos generan movimientos internos.
Abrite a nuevas vivencias.
Dejá de dar vueltas en círculos de inconsciencia, que, poco a poco, extinguen tu aliento y apagan tu luz.
No más excusas, no más aplazamientos.
Estas letras vienen a recordarte aquello que en su momento creímos que nunca íbamos a olvidar: el poder está dentro nuestro.
Quiero volver a disfrutar del intrépido resplandor de tu alma cuando ríe. Tu felicidad suma para que el mundo sea más cálido y humano.
Permití que la sabiduría de tu espíritu establezca la nueva dirección hacia dónde fluirá tu energía.
Hay un paraíso interno que aguarda tu regreso.
Hagas lo que hagas, hacelo de manera consciente.
Ese es el paso clave, que hoy transformará tu vida.


viernes, 13 de febrero de 2009

DÍA DE SAN VALENTÓN



Perdóname la ironía. Es algo más que eso, créeme. Actualmente, al parecer, ponemos fechas a casi todo lo raro o excepcional para conmemorar o recordarnos de que existe, como el Día de los Enamorados (mañana 14 de febrero), el Día de la Mujer Trabajadora, el Día Mundial del Sida, o de la Lepra, del Hambre, de los Derechos Humanos, etc. Siempre pienso que algo que celebramos así es que no lo tenemos siempre presente ni lo consideramos importante en nuestro día a día! No sé tú, pero en esa tesitura, preferiría celebrar el Día de la Guerra, el del Político Corrupto o el de... No dudo que celebrar algo tenga su deseado efecto, pero...

Así, el Día de los Enamorados (aunque sea originariamente anglosajón, aquí en Catalunya, por ejemplo, lo celebramos el día de Sant Jordi, 12 de abril), aparte de convertirse en un día de reclamo comercial y lúdico, no deja de ser una fecha más en nuestro calendario. Y el amor no puede ser relegado a eso! El amor es un sentimiento cotidiano e inherente al ser humano, como el otro gran sentimiento que nos mueve a actuar, el miedo. Todo lo que hacemos en nuestra vida tiene, en sus raíces más profundas, uno de ambos motores, el amor o el miedo. Evidentemente, el uno no es más que la ausencia del otro!

Y ahora viene mi ironía, San Valentón! Imponer el amor en nuestra vida es, sin duda y tal como están las cosas, un acto heróico de valentía personal. Siempre es más fácil subsistir, dejarnos abatir por las circunstancias, los sinsabores, la pena, la culpa o la incertidumbre... todas ellas hijas predilectas del miedo. Para amar se ha de ser valiente y tener la certeza de que es la única manera de llegar a ser -al fin- felices. Y eso no lo hago restrictivo al amor romántico, como la gente suele hacer al referirse a él. El amor en nuestra vida debe empezar por uno mismo... y seguir por los demás y por todo lo que nos rodea. Y también por el ser amado, claro. Pero no siempre tenemos a alguien a quien amar románticamente, cerca nuestro y ahora. Muchas veces esa deseada persona aún no ha llegado, no nos la hemos ganado o bien está demasiado lejos nuestro... temporal o definitivamente! Aún así, habiendo como hay muchas personas aficionadas a amar o bien "enamoradas del amor", deberíamos aprender a amar todo lo que constituye nuestra vida, ya sean nuestros padres e hijos, ya sean las personas que están junto a nosotros, amigos, etc; también debemos aprender a amar nuestra vida en sí, nuestro trabajo, nuestras aficiones... todos nuestros momentos y lugares. Todo eso es amor y nunca es demasiado ni excluyente!

El Día de los Enamorados revindica, coloquialmente, el amor deseado, ese sí excluyente y recíproco entre dos personas singulares. Si he insistido antes en el amor genérico, es porque es necesario para -después- poder amar de verdad a alguien. Huelga decir algo tan evidente como escaso, como lo es que si uno no se ama a sí mismo, dificilmente podrá amar al "otro". Así como, si uno no ama su propia vida, dificilmente podrá amar a otro... aunque uno se obstine en que esté en ella. Quizás son obviedades, pero conviene recordarlas! Más que nada porque llamamos amor a cualquier cosa, como al miedo a la soledad (ya hemos comentado que el miedo es contraio e impide el amor), al deseo de compartir la vida y todo lo nuestro con alguien presuntamente amado o simplemente la peligrosa afición de ejercitar el amor con alguien sin que sea necesariamente real, recíproco ni merecido! Luego nos extrañamos de que, por alguna razón desconocida, se pase del "amor al odio" en un suspiro! Por favor, no malgastemos el nombre y sigamos llamando amor a cualquier cosa!

Puestos a pedir, pediría que hiciéramos del amor algo tan cotidiano como para no tener que celebrarlo en un día concreto. Particularmente preferiría celebrar el Día del Miedo, es decir, ese incómodo y único día al año en que tendríamos derecho a sentirnos abatidos y asfixiados por el temor, la incertidumbre o el desánimo que, como seres humanos, nos visitan de vez en cuando a nuestra vida. Me da igual qué fecha escojamos... Centremos todos nuestros pesares, nuestros peores presagios y nuestros problemas en un solo día... y distrutemos del amor, de la alegría y de la felicidad todo el año, cada día de nuestra vida!

Y mañana, pasado mañana y el otro... que tengas un feliz día de San Valentón!

¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com





martes, 20 de enero de 2009

¿OPORTUNIDAD COLECTIVA... O INDIFERENCIA PERSONAL?



Me parece inverosímil como el perverso mundo nuestro incluso utiliza a los ciudadanos del futuro -los niños- para propagar y hacer crónico el odio. Me da lo mismo si se trata de inculcar unos ideales políticos o religiosos, cualquier acción con esa voluntad o incosciencia es una manera de hacer crónico un desacuerdo. Ni que decir tiene que los niños vilmente utilizados nacen, como todos los niños, sin bandera, sin mal y solo guiados por su alma pura. De ahí su predisposición natural a estar alegres, sentirse bien y ser felices...

Pero nosotros los adultos, supuestamente maduros y expertos en la vida, no nos basta con permanecer indiferentes ante la maldad en nuestra propia vida -cuando no, alentarla en aras de la vanidad, el ego o, simplemente, el miedo- sino que transmitimos, involucramos y utilizamos a nuestros hijos como coartada, lo que alimenta el miedo y el odio en nuestra vida, en el mundo y, lo que es peor, lo prolonga en el tiempo. No nos basta haber construído un mundo insano y poco habitable, que también hacemos perennes nuestras debilidades, insalubridades y miedos.

Pero más allá de culpar a alguien por ello, nuestra responsabilidad es como personas, anónimas o no tanto, ante nuestra vida propia, aparentemente insignificante y previsiblemente duradera, donde alegre o negligentemente dejamos reinar la discordia, los pensamientos negativos y nuestro miedo a ser. Si no somos capaces de luchar siquiera por lo nuestro, lo de cada uno, es decir, la posible paz interior, la alcanzable felicidad y el deseado amor en nuestra vida, ¿cómo seremos capaces entonces de elevar la vista para ver lo que sucede alrededor nuestro o a unos pocos metros o kilómetros de distancia, en un mundo hoy global y plano? La vida no es una guerra permanente, sino una lucha para dejar fluir la vida tal y como desde dentro se manifiesta. Cada uno de nosotros tiene el deber consigo mismo de ser, amar y ser feliz para luego compartirlo con quienes nos rodean!

En estos días se está poniendo en evidencia un conflicto que lleva ya demasiados años en el candelero: Gaza. Hay quienes defienden a ultranza a unos o a otros, ya sean palestinos o judíos. Otros, en cambio, critican la inoperancia o participación de las instituciones públicas y organismos internacionales en este enquistado conflicto. Pero sin dar ni quitar la razón a unos y a otros, casi todos desoyen la sutil pero constante voz de su interior que reclama para su vida paz, concordia, amor y felicidad! Después de criticar y realizar amenas tertulias de café con los amigos, colegas y conocidos sobre este escabroso y avergonzante tema, vuelven a su casa, increpan a su pareja por no estar lista la cena, gritan a un hijo travieso como ellos mismos lo fueron a su edad o lo tachan de hiperactivo medicándole para ello, escarmientan públicamente a su empleado, escupen en plena calle, insultan a quien tropieza con ellos o quien con su vehículo interfiere su raudo paso, humillan al que por la razón que sea parece ser más débil, se ensañan ante el empleado que no los atiende tal y como ellos creen merecer, arrancan flores para regalar a su bien amada esposa o permiten que se poden bosques para redecorar su casa...

Aquí un ejemplo de lo que sucede más allá de nuestra vida personal, fruto de una acumulación de indiferencias personales y/o de oportunidades colectivas para beneficiarse del mal propio o ajeno... cercano o distante!




¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com

domingo, 11 de enero de 2009

CUANDO CALLAS...



Guardar silencio puede ser

Una muestra de sabiduria y prudencia,
pero también un signo de temor y complicidad.

Cuando callas,
tambien hablas de ti mismo.

Cuando callas un secreto,
conozco tu fidelidad de amigo.

Cuando callas tu propio dolor,
conozco tu fortaleza.

Cuando callas ante el dolor ajeno,
conozco tu impotencia y tu respeto.

Cuando callas ante la injusticia,
conozco tu miedo y tu complicidad.

Cuando callas ante lo imposible,
conozco tu madurez y dominio.

Cuando callas ante la estupidez ajena,
conozco tu sabiduria.

Cuando callas ante los fuertes y poderosos,
conozco tu temor y cobardia.

Cuando callas ante lo que ignoras,
conozco tu prudencia.

Cuando callas tus propios meritos,
conozco tu humildad y grandeza.

El silencio es el tiempo donde el sabio medita,
la carcel de la que huye el necio
y el refugio donde se esconden los cobardes.

Se tu mismo.....


¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com

 

Tell me when this blog is updated

what is this?