lunes 30 de noviembre de 2009

SABIDURÍA ENCAPSULADA



En mi Facebook y de la mano de un contacto, he leído este precioso y clarificador texto sobre la vida. Resume magistralmente mi actual visión de la vida! A veces pienso que no debería seguir escribiendo, que muchos otros lo hacen mejor que yo ;-)

Sé que a ratos nos cuesta aceptar la vida tal y como es... y eso es, precisamente, lo que nos separa de esa felicidad que todos buscamos! Creer ciegamente en la vida verdadera es un privilegio, pero hay que ser constantes para vivir según ella y no flaquear ante las cambiantes circunstancias del día a día! ¿El premio? Aunque solo fuera la remota posibilidad de llegar a ser uno mismo y, por tanto, vivir la felicidad! Lo que está claro es que contravenir o esquivar la vida no nos trae más que desilusiones y disgustos, es decir, lo que hasta ese momento hemos vivido casi todos en una vida ajena e irreal, fabricada desde nuestra infancia de ilusiones infundadas y falsas espectativas! Al fin y al cabo, cuando obedecemos a la vida tal cual es sentimos una serenidad y una paz interior (basada en el amor) que nos muestra que estamos en el buen camino hacia nuestra felicidad... aunque la mente -si la dejamos- nos intente disuadir de ello y pretenda hacernos volver a esa vida errónea y falsa que no nos procura más que infelicidad!

Ya sé que, educados como estamos a trabajar duro por lo que queremos, cuesta confiar en algo tan etereo como la vida. Porque ella solo nos pide que aprendamos a ser como somos y a vivir lo que sentimos, para luego llevarnos a donde debemos ir en cada momento ¿Por qué confiar en la vida más que en nosotros mismos? Quizás porque, tras años trabajando y buscando infrucuosamente la felicidad y el amor, uno aprende que la vida es más sabia que nosotros y suele desoir los limitados planes que teníamos en ella! Y entonces es cuando amar la vida -o a alguien- significa confiar ciegamente en ella, teniendo la esperanza de que la propia vida nos llevará a donde debamos ir... ¿No es eso amar de verdad la vida?

Difruta este texto y extrae tus propias conclusiones...


PALABRAS DEL CORAZÓN

Sigue tu destino adónde sea que te lleve

Hay un momento en la vida, en que comprendes que ha llegado el tiempo de cambiar, y si no lo haces, nada jamás podrá cambiar. Comprendes que si al fracasar, no tienes el coraje de comenzar de nuevo, la vida seguirá sin ti. La dicha no nos acompaña siempre y nuestra vida a veces se torna diferente de lo que nos imaginamos.

No siempre nuestros días brindan lo que esperamos. Sin comprender por qué, a veces toman rumbos tan imprevisibles que ni en tus sueños se hubieran asomado. Pero igual, si no te animas a escoger un camino, o a realizar un sueño, estás en gran peligro de vagar sin rumbo y perderte. Más bien que preguntarte con mil ansias por qué tu vida se ha tornado como es ahora, acepta el camino abierto que te espera.

Olvídate de lo que fue, no te confundas. Eso ya pasó. Sólo el presente importa. El pasado es ya una ilusión, y el futuro todavía no existe. Pero vivimos hoy. Mide tus pasos uno a uno, sin perder la fe, guardando tu valor y confianza. Con tu frente alta, no temas soñar, ni mirar las estrellas.
Un poco más de paciencia, tu vigor volverá y encontrarás tu vía. Una senda más bella y serena de lo que has soñado te llevará adonde quieras que te lleve, cumpliendo todos tus deseos. No pierdas confianza en tus fuerzas, y toma esa nueva vía. Verás que está llena de alegría, de aventuras y deleite como en tus sueños no imaginaste. Cree en ti.

Todos tenemos adentro una brújula que nos conduce adonde anhelamos. No olvides confiar en tu brújula, consúltala a menudo, porque el conocer su presencia te dará fortaleza para lo que la vida te depare. No permitas que te desvíen. Pídele la verdad a tu corazón, y te dará la respuesta y el discernimiento para tomar las decisiones que son para ti. Ama a todos, y no esperes agradecimientos. Haz lo mejor que puedas. Vive cada día en su plenitud. Nadie puede leer el futuro.

Recuerda: para todas tus preguntas, allí en tu fuero interno, a la vera del camino, habrá respuestas más claras, soluciones aceptables. Hace falta paciencia, y confianza, para alcanzar la meta, solucionar problemas, y realizar sueños. Aunque por momentos parezca que ya no puedes seguir, conozco tu fortaleza, y sabrás sobrellevar todo lo que la vida te depare.

Cree en ti...

Isamery Yusti



¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com/

viernes 27 de noviembre de 2009

SI ALGUNA VEZ...



Texto ajeno, de mi amiga virtual Cori, pero que lo tomo prestado para compartirlo... contigo!

Difrútalo!


"Si alguna vez te sientes sola y no sabes que hacer , mira al cielo y busca una estrella , y asi nunca mas te sentiras en soledad pues tendras a tu alrededor a millones de estrellas que son esas personas que sintieron lo mismo que tu.

Si alguna vez sientes ganas de llorar , llora . Deja salir tus lagrimas y con todas ellas las cosas que te hacen sentir mal , no dejes que se acumulen en tu ser , porque solo daran paso a otro tipo de sentimientos que te hieren aun mas .

Si alguna vez te sientes mal contigo misma, busca en lo mas profundo de tu ser , date cuenta que nadie es perfecto , tampoco tu , pero aun con todos tus defectos y cualidades eres una persona unica en el universo , por eso eres especial .

Si alguna vez sientes que nadie te quiere , olvidalo , pues eso no es cierto si te encuentras en esta tierra es porque alguien alla arriba lo quiso asi , el te hizo unica y especial porque te ama y eres lo maximo para el pero ademas de el , hay personas a tu alrededor que te quieren , aunque a veces estamos ocupados en nuestros problemas y no les abrimos las puertas de nuestro corazon para demostrarnoslo .

Si alguna vez necesitas de alguien que te comprenda , que te escuche , que te ayude , en fin , si necesitas de un amigo , quiero que sepas que cuentas conmigo para que nunca te sientas sola , para que llores en mi hombro, para hacerte sentir bien y sobre todo para demostrarte cuanto TE QUIERO"



¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com

jueves 26 de noviembre de 2009

MÁS BESOS SINCEROS... Y MENOS LETRAS!



Estaremos de acuerdo que la conciliación de la vida familiar y la profesional es una falacia más de nuestra sociedad. Si eres madre y trabajadora sabrás de qué hablo! Y es difícil cambiar esto, a pesar de que los políticos afirmen empeñarse en ello. Pero no lo es reconocer que esa falta de conciliación provoca consecuencias en el niño, secuelas que arrastrará muchos años en su vida de adulto. La carencia afectiva, la falta de autoestima y, como consecuencia, el estrés son tres de los males humanos más acuciantes de la sociedad actual... y, lo que es peor, ahora también de los futuros ciudadanos y protagonistas del mundo, nuestros hijos.

Seguramente mucho debería cambiar la sociedad para solucionar esto. La sociedad actual aún hace poco por humanizarse! Pero sí podríamos -a pesar de la dificultad real y práctica- aceptar las consecuencias inmediatas en nuestros hijos e intentar paliarlas nosotros, sus padres. Así lograríamos evitar otros efectos colaterales, como el exceso de competitividad, las depresiones en menores o la violencia de los hijos contra los padres! Los niños no necesitan hiperactividad, sobrestimulación, ni ser los mejores en todo... necesitan, ante todo, afecto, para poder darlo y recibirlo después, evitándose así que, de adultos, se entreguen grauitamente a toda aparente seguridad y afectividad... y normalmente falsa. Porque, sin duda, esta búqueda posterior y urgente de lo que les falta les llevará a malas experiencias sentimentales, familiares y sociales.

En mi trabajo como coacher me encuentro -lamentablemente- cada día más con personas que han sido víctimas de situaciones anómalas, tóxicas y, en algunos casos, incluso inhumanas que lastran el equilibrio emocional e impiden el correcto desarrollo emocional y, por tanto, el crecimiento personal. La gran mayoría de nuestros problemas y conflictos nacen de esa carencia y mal desarrollo afectivo, nacido en la infancia! Ya en la madurez, primero hay que vaciar, para luego poder llenar, o lo que es lo mismo, estar dispuestos a abrirse a la vida, llegando a ser uno mismo. Pero estos lastres, sutilmente inculcados por los propios padres, maestros y la sociedad en general, condicionan nuestros recuerdos, vivencias y modos de pensar... y, al fin, la manera de encarar la vida que todos merecemos. Para cambiar esto, cada uno deberá darse cuenta de sus carencias, no intentar argumentarlas como un fenómeno adaptativo más (aunque al ego le basta eso) y, sin resignarse, tener el valor de querer cambiar ciertas cosas fundamentales para alcanzar la vida deseada. Claro que tenemos toda la vida para lograrlo, aunque cuanto antes se logre ese indudable avance -o mejor, este desbloqueo- más tiempo se podrá disfrutar de una vida plena y propia... y ya no prestada y plagada de errores propios, ajenos, persistentes y tóxicos.

Reconocer los errores y lastres propios y ajenos no es solo aceptarlos, aprendiendo a convivir con ellos! "Es lo que hay", esa ya popular expresión, indudable muestra de resignación y resistencia al cambio! Ni tan siquiera podemos pretender cambiar nuestra vida errónea de un día para otro. Crecer significa, simplemente, tener la voluntad firme para hacerlo, en la medida de nuestras posibilidades, día a día y en cada pequeña decisión que tomemos. En la vida saber ver, querer firmemente mejorar e intentarlo perseverando en ello es, muchas veces, lo único necesario para que cambien las cosas. Y nunca es fruto de la obstinación, ni de planes mentales estratégicos ni de intentar aislarse del mundo real o, en el peor de los casos, negarse a uno mismo ese derecho a tener la vida soñada. El crecimiento personal debe ser -necesariamente- una tarea personal (aunque puede ser compartida, siempre con amor del bueno, claro), continuada y con el único objetivo de llegar a ser uno mismo! Claro que no es fácil, sobre todo en este mundo imperfecto, aplastante e inhumano, con un entorno agresivo que nos rodea y con todas esas trabas que la vida -dicen- parece ponernos continuamente para no crecer y conformanrnos con lo que parecemos... y padecemos.

Girar la cabeza, negar algo esencial o buscar la permanente huída hacia adelante es almacenar agravios y errores propios y ajenos, deseos insatisfechos y tratar de huir de las carencias que, más tarde o más temprano, vuelven a aflorar a la superficie de nuestra vida cotidiana, trastocándola y haciéndonos tomar decisiones erróneas y, muchas veces, peligrosas para nosotros mismos y para los demás, incluso para los que afirmamos querer al lado nuestro. Los problemas y fantasmas personales hay que mirarlos de cara para que se disuelvan con el uso, aunque para esto se requiera del valor de hacerlo! ¿Cómo hacerlo? Cuestionándonos nuestra propia, anterior y actual vida, eligiendo siempre lo mejor y desechando lo peor para nosotros, para luego conformar nuestra mejor vida, esa que todos deseamos y merecemos, pero que pocos tenemos la firmeza de perseguir!

Lamentablemene muchos, teniendo oportunidades de ver la luz y ser conscientes de esa necesidad de rebelarse, empiezan a hacerlo, pero no perseveran en el cambio ante la menor dificultad que aparece! Ese crecimiento paulatino no garantiza el que no cometamos de nuevo algunos errores puntuales (siempre se aprende de ellos), pero sin duda nos enseña a saber lo que no queremos para nuestra vida y enmendar el fallo, pudiendo siempre retomar nuestro camino más firmes y dispuestos hacia nosotros mismos y nuestra siempre posible felicidad! Nunca es tarde cuando la dicha es buena! Y, como dice un refrán chino "solo encuentra el verdadero camino quien antes se ha perdido diez mil veces".

Te copio una interesante entrevista de La Contra de La Vanguardia, sobre la educación infantil. Extrae tus propias conclusiones...


Eulàlia Torras de Beà, psicoanalista y psiquiatra infantilLa guardería no puede criar saludablemente a un bebé". La Contra de La Vanguardia. VÍCTOR-M. AMELA - 23/11/2009

¿Qué tiene de malo una guardería?

Es algo que necesitan los padres..., pero no es lo que necesita un bebé

. ¿Y qué necesita un bebé?

La cercanía cálida, constante y segura de sus amorosos padres.

Pero si los padres no pueden...

Dejan a sus bebés cada vez más tempranamente en guarderías, sin calibrar las consecuencias...

¿A qué edad entran los bebés en guarderías?

¡Con cuatro meses! Algo impensable hace 40 años...

¿Y qué consecuencias tiene esto?

Mala crianza. Asumimos como normal que nuestros bebés enfermen, ¡y no lo es!

¿Enferman por culpa de la guardería?

Multiplica las posibilidades de enfermar: el bebé está más expuesto a gérmenes... y, sobre todo, más propenso a toda afección.

¿La guardería acentúa la propensión a enfermar del bebé?

Sí. El propio hogar, los brazos de mamá y papá, un círculo reducido de personas... ¡eso es lo que fortalece emocional, cognitiva y físicamente al bebé! La guardería, en cambio, puede comprometer su desarrollo.

¿Tanto como eso?

El ingreso en la guardería lo hace retroceder temporalmente en competencias que está adquiriendo, como hablar, caminar...

¿Por qué?

Un entorno estable proporciona seguridad al bebé, seguridad que lo anima a explorar: así madura bien. Alterar su entorno le resta seguridad, lo que frena su desarrollo.

¿No está dramatizando, doctora?

Lo confirman los últimos hallazgos en neurociencias y psicología evolutiva.

¿Me los resume?

De los cero a los dos años, cuando más plástico es el cerebro, las neuronas del bebé se desarrollan según la calidad de los estímulos que recibe por interacción con las personas centrales de su mundo: abrazos, achuchones, caricias, risas, balanceos, movimientos, sonidos, voces, cantos, palabras, mimos, cariños, músicas, olores, colores, sabores...

¿Y besos?

Y besos. Todo eso sofistica y enriquece su sistema neural y nervioso, el sistema desde el que establece su relación emocional y cognitiva con el mundo y consigo mismo.

¿La guardería no da esos estímulos?

Imposible en grado óptimo, improbable en el necesario, difícilmente con la intensidad y calidad de unos papás atentos y amorosos.

Ya no existen a tiempo completo.

Y quizá por eso llegan cada día a las consultas más psicopatologías en niños cada vez menores... ¡España es ahora el tercer país que más psicofármacos receta a menores! Cortamos síntomas sin analizar causas.

También padecemos en España un elevado fracaso escolar.

Tampoco analizamos causas, preferimos castigar o etiquetar: "trastorno por déficit de atención e hiperactividad", y medicar.

Ir pronto a la guardería ¿no garantiza una mejor escolaridad ulterior?

No. Hay que escolarizar al niño justo cuando empieza a quedársele pequeño su hogar.

¿Y a qué edad sucede eso?

No antes de los tres años.

¿Tan tarde?

En Finlandia los padres no están obligados a escolarizar a sus hijos ¡hasta los siete años! Y Finlandia es el país con menos fracaso escolar de Europa, vea el informe PISA.

Seguro que concurren otros factores...

El principal es que el Estado sufraga durante el primer año a los padres. Y luego permite horarios laborales intensivos o reducidos. Así, ¡los padres pueden criar a sus hijos! Y un niño bien criado en casa llegará a la escuela muy estimulado, con ganas de descubrir. Y aprenderá más y mejor.

O sea, que deberíamos mimar al bebé.

Atender sus necesidades de hambre, sueño y - sobre todo-cariño. No es sobreprotegerlo, ¡es protegerlo de lo que vendrá! Porque el niño así criado gozará de estabilidad emocional, autoestima y coherencia: estará bien preparado para los reveses que vendrán.

¿Y no será así si se ha criado con mucha guardería o en un orfanato?

La pobreza de estímulos empobrece su desarrollo: serán niños poco orientados, intemperantes y más agresivos, más vulnerables a la frustración, más depresivos...

Diga algo bueno de las guarderías.

Muchas tienen excelentes cuidadoras, pero repartirse entre tantos niños imposibilita la calidad de la atención personalizada.

Mejor una guardería que algún hogar.

Ante un hogar con abandono, conflicto permanente y agresividad crónica, ¡mejor una guardería, sí! La guardería es útil en ciertos casos y momentos, pero no es la opción principal para criar saludablemente a un bebé.

Envíe un mensaje a los padres.

Uno de la doctora Julia Corominas: "Dedicar tiempo a los hijos de pequeños os ahorrará mucho tiempo cuando sean mayores". Ahorro en salud física, mental y emocional.

¿Qué haría si mandase en España?

En vez del populismo político de inaugurar guarderías, subvencionaría a los padres para que dedicasen tiempo a criar a sus hijos hasta los tres años: ¡eso sí sería progresista!

En algo sí habremos progresado en los últimos 40 años..

Sí: en conocimiento. Sabemos cómo optimizar el desarrollo de los niños. ¿Por qué no lo aplicamos? ¿Queremos su felicidad futura?



¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com

miércoles 25 de noviembre de 2009

EL BIENESTAR VA DE DENTRO A FUERA



No me cansaré de decir que buscamos fuera lo que somos incapaces de ver dentro nuestro. A decir verdad, lo que siempre había visto "fuera" en mi vida y en mis circunstancias vitales, nunca me había entusiasmado y, obviamente, nunca me había traído la felicidad. Aún así, mi manera de ser y de comportarme en la vida dependía de ello. Supongo que todos y cada uno de nosotros tiene mil y una razones para sentirse defraudado con la vida, pues ésta tiene poco que ver con la vida que habíamos soñado. No hace falta reflexionar demasiado sobre ello, basta ver cómo viven las personas que nos rodean y cuántas de ellas son verdaderamente felices. No es fruto de un proceso mental y de una introspección profunda y personal, basta la simple percepción humana.

Pero, con el tiempo, uno empieza a cuestionarse y aprende a buscar dentro lo que no encuentra fuera. Personalmente, hoy en día ya me es imprescindible hacerlo así, puesto que lo que me circunda no me llena ni me ayuda a encontrar el sentido de lo que vivo. Curiosamente he creado el buen hábito de buscar en mi interior el sentido de todo lo que veo, siento y vivo, cada día. Y, aunque esto me invita a cerrarme a ratos conmigomismo en la soledad, la mayor parte de las veces ya lo hago casi espontáneamente y a pie de calle, en mi día a día y ante cada circunstancia. El primer efecto es una cierta serenidad y paz interior a la hora de valorar lo que vivo "fuera" y el buen hábito de no juzgarlo (eso es bueno o malo, conveniente o inconveniente, mejor o peor) por lo que aparenta ser. Evidentemente para ello he tenido que aprender a silenciar mi mente limitada y confusa, que en todo momento intenta analizar razones y emitir juicios, lo que hasta hace poco, le permitieron controlar mi vida, a cambio de una presunta seguridad y control... que, por cierto, nunca he conseguido! En nuestro interior las cosas -por surrealistas, irrazonables o incoherentes que parezcan- se ven distintas, todas tienen un significado, precisamente, porque la vida nos las trae siempre con un sentido, nunca porque sí o para castigarnos por algo, como mucha gente cree ante, por ejemplo, un infortunio.

Sé que no es siempre fácil encontrar un sentido al sufrimiento propio o ajeno. También sé que no es fácil doblegar la mente y hacer caso omiso a sus vociferios. Sé que no es siempre fácil levantar la mirada por encima de las circunstancias y la cotidianidad aplastante... A todo se aprende, basta con hacernos ese firme propósito y no dejarnos vencer por el miedo al cambio o, lo que es lo mismo, no tener confianza en nosotros mismos para lograrlo! Luego, bastará tener confianza (es decir, amor) en la propia vida para dejar que ésta nos provea de todo lo necesario para que logremos lo mejor, como siempre hace. Por decirlo de una manera, hallar ese sutil equilibrio entre lo que nosotros debemos hacer por nosotros mismos y esa sabia decisión de dejar el resto para que la propia vida disponga y nos lo traiga, cuando lo crea más oportuno. Eso no es navegar a la deriva como una embarcación sin estar amarrada a tierra firme, ni un acto de rebeldía gratuita para ser uno mismo ante un mundo en que lo colectivo supedita tóxicamente lo singular e inapelable de nuestra existencia... Es, como siempre digo, una muestra más de amor y de confianza ante lo que somos cada uno y lo que nos ofrece la misma vida para ayudarnos a serlo, aunque no siempre coincida con nuestros planes.

En nuestro interior hallamos siempre la verdad, o sea, esa paz, felicidad y amor que siempre anhelamos en nuestra vida, muchas veces sin que se exprese necesariamente fuera, en nuestra vida efímera, ordinaria y superficial. Realmente cuesta explicar y vivir cotidianamente ese fantástico, singular y hasta ahora desconocido sentimiento interior! Así como cuesta contagiárselo a alguien -por amado que sea y le deseemos lo mejor- que no tiene esperanza suficiente en sí mismo, ni la necesaria confianza en la propia vida para verlo, vivirlo y compartirlo! Y, como la vida misma, junto al amor surje el sufrimiento, y se hace tremendamente duro querer a alguien (como por ejemplo, a un hijo, a un ser amado, a un familiar, etc.), invitarle a vivir y compartir ese maravilloso sentimiento... y saber que es el miedo a ser lo que se lo impide! Claro que, como siempre, es el amor quien viene de nuevo a nuestro rescate y nos enseña a respetar a ese ser querido y a confiar en que, por él mismo y a su debido tiempo, será capaz de desterrar el miedo y llegará a amar desde su interior, precisamente donde la paz, la felicidad y el amor de la verdad nos une y nos permite vivir lo que merecemos!



¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com

martes 24 de noviembre de 2009

TODO LLEGA EN SU PRECISO MOMENTO



Si algo he aprendido del amor (el verdadero, claro) es que siempre llega... aunque para saber verlo y disfrutarlo deberá ser en el momento justo! Así, ¿cuántas veces lo hemos buscado sin estar realmente preparados, o, lo que es lo mismo, sin merecerlo? Menos mal que la vida no siempre obedece nuestros deseos y nos lo traerá cuando ella crea conveniente, a pesar de nuestros pesares!

Mi relación con el amor en mi historia siempre ha sido peculiar. Durante gran parte de mi vida renuncié voluntariamente a él, con la coartada absurda de necesitar "trabajarme a mí mismo" y conocerme. Ahora veo que estaba inmerso en el miedo! Tal vez pasaron demasiados años para darme cuenta de que el amor deshace el miedo y que, lejos de despistarme de mi búsqueda personal, era y es la única forma de conocerme a mí mismo. Claro que eso solo se da cuando hablamos de amor verdadero, no de ese otro amor más coloquial y utilitarista de estar con alguien para sentirnos bien y estar siempre en compañía. En el amor verdadero no hay necesidad (o sea, hay libertad), ni miedo, ni urgencia, solo hay capacidad, voluntad y convicción compartida... y la perenne necesidad de crecer el uno con el otro y así construir una relación basada en la verdad del corazón y en su consiguiente y mutuo crecimiento personal. Y para este amor verdadero -aunque no lo parezca, por como actuamos cotidianamente- no hay ni puede haber ensayos generales. Cada amor es único, distinto y siempre debería de ser mágico: empieza en la luz súbita y acaba -cada vez- en las tinieblas, no sin dolor, por ensayo general que pretendamos que sea... Porque, en el fondo, el amor verdadero siempre rememora a ese amor que busca el alma, que ella conoce bien porque lo merecemos, aunque no siempre tengamos el valor de vivirlo!

Yo hoy, gracias a Dios, ya he aprendido qué es el amor y qué es el miedo. Y, particularmente, he decidido que en mi vida habrá amor, aunque me cueste esfuerzo día a día desterrar el miedo! Porque el amor verdadero ilumina mi vida entera, me ayuda a ser más yo mismo, a crecer y, como tal, es eterno (sea compartido o no, de eso solo dependerá la felicidad "compartida"). También sé que aceptar el amor es una actitud en la vida. Así, hoy soy capaz de entender calificativos del amor que nunca antes hubiera aceptado, como el "para siempre", el "sin esperar nada a cambio" o que "la felicidad de uno es ayudar al ser amado a ser feliz, siendo uno el protagonista" o el "que la certeza del amor verdadero llega pocas veces en nuestra vida", entre otras muchas que siempre hemos visto y oído... aunque yo jamás había creído y, mucho menos, vivido.

Aún asi, cada uno vive el amor (verdadero o no) a su propia manera y como mejor sabe y puede. Unos lo buscan desesperadamente sin saber verlo, sin aceptarlo o sin atreverse a vivirlo; otros, se conforman con un bello y a veces peligroso sucedáneo edulcorado; algunos lo encontramos en una mirada sincera que proviene del alma y que poco tiene que ver con las palabras o con los actos... Claro que unos y otros afirman que su amor es el verdadero, el primero o el último de su vida; para unos es el principio de algo grande y para otros, el final de algo pequeño como es la propia, restrictiva y personal vida; para algunos dura lo que dura o lo es para siempre... mientras que para otros es un divertimento más para sobrevivir, para creerse más importantes, para no estar solos o tan solo por sentirse capaces de estar con alguien más y compartir las sorpresas de la vida... pero a todos nos emociona cuando aparece... y nos desencanta y duele cuando se acaba!

Desde Chile, mi amiga virtual Carolina comparte este precioso texto. En él se habla de la perseverancia, de saber esperar el momento en que uno está preparado para recibir el máximo cuando uno aspira a lo que realmente merece. A alguien le puede sorprender que, a partir de este texto, haya decidido que mi "prólogo" sea sobre el amor; pero es que en la vida -incluso para el amor que debe siempre de haber en ella- no siempre y en todo momento estamos dotados para ofrecer o recibir lo que merecemos. Creo sinceramente que hay un momento en la vida de cada uno en que la persona se siente capaz de ver, aceptar y vivir la vida y el amor que siempre había deseado en ella. Solo tiene que abandonar el miedo... aprendiendo a sentirse gratamente vulnerable frente alguien y a compartirlo cada día -y hacerlo crecer, día a día- con el ser amado! Y ese mágico momento cuando al fin nace, se desencadena en un fugaz instante, o tal vez ante una sutil mirada de alguien que vive ese mismo y mágico momento... y no se olvida nunca! ¿Los síntomas más evidentes de este amor verdadero? Que uno aprende a esperar el tiempo necesario para poder dar lo máximo de sí a la persona amada; que mientras llega ese día, aprende a vivir su soledad plena para luego saber compartir la deseada y amorosa compañía... y que uno siente por primera vez ese amor intensamente, sin esperar nada a cambio y que se extiende a todo lo que nos rodea y para siempre, más allá incluso que la propia persona amada. Luego será la vida -como siempre- la que nos dirá si ese amor verdadero era simplemente una lección más de la vida o bien si era algo que, efectivamente, deberá ser compartido para vivirlo día a día y para siempre!

Disfruta el texto, es como la vida misma! Extrae tus propias conclusiones... y aplícalas!


ALCANZA TU SUEÑO!

Sé firme en tus actitudes y perseverante en tu ideal. Pero sé paciente, no pretendiendo que todo te llegue de inmediato. Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno. Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas.

Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura. No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes. No revuelvas una herida que está cicatrizada. No rememores dolores y sufrimientos antiguos. ¡Lo que pasó, pasó!

De ahora en adelante procura construir una vida nueva, dirigida hacia lo alto y camina hacia delante, sin mirar hacia atrás. Haz como el sol que nace cada día, sin acordarse de la noche que pasó.

Sólo contempla la meta y no veas que tan difícil es alcanzarla. No te detengas en lo malo que has hecho; camina en lo bueno que puedes hacer. No te culpes por lo que hiciste, más bien decídete a cambiar. No trates que otros cambien; sé tú el responsable de tu propia vida y trata de cambiar tú.

Deja que el amor te toque y no te defiendas de él. Vive cada día, aprovecha el pasado para bien y deja que el futuro llegue a su tiempo. No sufras por lo que viene, recuerda que "cada día tiene su propio afán".

Busca a alguien con quien compartir tus luchas hacia la libertad; una persona que te entienda, te apoye y te acompañe en ella. Si tu felicidad y tu vida dependen de otra persona, despréndete de ella y ámala, sin pedirle nada a cambio.

Aprende a mirarte con amor y respeto, piensa en ti como en algo precioso. Desparrama en todas partes la alegría que hay dentro de ti. Que tu alegría sea contagiosa y viva para expulsar la tristeza de todos los que te rodean.

La alegría es un rayo de luz que debe permanecer siempre encendido, iluminando todos nuestros actos y sirviendo de guía a todos los que se acercan a nosotros. Si en tu interior hay luz y dejas abiertas las ventanas de tu alma, por medio de la alegría, todos los que pasan por la calle en tinieblas, serán iluminados por tu luz.

Trabajo es sinónimo de nobleza. No desprecies el trabajo que te toca realizar en la vida. El trabajo ennoblece a aquellos que lo realizan con entusiasmo y amor. No existen trabajos humildes. Sólo se distinguen por ser bien o mal realizados. Da valor a tu trabajo, cumpliéndolo con amor y cariño y así te valorarás a ti mismo.

Dios nos ha creado para realizar un sueño. Vivamos por él, intentemos alcanzarlo. Pongamos la vida en ello y si nos damos cuenta que no podemos, quizás entonces necesitemos hacer un alto en el camino y experimentar un cambio radical en nuestras vidas. Así, con otro aspecto, con otras posibilidades y con la gracia de Dios, lo haremos. No te des por vencido, piensa que si Dios te ha dado la vida, es porque sabe que tú puedes con ella. El éxito en la vida no se mide por lo que has logrado, sino por los obstáculos que has tenido que enfrentar en el camino. Tú y sólo tú escoges la manera en que vas a afectar el corazón de otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida.

"Que este día sea el mejor de tu vida para alcanzar tus sueños".



¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com/

lunes 23 de noviembre de 2009

HOMBRES CONTRA MUJERES



En un mundo competitivo como el nuestro, no es de extrañar que todo lo que se dé en él esté basado en la diferencia, la competitividad o el desafío. Incluso las relaciones humanas se basan en ello. Y, particularmente pienso que cuantas más palabras bien halladas pero mal aplicadas utilicemos para convencernos de lo contrario, peor. Así, palabras como tolerancia, comparación, diversidad, respeto, equidad, conciliación, equiparación y similares (todas fruto de un ego que separa), solo dejan patente la evidente y crónica carencia de todo ello, además de la falta real de voluntad en solucionarlo.

Personalmente siempre he considerado que las relaciones entre el hombre y la mujer se basan en ese ego competitivo y no en otra cosa... como el amor, por ejemplo y aunque nos cueste admitirlo. Proyectamos los fantasmas creados por nuestro inhumano e insalubre mundo a nuestras mismas relaciones humanas. Así, hemos convertido nuestra relación presuntamente sentimiental en una unidad de negocio, con su partida contable "Debe" y "Haber", como si de una cuenta de explotación se tratara. Y lo que sucede en ella está dividido en ingresos o gastos, lo que, al fin, define si es o no rentable el común negocio. Desde ese punto de vista mercantilizado, poco queda de su esencia real y necesaria -los sentimientos, ser cada uno mismo y ayudarse mutuamente a crecer- y aún así, apenas perduran las relaciones. Seguramente es un mal planteamiento inicial del negocio!

Y, ni que decir tiene, que la vida no es un negocio a compartir, sino una oportunidad (con su oportuno riesgo) singular, personal e irrepetible de vivir de verdad, sin más. Y, como tal, todo lo que sucede en ella, incluyendo -claro está- las relaciones de pareja. Porque todo eso puede -o debe- ser compartido! En estas relaciones, las ganancias o pérdidas vienen dadas por lo que busquemos en ella. Ahora sí, busquemos lo que busquemos, entrañan un riesgo, pues involucran sentimientos de dos seres humanos cambiantes. Si actuamos y solo buscamos "confortabilidad", "seguridad" o "compañía", seguramente no las hallaremos con álguien más que solo busca eso, pues a nuestro corazón no le basta. ¿El síntoma? Pues que seguiremos llenando salas de cine de personas que, en la oscuridad, se lamentan, enternecen o lloran ante lo que sienten que no tienen en su vida real y, en cambio, ven bien reflejado en la pantalla mientras se proyecta una melosa y romántica película de amor. Y es que leí una vez que el alma se conmueve ante lo que reconoce y encuentra a faltar en su propia vida. Y esa es una inequívoca señal de lo que quiere y desea! Así, películas como "Algo para recordar", "Lo que el viento se llevó". "Love story" o "Los puentes de Madison" se convierten en estandarte de lo no obtenido, lo soñado y lo realmente deseado en nuestra personal vida!

El caso es que, tengamos o no lo que deseamos de nuestra relación de pareja, el precio del error es siempre caro, aunque siempre nos ayudará a aprender la lección y a no repetir la equivocación. Así, llegamos a un momento en nuestra vida en que no nos debería bastar la rentabilidad mutua y temporal, la atracción mútua o solo la compañía de alguien a quien incluso afirmamos querer al lado nuestro, sino que deberíamos aprender que ambos litigantes son únicos, singulares y, sobre todo, tienen derecho a crecer como personas. Porque, nos guste o no admitirlo, hombre y mujer son eso, personas ambas, con sus propios derechos y obligaciones en la vida. Y una pareja no puede ser más que el entorno oportuno y amigable para lograrlo! Alguien me dijo un día que el ser humano es incapaz de conocerse profundamente a sí mismo si no tiene la necesidad de entregarse al otro, de compartirse en lo que es. En las relaciones verdaderas uno hace de espejo del otro y viceversa, lo que ayuda a crecer a ambos!

Cuando ambos contendientes de la pareja compiten por preservarse, por respetarse -o no- mutuamente, por conseguir más del otro o mantener el día a día de la relación, es cuestión de tiempo que se trunque la misma, pues es difícil no fagocitarse el uno al otro o que se desequilibre la balanza ante cualquier acontecimiento propio o ajeno. Si, en cambio, la relación está fundada en ser cada uno tal y como es, crecer siéndolo y sentirse uno feliz cuando hace feliz al otro, la cosa cambia, porque eso hace dinámica la relación para adaptarla a las circunstancias cambiantes de la vida, haciéndola mejorar cada día que pasa. Y ahí no cabe la rutina, ni los roles pre-asignados de cada uno, ni tan siquiera los consensos personales, familiares y/o sociales que rodean a la pareja! Si la pareja en sí enriquece, será duradera o no, pero tiene su sentido en nuestra vida! Si la relación no solo no enriquece, sino que no promueve el crecimiento personal o lo empobrece, el final está cerca, aunque éste provocará tanto dolor como si de algo valioso se tratara!

Doctores tiene la iglesia. Aquí tienes una interesante entrevista de La Contra de La Vanguardia, en la que se habla de la relación entre el hombre y la mujer actual. Extrae tus propias conclusiones...


Allan Pease, 58 años, publica ´Por qué los hombres quieren sexo y las mujeres necesitan amor´". Los hombres ricos provocan más orgasmos a sus parejas". La Contra de La Vanguardia. LLUÍS AMIGUET - 05/10/2009

Llevo 18 años escribiendo sobre las diferencias entre hombre L y mujer y...

¿Y no ha cambiado nada?

Nada excepto que la sociedad de la imagen - y sus anuncios sexis-ha aumentado las ilusiones respecto al otro sexo y, con ellas, los desengaños...

¿En qué sentido?

Ellas esperan que el hombre siglo XXI sea inteligente, solvente, con exquisito gusto metrosexual en el vestir; un Apolo del gimnasio, pero no engreído; padre devoto y confidente sensible, empático y divertido que las haga reír... Y llore con ellas en el cine...

...

... Por desgracia, ese tipo de hombres suele tener novio...

¡. ..!

... Y suerte: los gais tienen más y mejor sexo que los hetero...

...

Bajo el maquillaje cultural, la realidad evolutiva persiste: los hombres seguimos teniendo veinte veces más testosterona que ellas y un impulso sexual proporcional. Por eso, las mujeres buscan que un hombre les solucione todos sus pequeños problemas, y los hombres, que todas las mujeres nos solucionen nuestro pequeño problema.

Oiga: pero eso es muy básico.

El hombre tiene dos emociones: hambre y apetito sexual; así que, si no está teniendo una erección, hágale un bocadillo.

Se lo acepto, pero sólo como ironía.

Ellas buscan una razón, y ellos, un sitio. En fin, lo que vengo a decir es que si asumimos nuestros instintos, será más fácil gestionarlos y que nos entendamos todos.

¿Qué esperamos de la chica siglo XXI? Las revistas dicen: que sean independientes y sepan programar el GPS...

...

Pero la realidad evolutiva es: que nos excite e inmediatamente después nos satisfaga.

¿A cambio de qué?

De recursos. Las mujeres se fijan en los recursos de los hombres tres veces más que ellos en los de ellas.

Hoy ellas también generan recursos.

La cultura ha cambiado en estos últimos 50 años, pero la psicología evolutiva necesita miles para modificarse. Así que las mujeres aún atraen a los hombres con la promesa - más o menos vaga-de sexo, y ellos, con la promesa - más o menos vaga-de recursos...

Muchas ya ganan más que muchos.

Las triunfadoras buscan aún más los recursos de los triunfadores, por eso son los que más les atraen. Pero la psicología evolutiva hace que su estrategia - incluso en un flirteo pasajero-sea lograr duración en la relación, aunque sepan que él sólo desea intensidad.

¿Cómo está tan seguro?

Podría citarle decenas de estudios... Pero pregúnteles a ellas. Todas le dirán lo que buscan en un hombre: "Amor, fidelidad, ternura, compromiso, cultura e inteligencia".

¿Lo ve?

"Amor y ternura" significan relación duradera de apoyo material más allá del sexo; "compromiso", lo mismo y aún más claro.

¿"Cultura e inteligencia"?

Hoy son los sustitutos del músculo y la fuerza, y quien los posee logra más recursos.

¿Por qué esa obsesión material?

La biología no persigue nuestra felicidad sino mejorar la especie. Ellas tienen pocos óvulos y años de fertilidad, así que aseguran su apuesta: toda sus emociones se dirigen a la búsqueda del varón que invierta recursos en ellas y discriminan a la mayoría de solicitantes que sólo quieren disfrutar un ratito.

Pero hoy hay anticonceptivos...

Aunque hoy muchas mujeres se crean liberadas, siguen sin ser capaces de separar el sexo - gratificación instantánea-del amor - la búsqueda de recursos a largo plazo-,porque sus circuitos neuronales los mezclan. A los tíos, en cambio, nos encanta separarlos.

Y hoy hay subsidios de maternidad.

Algunos estados hacen de buenos padres y subvencionan a las madres solteras. Por eso el sexo extramarital es más habitual en esas socialdemocracias que en los países pobres, donde los hombres aún tienen todos los recursos y ellas aún los necesitan...

¿Lo ve? ¡El sexo libre puede existir!

... Pero también todas esas mujeres liberadas y subsidiadas afirman en los tests que quieren ser la única para él... Y sus recursos.

Eso parece universal.

Incluso en una orgía, las señoras son más atraídas por quienes, además de buen cuerpo, muestran recursos y compromiso. También por eso los hombres ricos - test de Pollet-Nettle, Newcastle 2008-proporcionan más orgasmos a sus parejas. De ahí que la motivación de un varón siempre sea acumular recursos.

Libres no quiere decir sumisas.

¿Sabe cuál es el artículo más vendido en los sex shops de Holanda, el país de sexualidad más libre del planeta?

¿. ..? Cuerdas para atar y que te aten...

Da que pensar. ¡Ah! Y olvidaba el requisito "fidelidad"...

Sigue siendo un requisito. Si ella le descubre una infidelidad, lo primero que le pregunta es: "¿La quieres?", o sea: "¿Le darás tus recursos?". Yel idiota contesta, aliviado: "No, cariño: sólo ha sido sexo".

Es una salida. En falso, porque ella no le cree: ninguna mujer puede concebir el sexo sin una mínima implicación emocional. Así que ella lo abandona, y el idiota aún se pregunta por qué.



¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com

viernes 20 de noviembre de 2009

¿HOY "LUNA NUEVA"?



El cine es, muchas veces, un claro reflejo de la sociedad, qué duda cabe. Pero la sociedad no es siempre algo inequívoco ni incuestionable. Y en este caso, una película supuestamente juvenil (y que, paradógicamente, no habla del nuevo amanecer, sino del crepúsculo) encubre un mensaje un tanto efímero, contradictorio y, como no podía ser de otra manera, digno de una sociedad insana e inhumana como la nuestra.

Es verdad que el sexo y el "amor" invaden la sociedad actual, como tantas otras cosas, como el poder, el dinero, la competitividad, etc. Y no hay nada malo en ello, pues son aspectos humanos y, como tales, reales en el mundo que vivimos. Pero sin entrar a juzgar este tipo de ámbitos del rico repertorio humano, es dotándolos de sentido lo que las convierte en normales y enriquecedores. y les quita ese morbo antinatural que las envuelve y los convierte, muchas veces, en peligrosas. Confundir medios con fines es siempre peligroso! Por ejemplo, el sexo -con sus vertientes instintiva, emocional y espiritual- como fin y no como mero medio para ser más humanos integros, puede ser algo tóxico y alienante. Claro que en este mundo imperfecto, convertir los medios en fines -por tanto, alienarnos- es algo a lo que ya deberíamos estar acostumbrados y deberíamos tratar de evitarlo. Es precisamente la falta de sentido de todo lo que hacemos, lo que nos priva de vivir plenamente y nos convierte en autómatas insatisfechos e infelices. ¿Es un problema de moral, del tipo que sea? No, creo que es un asunto de conciencia personal, lejos de dogmas y de directrices mentales. El amor, el sexo, las relaciones, etc. con sentido es su mejor antídoto contra nuestro vacío, lo que provoca el miedo a vivir!

Todo lo que somos y hacemos en esta vida tiene un fin íntegral, último y, por ello, un verdadero sentido! Podemos perdernos por las ramas, equivocarnos o engañarnos, pero al final es nuestra propia y personal conciencia la que nos advierte de la falsedad o del autoengaño. Y no hay juez más severo con nosotros, que nosotros mismos. Podremos tener argumentos plausibles, coartadas sociales o ceguera transitoria al equivocarnos, pero al final la vida nos hace pagar con creces cualquier intento de ser astutos con ella e intentar engañarnos o engañarla a ella. Porque si intentamos jugar con la vida, no podemos quejarnos de que ella haga lo mismo con nosotros y con nuestra dura existencia! Claro que la vida, mucho más tolerante que nosotros -con nosotros mismos, con los demás y con la misma vida- actúa siempre desde el amor y desde él nos brinda muchas oportunidades para enmendar el entuerto y volver a la senda perdida hacia nosotros mismos. Bastará con dejar que la vida fluya, no intentar inutilmente desoirla y confiar en que nos llevará seguro a donde debemos ir, en cada momento. Claro que eso significa que aceptemos lo que estamos viviendo en cada instante, como parte de nuestro aprendizaje personal, por "malo" o "bueno" que nos parezca, pues eso no es más que la ilusión de una mente limitada!

Aquí te copio un artículo de La Vanguardia de ayer, sobre la película supuestamente juvenil que hoy se estrena y en la que se trata el tema del amor. Extrae tus propias conclusiones...


La película 'La luna nueva' promueve una moral sexual del siglo XIX
El filme invierte la dialéctica sexo y amor habitual desde la revolución sexual

El género de la comedia romántica para adolescentes –en el que el nuevo fenómeno planetario son los vampiros pospúberes de Luna nueva– ha sido, junto con el terror, uno de los más rentables de Hollywood desde que la industria descubrió, allá por los años 60, que la mayor parte de sus clientes acaba de entrar en la edad de los picores. Tiene la ventaja de unos costes limitados (ni ambientación de época, ni grandes efectos especiales, ni actores de gran caché) y un potencial de rentabilidad muy alto.

Pero la serie de vampiros para adolescentes (entiéndase el término en femenino plural, aunque sea palabra epicena) presenta una novedad notable: una moral sexual premoderna. Que la dirija Chris Weitz, productor de American Pie (1999) y productor de sus dos secuelas –comedias basadas en el irrefrenable deseo adolescente de desvirgarse–, casi parece un sarcasmo de los productores.

Luna nueva mantiene intactas las características neorrománticas de su predecesora, Crepúsculo (que, a diferencia de lo que ocurría en los años ochenta, son mucho más que la estética) y las lleva al extremo.

Como en un ripio decimonónico, la serie creada por Stephenie Meyers invita a las jovencitas a un romanticismo necrófilo, el de quien ama más la ausencia que la presencia, quien prefiere el regodeo del rechazo que la celebración de la correspondencia, el de quien ama la piedra fría del cementerio, los cipreses, la lluvia y la languidez, acaso la enfermedad. Y la castidad, ya que es un amor mórbido –lo muerto, lo pálido, lo inconsumable– que sólo podría consumarse con el matrimonio.

El sexo, que en este lado del mundo pasó de ser un tabú religioso a convertirse en un mito progre y romántico sin pasar por la normalidad –lo demuestra el debate sobre la regulación de la prostitución, que atribuye al comercio del sexo cualidades de dignidad distintas al comercio de la conciencia de, por ejemplo, un publicista que loa un producto en el que no cree–, se empata en esta serie con el vampirismo: una enfermedad, una condena, una maldición placentera.

La irrupción del fenómeno Crepúsculo –según los libreros, casi exclusivamente femenino, lo que se entiende también viendo el reparto de las películas– no supone una novedad estructural. El esquema de la chica mona pero no mucho, abiertamente pasiva agresiva, que, sin hacer casi nada más que languidecer, domestica a la bestia, un guapo de mentón con instintos animales y corazón de oro, tiene más años que el jabón Lagarto. Es la posición en la que coloca al sexo y al amor, invirtiendo el esquema en vigor en el género desde la emancipación sexual de la mujer en los setenta, lo que es rompedor.

Esta serie no es la primera que revisa los cánones del género de adolescentes enamorados, pero sí es la única que lo hace de forma contracontemporánea –si se excusa el palabro–. Véase que la notable Nick y Nora, una noche de música y amor (2008), de Peter Sollet, planteaba un minúsculo relato de fin de semana en el que el jovencito juega sus cartas sin grandes ambiciones románticas: quiéreme hoy, que mañana es tarde. El sexo es amor, al menos mientras dura.

Sin embargo, la más audaz novedad en los últimos meses, (500) días juntos (2009), de Marc Webb, hace lo contrario, impugna el género: las penas amorosas del protagonista son la penitencia por haberse creído las canciones pop y las comedias románticas. Y a la vez, como hizo Sin perdón con el western, lo destruye y lo ensancha, haciéndolo contemporáneo, rebasando la puesta al día a que lo sometió Nick Hornby hace una década.

El amor no existe, sostiene el protagonista (Tom / Joseph Gordon Lewit), es un invento, una trampa para incautos que se creen lo que ven en la tele, en el cine, en una novela de tapa oscura y rosas rojas, en una canción de Belle and Sebastian.

El amor no existe –postula– pero yo muero de amor. Su amada (Summer / Zooey Deschanel) le quiere y se entrega al sexo con él (aquí no hay desfloraciones celebradas) con la misma naturalidad con la que le quiere: hoy, sí porque sí, y mañana, a lo mejor no me apetece que me llames. Lo que, por cierto, es una reivindicación de la autonomía de una mujer contemporánea que ha naturalizado su relación con el sexo.

Así que, entre el amor rimado del XIX –Por una mirada un mundo, por una sonrisa un cielo, por un beso... yo no sé qué te diera por un beso (en Bécquer, como se ve, el sexo se salía de cuadro)– que ofrece Luna nueva, y el descreimiento de (500) días..., al género no le faltan reinventores, aunque ansíen destinos narrativos que son como los dos sexos, opuestos.


¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN


http://forocontigomismo.ning.com/

jueves 19 de noviembre de 2009

LOS HIJOS COMO ARMA ARROJADIZA



Supongo que toda violencia es nefasta, la llamemos como la llamemos y tenga el nivel que tenga. Normalmente la violencia, que no es más que fruto del miedo, se da más cuando hay un fuerte y un débil. Me da igual el género o la edad. Pero la violencia es consecuencia de un desequilibrio interno por el miedo y da lo mismo cómo se exprese, quien la utilice o contra quien.

Pero hay tipos de violencia de tono bajo y, lamentablemente, consentidas hasta ahora por la sociedad. Una de ellas es la llamada alienación parental, o lo que es lo mismo, esa peligrosa tendencia de algunos padres o madres a intoxicar a sus hijos en contra del otro. Se da por igual en matrimonios aparentemente bien avenidos, así como en relaciones ya disueltas. La comparación entre dos seres humanos es, en sí, siempre odiosa, pero cuando destacar los defectos y virtudes del otro se utiliza para manipular a un tercero, es, además de nefasto, peligroso. Cada persona -por personita que sea- tiene derecho a sacar sus propias conclusiones sobre alguien más o sobre las circunstancias de la vida. Porque incluso un niño -a partir de una cierta edad, claro está- o el joven, por infantil que sea, tiene criterio propio o debe aprender a tenerlo en su vida. Es más, seguramente, al estar menos intoxicados que nosotros con espectativas concretas y vivencias pasadas, tiene una percepción de la vida y del ahora bastante más nítida que muchos adultos perplejos o asustados por las circunstancias vividas. Y es que, en cuestión de sentimientos, los niños tienen muchas veces la batalla ganada!

Los voluntariosos y presuntamente amorosos padres, mientras intentamos gestionar una situación emocionalmente adversa -aunque a veces solo sea por lo inesperada, aunque no siempre y necesariamente negativa-, intentamos educar a nuestros hijos -víctimas inmediatas y propiciatorias de los fracasos sentimentales- a partir de lo que debería ser y no según lo que realmente es. Les intentamos educar en lo que tendría que haber sido y nunca fue, lo que les crea una incertidumbre mayor. Porque si el niño sabe algo, es vivir el hoy y ahora, sin referentes históricos ni futuros que distorsionen la verdad de los hechos percibidos. Y en eso son maestros... y deberíamos aprender de ellos! Y es que los niños tienen una sensibilidad y una intuición que muchos querríamos mantener de mayores! Nunca infravalores a un niño, por pequeño que sea y aparentemente ridículos que parezcan sus comentarios y opiniones! Es verdad que, con el tiempo y con la edad, los niños van perdiendo su espontánea percepción de la realidad y del ahora, en favor del miedo -y la distorsión que éste produce- y nuestros fantasmas personales y globales, que les vamos inculcando los padres, el colegio y la sociedad en general.

En alguna ocasión, hablando con madres que han sufrido un fracaso matrimonial, he insistido en que sea el sentido común y las emociones quienes guíen sus pasos para gestionar una situación adversa, como siempre lo es una ruptura. Plantear las cosas solo desde la razón -lo que es mucho pedir en situaciones básicamente emocionales- es difícil y, la mayoría de las veces, inconveniente para los niños. Claro está que, como padres, intentamos transmitirles siempre lo mejor a nuestros hijos, sin tener en cuenta qué es realmente lo mejor en cada caso, si lo que nosotros creemos es cierto o no, o si tenemos realmente asumidos nuestros sentimientos ante un suceso. Nadie nace buen padre, ni mucho menos buen maestro! Así, si un padre o madre se ve a sí mismo como víctima o culpable de una situación dada, proyectará eso mismo en sus hijos, lo que, evidentemente, provocará una colisión entre lo que éstos perciben por vibraciones y lo que se les dice racionalmente sobre ello, que, por cierto, ambas visiones suelen tener poco que ver! Primero porque los niños, afortunadamente, basan más su percepción en las intuiciones y vibraciones, que en las palabras; y luego porque nuestras palabras no siempre son coherentes con nuestra actitud real o nuestros actos!

Evidentemente, el caso extremo de esa ineptitud nuestra como padres para gestionar situaciones complejas y emocionalmente adversas, es cuando surje el miedo en forma de agresividad o violencia, como es el caso en la llamada alienación paternal. En estos casos -por cierto, cada día más frecuentes- un progenitor lanza a sus hijos mensajes subliminales -o no tanto- sobre el otro, intentando manipular su visión de esa persona o distorsionar los propios hechos. Ya sea en negativo o en falsamente positivo (por ejemplo, cuando alguien intenta convencerles del buen comportamiento del otro, sin creerlo ni sentirlo así realmente), no deja de ser una manera, conciente o no, de manipular la realidad o actuar sobre la percepción de los niños. En todo caso, haya o no buena fe en ello, siempre deja secuelas que el niño tardará en depurar muchos años! ¿Lo mejor? Intentar ser cada uno como es en cada momento (sin roles pre-establecidos), sentir las cosas tal como se sienten y siempre demostrar a los hijos nuestra mejor voluntad, quizás nuestra incapacidad como maestros de la vida, pero también nuestro hábito de equivocarnos para aprender! ¿No es eso amor?

Te traigo un artículo de La Vanguardia sobre el tema de la alienación parental. Extrae tus propias conclusiones...



"Los afectados por alienación parental se sienten culpables". El profesor Domènec Luengo, de la UB, acaba de publicar 'El síndrome de alienación parental, 80 preguntas y respuestas', sobre una patología que, según la OMS no existe. La Vanguardia. NÚRIA ESCUR Barcelona 11/11/2009

La subcomisión de Igualdad del Congreso que ha evaluado la ley de Violencia de Género ha sido rotunda con el síndrome de alienación parental (SAP): no existe. Pero ayer mismo la adjunta al Defensor del Menor, Carmen González, aseguraba que "la realidad es que hay manipulaciones". El debate está abierto, tal como se refleja en El síndrome de alienación parental, 80 preguntas y respuestas (Viena Ediciones), que acaba de publicar Domènec Luengo, doctor en Psicología, especialista en trastornos de ansiedad y profesor del ICE de la Universitat de Barcelona, en colaboración con Arantxa Coca.

No la incluye como patología clínica, pero muchos profesionales vemos diariamente a niños que responden a sus efectos.

Ahora que ya cuentan con estudios de adultos que pasaron por esa alienación parental ¿puede saberse qué alteraciones sufrirán esos niños de adultos?

Hay uno muy curioso: el vacío existencial. Perciben una infancia robada. Suele haber un componente depresivo y en su memoria emocional queda el sentimiento de que fueron usados, segregados por uno de los progenitores a los que, a menudo, no vieron más. Intentan recuperar tiempo perdido y tienen un enorme sentimiento de culpabilidad.

¿Intentan recuperar esa relación perdida con su progenitor?

A veces. Buscan el perdón aunque se les diga que ellos, como niños, nunca tuvieron la culpa. Pero suele ser infructuoso porque la persona que encuentran ya no es la que dejaron.

Parece que el creador del síndrome, R. Gardner, fue un sujeto de quien lo más bonito que se ha dicho es que era misógino, paidófilo y estaba obsesionado por perjudicar a las mujeres.

Deberíamos ir más allá del estigma del personaje y distinguir entre lo que fue una biografía perversa, desequilibrada, del primer investigador del SAP de lo que luego ha sido el conocimiento del fenómeno.

Tan alienador puede ser un padre como una madre.

Claro, el problema es que nos topamos con la realidad histórica: en la mayoría de los casos las custodias se han dado a las madres. Los niños están con ellas muchas más horas, luego su influencia es, casi siempre, más determinante. No es un problema de género sino de estadística. Pero a medida que se avanza hacia una custodia compartida el tema del SAP deriva en una barbaridad, no se puede entender. En Alemania, por ejemplo, si surge un caso se quedan extrañadísimos.

El tercer nivel de SAP deriva en fobia al progenitor.

Ese nivel, para que sea SAP de verdad, implica la exclusión del progenitor. Para estar en él ya se debe haber producido una situación fóbica en el niño con ataque de pánico incluido o grandes pataletas en el intercambio. Hay casos donde ni siquiera los Mossos se atreven a intervenir.

¿Cuándo surge la alerta que denota que hay que consultar a un profesional?

El día en que el niño, al visitar al otro progenitor, se muestra distanciado. Cuando se nota que hay una devaluación de la figura de alguien que hasta entonces había sido querido, referenciado y necesitado. Y cuando usan palabras inducidas. Esas frases que sabes que alguien le ha repetido. De pronto te habla del juez o la hipoteca con cuatro añitos. El funcionamiento del SAP se parece mucho al de una secta.

¿Qué le dices a tu hijo del progenitor que os aliena?

No queda más remedio que tener clase. No te pongas a su altura. No grites, no amenaces. Encajar sin resignación, que nunca le quede al otro un argumento.

¿Cuál es la edad más peligrosa para el niño?

Entre los 8 y los 12 años porque es cuando inicia el pensamiento concreto.

¿Qué pruebas les hacen?

Muy sutiles. Se trabaja con dibujos, situaciones análogas, muñecos con rol, preguntas tangenciales. Todo eso es más fiable que pasar test a los progenitores, que contestan lo que quieren.

¿La intuición funciona?

Uno de los signos más evidentes del alienador es el pensamiento absoluto: no tiene matiz, compacta su teoría y cierra todas las posibilidades. Y siempre es el que se resiste a ir al psicólogo.

¿Con quién se alía el niño?

Desgraciadamente, demasiadas veces con el alienador, que, a su vez, puede ser victimista o autoritario.

Lo peor de su libro es que dice que para el SAP no hay solución.

No, no hay. Bueno, hay una. Es la tecnificación de los jueces. El juez de familia debe saber mucho más que repartir coches, casas y alimentación. Tiene que controlar afectos. Y eso, mayoritariamente, no lo hace.


¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com/

miércoles 18 de noviembre de 2009

¿ESPIRITUALIDAD O RELIGIOSIDAD?



Mucha gente confunde espiritualidad con religión. La espiritualidad es algo intrínseco en el ser humano, en cambio la religión y la práctica religiosa es una opción, una decisión personal.

Particularmente creo en la libertad de culto, pero asímismo admito el peligro que cualquier "culto o dogma" supone. Creo que no hay que confundir el fin con el medio... y en el caso de la religión, demasiadas veces se confunden formas y fondos... y no puede ser una escapada de nuestra responsabildad como seres humanos! Por decirlo de una manera sencilla y como consecuencia de lo dicho hasta aquí, la religión se practica en la iglesia (la congregación de fieles, más allá del edificio arquitectónico)y ésta es una institución humana, regida por humanos, con todos sus pro's y contra's, sus fortalezas y sus debilidades. Precisamente a eso se acojen los ateos, los no practicantes o los ex-practicantes desilusionados cuando argumentan su posicionamiento en estos temas. Estaremos o no de acuerdo, desoiremos el papel histórico y seguramente reprochable -en algún momento- de la institución eclesiástica que sea, pero no podremos obviar el caracter espiritual del ser humano como tal.

Particularmente, aunque me declaro católico practicante, me considero más o menos laxo en mi práctica habitual religiosa. Creo que cualquier práctica asidua nos ofrece una singular e inestimable ocasión de reencontrarnos con nosotros mismos durante un "tiempo", lo que es un respiro en un mundo loco como el actual, donde lo más facil, cómodo y habitual es escaparse de nosotros mismos y de nuestra conveniente responsabilidad personal frente a la existencia. Da igual si le llamamos Jesucristo, Alà, Cósmos, Energía, Ser o Buda, recurrimos a Algo Superior que, queramos o no, ilumina nuestra vida y le otorga sentido.

Particularmente creo que esa "mejor"" vida que merecemos, solo podemos alcanzarla desde este sentido trascendente de nuestro ser. Sin él, solo dispondríamos de una "buena" vida y su sentido no explicaría -ni con mucho- la grandeza que nos envuelve y, sobre todo, nuestra ascensión hacia Nosotros Mismos, con todo lo que eso supone. Solo así, en esa dimensión trascendental puede entenderser que nuestra mundanal vida cotidiana tenga escondido un verdadero sentido.




¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com

martes 17 de noviembre de 2009

EQUIVOCARSE PARA APRENDER



Hace unos días, una amiga del Foro (http://forocontigomismo.ning.com) publicaba estas frases de Rabindranath Tagore sobre la vida y el miedo a equivocarse. Y preguntaba mi opinión. No soy un visionario, sino alguien que, precisamente por sus múltiples y variados errores, empieza a saber descifrar de qué va la vida. No sé si lo he conseguido o si apenas lo conseguiré algún día, pero hoy solo sé que no estaría donde estoy sin haberme equivocado. Aunque debo admitir que en mi vida pasada hubieron demasiados errores ajenos que me afectaron y eso marcó en exceso mi camino. Hoy, en él, solo hay errores míos y propios... en algo he mejorado, sin duda! También sé que, entonces y ahora, me cuesta perdonarme a mí mismo por equivocarme, por ese mal hábito de exigirme demasiado o de sentirme culpable si no cumplo como debo! Pero sin duda es muy diferente cuando un presunto error es propio y tiene algún sentido, aunque sea para volver más firme a la senda perdida de mi propio destino. Porque perdonar o perdonarse, ¿no es amar o amarse, al fin y al cabo?

El hecho es que, de niños ni de mayores, no se nos enseña a gestionar el fracaso ni a aceptar que los errores son lecciones necesarias para nuestra vida y nuestro crecimiento! Demasiadas veces dejamos de hacer algo por miedo a equivocarnos, cuando al no hacerlo cometemos un mayor error, el no probarlo, intentando eludir vivir la vida que merecemos. Creo que la vida exije riesgo y que equivocarse es humano, aunque mejor equivocarse "con sentido", que hacerlo por un sin sentido como lo es el miedo, porque eso duele en el alma. En la vida, gracias a la libertad, tenemos siempre dos opciones, el amor o el miedo, o lo que es lo mismo, la confianza en nosotros mismos, en los demas y en la vida... o bien la desconfianza en nosotros mismos, en los demás o en la vida. Tu elijes en cada pequeña decisión, a cada paso del camino hacia tí mismo. Y equivocarse es un paso más, aunque, insisto, exigirá que te perdones a ti mismo por haberlo hecho y aprendas la lección que siempre trae consigo, antes de dar el siguiente paso, o te condenarás de por vida por tus propios errores y harás de ella un camino errado y de sufrimiento vano, propio y ajeno!

Pero un poco más allá, creo que todos deberíamos concedernos el derecho a equivocarnos, así como incluso a elejir cómo nos equivocamos, simplemente porque tenemos el inapelable derecho a aprender en nuestra vida. Y eso es extensible a los seres a quien amamos, a personas que queremos, incluyendo a nuestros estimados hijos, a quienes algunos padres no les conceden ni ese personal derecho. Si no erramos, no aprendemos, aunque a veces nos resulte muy duro reconocer los errores propios y ajenos o no tratar de hacer nada por evitarlos, propiciando el crecimiento... Hay que confiar mucho en alguien querido para observar desde la distancia y pasivamente su equivocación, su fracaso o su infelicidad... y creer firmemente en su derecho a crecer y en su propia capacidad de salir del atolladero y de volver a su propio camino hacia la felicidad! ¿No es eso, acaso, también amor verdadero? ¿Hay algo más hermoso que reencontrarse con alguien que se equivoca y saber que así está logrando día a día saber algo más de sí mismo y de la vida? Normalmente ansiamos compartir la felicidad, pero ¿no sería más frecuente y, a la vez, gratificante compartir los posibles errores para crecer ambos juntos?

El perdón es el primer paso en el amor... a uno mismo y a los demás! Perdonar no es más que olvidar el pasado incierto y temeroso para abrir una ventana al hoy y ahora firme y amoroso!

Aquí las mencionadas sabias sentencias. Saca tus propias conclusiones...


"No se equivoca el río cuando, al encontrar una montaña en su camino, retrocede para seguir avanzando hacia el mar.

Se equivoca el agua, que por temor a equivocarse, se estanca y se pudre en la laguna.

No se equivoca la semilla cuando muere en el surco para hacerse planta;
se equivoca la que, por no morir bajo la tierra, renuncia a la vida.

No se equivoca el pájaro que ensayando el primer vuelo cae al suelo; se equivoca aquél que por temor a caerse renuncia a volar por la seguridad del nido.

No se equivoca el hombre que ensaya distintos caminos para alcanzar sus metas; se equivoca aquél que por temor a equivocarse nunca acciona.

Pienso que se equivocan aquellos que no aceptan que ser hombre es buscarse a sí mismo cada día, sin encontrarse nunca plenamente.

Creo que al final del camino no te premiarán por lo que encuentres,
sino por aquello que hayas buscado honestamente.

El error más grande lo cometes cuando, por temor a equivocarte,
te equivocas dejando de arriesgar en el viaje hacia tus objetivos.

Rabindranath Tagore


¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com/

lunes 16 de noviembre de 2009

VIVE TUS SUEÑOS!



Hace unos días me senté en un banco de la calle en Barcelona, frente a un edificio discreto, en cuya puerta hay una pequeña placa en la que pone "Llars de la Amistat. Chessire Home's" (Casa de la Amistad). Y recordé que hace ya años, por razones estrictamente profesionales, estuve en contacto con ellos. Supe entonces que era una institución privada inglesa cuya tarea era adquirir y gestionar unas viviendas donde acomodar a personas que padecían alguna enfermedad terminal, hasta que llegara su muerte, prestándoles asistencia personal y afectiva, una vez eran expulsados de los hospitales. Su historia, ya para entonces me impactó. Su fundador, un aristócrata británico, fue observador de los aliados durante el lanzamiento de la bomba atómica de Iroshima, desde el propio avión desde donde se lanzó; al volver, el impacto emocional que sufrió al ver sus devastadoras consecuencias fue tal, que dedicó todo su patrimonio personal y fortuna en este tipo de enfermos incurables, consituyendo una fundación llamada Chessire Homes, hoy presente en varios países.

Así, mientras estaba sentado en el mencionado banco de la calle, vi entrar personas en silla de ruedas, llevados por personal voluntario que acuden casi diariamente allí para compartir su tiempo con enfermos que lo único que les queda es poco tiempo de vida. Intenté mirar en sus caras para entender lo que sentían, unos sintiéndose útiles al compartir su amor y los otros, ante tan fatal destino... y ví tranquilidad, sosiego y tal vez un tanto de alegría! Maravilloso! Pensé cuánto tiempo desperdiciábamos en nuestra vida persiguiendo deseos supérfluos y vanos, mientras estas personas que esperan pacientemente su muerte solo desearían la mitad de nuestro tiempo perdido para poder alargar su vida unos días, semanas, meses o unos años más!

Y es que, como suelo decir, vivimos la vida como si fuera eterna o como si en la muerte nos lleváramos todo encima y bien puesto. Y no es así, lo siento, nos iremos con lo que realmente somos, desnudos, con todo lo que hicimos para lograrlo y quizás con un trocito de cada corazón de las personas a las que quisimos algún día! Dejaremos aquí todas nuestras pertenencias, nuestros malos recuerdos... o sea, todo aquello que no tuvimos el valor de hacer! Nadie -que yo conozca, al menos- tiene fecha de caducidad y conoce de antemano el momento exacto de su muerte! Por eso hay que vivir la vida tal y como viene, pues en cualquier momento -sin preguntarnos siquiera- la muerte vendrá a nuestro encuentro! Particularmente, solo le pido que sea una muerte fugaz y rápida, sin sufrimiento físico, además de que no me queden demasiadas cosas soñadas por hacer, ni demasiados sentimientos por expresar a las personas que amo en mi vida.

Aquí este maravilloso texto, encontrado en la Web, de la mano de Cori Caniza.


Muchas veces tenemos miedo...
Miedo de lo que podríamos no ser capaces de hacer.
Miedo de lo que podrían pensar si lo intentamos.

Dejamos que nuestros temores se apoderen de nuestras esperanzas.
Decimos que no, cuando queremos decir que sí.
Nos callamos cuando queremos gritar y gritamos con todos cuando deberíamos ce ...rrar la boca.
¿Por qué?
Si sólo vivimos una vez, no hay tiempo para tener miedo.

Entonces basta.
Atrévete, olvídate de que te están mirando.
Intenta la jugada imposible, corre el riesgo.
No te preocupes por ser aceptado.
No te conformes con ser uno más.
Nadie te ata. Nadie te obliga.

Muchas veces, esperamos que las cosas sucedan, y nos olvidamos de lo más importante: creer en nosotros mismos...
Nos conformamos en vez de arriesgarnos.
Nada está escrito. Nada está hecho.
Ni siquiera lo imposible.
Todo depende de decir "puedo" ante cada desafío.
Cuando estamos decididos, tenemos más poder...
Cuando estamos convencidos, cuando de verdad queremos algo, los obstáculos son menores...

Despierta!!.
Tienes 206 huesos y más de 700 músculos esperando.
Sólo falta tu decisión, tus ganas de jugar como nunca.
Pide la pelota, exígete más; vive sin domingos.
Corre cada día un poco más lejos. Salta cada día un poco más alto.
Conviértete en tu propio ídolo. Súmate a dar vuelta el marcador.
Cuando no esperes nada de los demás.
Cuando sientas que cada tanto depende de vos, tu espíritu se fortalecerá.
Y poco a poco, las voces se convertirán en ovación.
Tus respiros se llenarán de logros y tu vida de sentido.

Están los que siguen corriendo cuando les tiemblan las piernas.
Los que siguen jugando cuando se les acaba el aire.
Los que siguen luchando cuando todo parece perdido.
Como si cada vez fuera la última.
Convencidos de que la vida misma es un desafío, sufren pero no se quejan.
Porque saben que el dolor pasa, el sudor se seca y el cansancio termina.
Pero hay algo que nunca desaparecerá: la satisfacción de haberlo logrado.
En sus cuerpos corre la misma sangre.
Lo que los hace diferentes es su espíritu, la determinación de alcanzar la cima; una cima a la que no se llega superando a los demás, sino superándose a sí mismo.
Tiempo sobra para los mediocres, pero tiempo falta para realizar tus sueños!



¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com

sábado 14 de noviembre de 2009

EL REENCUENTRO



Te traigo un breve texto de alguien cercano, pero que ha vuelto después de un tiempo en silencio. Supongo que no le importará que celebre contigo su vuelta. ¿Sabes? No sé de ella, más que por sus espontáneos, preciosos y sinceros escritos, siempre llenos de poesía cotidiana. Leerlos sobrecogen mi alma y eso merece compartirse!

"Has pellizcado mi corazón y aquí me tienes… He estado durante todos estos meses instalada en mi jardín secreto… He arrancado malas hierbas y he preparado con abono el terreno. He sembrado nuevas semillas y me he esforzado en mantener la tierra húmeda hasta que éstas han germinado. He estado atenta a la luz del sol para que la floración tuviera lugar, he combatido las heladas primaverales y los vientos fuertes… Todo esto me ha tenido muy ocupada pero al fin, después de arriesgar e ir tras mi sueño, he hallado toda mi riqueza y hoy me siento radiante de energía, con un montón de amor para compartir y con muchas fuerzas renovadas para seguir siendo yo misma, a pesar del mundo en crisis.

Gracias por todo lo que compartimos.

Un beso muy pero que muy fuerte".


Gracias amiga mía por volver! Te echaba de menos, aunque me has recordado que, según el momento, el silencio me seguía inquietando... Perdona por no haber confiado más en ti durante tu ausencia y por no haber recordado tu enorme capacidad de dar y de recibir amor!

viernes 13 de noviembre de 2009

¿CRISIS, QUÉ CRISIS?



Ya publiqué hace tiempo este precioso texto de Pablo Neruda, pero me gustaría recordarlo aquí y ahora, contigo. Supòngo que es mi momento actual, tal y como veo a personas que, en silencio, viven momentos difíciles de incertidumbre vital. Quiero entender que no es mi estado personal lo que me hace ver así el mundo que me rodea. Supongo que se debe más a mi onda con personas que, por alguna razón, aparecen en mi vida y espontáneamente me transmiten su inquietud, de alguna manera.

Y es que últimamente, vaya donde vaya, un tema recurrente es el sufrimiento. Tal vez se deba a mi facilidad para empatizar con las personas o a mi manía de hablar sobre la vida, lo que hace que mis interlocutores al poco tiempo me hablen de sus carencias e inquietudes personales, muchas veces sin apenas conocerme. Incluso llegué a pensar si "cree el ladrón que todos son de su condición" al traslucir el pesar propio en personas que llegaban a mi vida. Pero, aunque algo haya de cierto en ello -todas las personas son un cierto reflejo de nosotros mismos y aparecen para darnos cuenta de algo que debemos mejorar en nuestra propia vida- seguramente se debe a mi capacidad de profundizar en una mirada y, a decir verdad, a ignorar cada día más las palabras vacías que salen de la boca y que no son más que fruto de la mente, muchas veces autoengañada.

Así, mi sensibilidad actual hace que sea capaz de ver y entender al alma ajena, como si de la mía se tratara y sin tener en cuenta lo aparente y exterior en nuestra vida cotidiana. Eso, sin duda, es un don, aunque también una incomodidad en la práctica, pues te hace imprudente en algún caso e insolente en algunos de tus comentarios a los demás. Pero es ese don especial el que me permite ir más alla de las palabras con mis clientes actuales de Coaching Personal, así como identificar las carencias y áreas de mejora reales, desdeñando las argumentadas o simplemente aparentes. A nivel personal esa cualidad me ayuda a ver y encontrar el sentido a casi todo lo que me rodea y vivo.

Como mencionaba, actualmente percibo una cierta desilusión y apatía en las personas que me cruzo en mi vida, de cualquier edad y condición social o económica. Más alla de la actual coyuntura de crisis mundial y de sistema que estamos viviendo, veo a todo tipo de persona -afectada o no por la incertidumbre económica- con un sentimiento de resignación o con ansiedad o miedo ante el devenir de la vida. Parece como si el miedo se hubiera apoderado definitivamente de nuestro mundo! Temor, falta de confianza, violencia de bajo tono, desilusión, apatía, nostalgia por el pasado, recelo, irascibilidad... se exhiben por doquier en la calle, en reuniones sociales o profesionales, en la familia, en la pareja, etc. Y esa atmósfera cargante y cargada se extiende como una mancha de aceite en el agua, intoxicando a propios y extraños, haciendo de nuestro momento vital un simple tránsito por tiempos difíciles, por lo que solo deseamos que sea breve y sin demasiado dolor, como si habláramos de la muerte.

Puede, efectivamente, tratarse del ambiente enrarecido, de la atmósfera de incertidumbre personal y colectiva que nos rodea, pero creo sinceramente que es más profunda, pero evitable sentirla necesariamente así y, sobre todo, sin contagiarse. A veces basta con saber levantar nuestra mirada más allá de lo que vemos en nuestra rutinaria y hoy ofuscada vida cotidiana y, sobre todo, cambiar nuestra actitud ante la misma. Un saludo afable a un desconocido por la calle, un guiño simpático a alguien que nos cruzamos o un "feliz día" o un "feliz semana" con una sonrisa a un ser querido obraría milagros en esta vida nuestra! No es mucho pedir, creo. Particularmente intento hacer estos gestos gratuitos y raros a diario, desde hace bastantes años, tanto en mi vida personal, como en la profesional o social. Y podría afirmar que, aunque hay también reproches velados a mi sinceridad o a mi cordialidad cotidiana, en general, hay gratitud, aunque muchas veces no se exprese o se haga en silencio, lo que ya es mucho. También es verdad que, cuando por alguna razón, he dejado de lado temporalmente estos gestos de simpatía, hay quien me lo ha reprochado, incluso afirmando que los echaba de menos!

Siempre me he considerado una persona positiva, es verdad. Y esos gestos gratuitos respondían a esta manera de ver la vida. Pero sinceramente creo que esa actitud no es un privilegio ni un don personal, sino algo que se aprende a golpes en la vida. Seguramente yo, como todos, tenemos muchas razones para cambiar nuestro natural semblante y adentrarnos en el rostro inquebrantable de quien desea aparentar insensibilidad, fortaleza o invulnerabilidad ante los demás o ante la vida, lo que por cierto está en linea con una sociedad y un mundo que nos fomenta la competitividad, aunque sea olvidando a los seres humanos. Pero, personalmente, pienso que algunos hemos llegado a un punto en la vida en que no nos sirve aparentar ni demostrar continuamente lo que no somos, sobre todo si, haciendo esto, no nos sentimos cómodos con nosotros mismos ni con los que nos rodean. Porque aunque sea para hacer la vida más fácil a los demás, una sonrisa a tiempo nunca sobra... sobre todo si responde a una forma verdadera y sincera de ver, vivir y de confiar en la vida!

Te dejo con el precioso texto de Pablo Neruda, que nos recuerda que hay demasiadas maneras de morir viviendo y de vivir muriendo! Escoje tú cómo quieres vivir tu propia vida...vivo o muerto!


Muere lentamente quien no viaja,
quien no lee,
quien no oye música,
quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito
repitiendo todos los días los mismos
trayectos,
quien no cambia de marca,
no se atreve a cambiar el color de su
vestimenta
o bien no conversa con quien no
conoce.
Muere lentamente
quien evita una pasión y su remolino
de emociones,
justamente estas que regresan el brillo
a los ojos y restauran los corazones
destrozados.
Muere lentamente
quien no gira el volante cuando esta infeliz
con su trabajo, o su amor,
quien no arriesga lo cierto ni lo incierto para ir
detrás de un sueño
quien no se permite, ni siquiera una vez en su vida,
huir de los consejos sensatos...
¡Vive hoy!
¡Arriesga hoy!
¡Hazlo hoy!
¡No te dejes morir lentamente!

¡NO TE IMPIDAS SER FELIZ!



Pablo Neruda

¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com/


jueves 12 de noviembre de 2009

SI LA VIDA TE LO TRAE, ES PORQUE TE TOCA VIVIRLO


Como se suele decir, la vida nos obsequia con buenos y malos momentos. Pero deberíamos adquirir la buena costumbre de no juzgarlos. Lo aparentemente malo hoy puede ser una bendición -necesaria- mañana y viceversa! Creo que confiar -y, por tanto amar- la vida es tener esperanza en lo que ella nos traiga en todo momento, pues todo tiene su sentido y todo nos lleva a donde debemos ir, ni más ni menos. ¿Para qué intentar programarla si luego la vida parece hacer lo que quiere, muy a nuestro pesar, muchas veces?

Hay trabajo para ambos, la vida y nosotros. La vida porque, queramos o no, nos ofrece oportunidades para crecer y mejorar nuestra vida; nosotros, porque podemos aprovecharlas o seguir con el mal hábito de intentarlas esquivar o ignorar cuando llegan. Dejar fluir la vida no es más que esta capacidad para aprovechar cada persona, cada momento y cada lugar que ella nos propone, sin dudar de que ella nos lo envía por algo. Evitar fluir, es decir, controlar, programar o crearse espectativas ante ella es inútil, pues dificilmente se cumplirá, lo que sin duda provocará nuestro desasosiego e infelicidad. ¿Qué es la felicidad, sino esa sutil diferencia entre lo esperado y lo no obtenido de un momento preciso o de nuestra vida?

Sé que desear sin esperar nos cuesta! Nos han enseñado que trabajando duro, el sol saldrá cada día o llegará la felicidad a nuestra vida... como que sin nuestra vanidosa participación personal nada se cumpliera! Como todos, me hallo muchas situaciones de mi vida en que es difícil mantener esa fe ciega en la vida. Seguramente ya aprendí que, esté de acuerdo o no con ella, la vida hace siempre lo que quiere y, a la vez, lo que ella cree mejor para mí... y solo me pide que esté dispuesto a aceptarlo y, en todo caso, me pide que esté preparado para aprender la lección que siempre trae consigo cualquier situación de la vida. Es un don, lo reconozco, pero que se aprende con el tiempo y, sobre todo, dejando que el amor fluya desde mi corazón, lo que me dotará de la confianza necesaria en mí mísmo y en la vida para lograr aprovechar cada nueva circunstancia, por inesperada que ésta sea.

Hoy en mi vida solo me preocupa que el día a día no me ciegue ante las nuevas lecciones de la vida. Eso me exije estar en todo momento atento, preparado, vacío y receptivo para querer y tener la valentía suficiente para vivirlas y aceptar sus lecciones tal como vienen. Luego, la vida me proverá del resto, es decir, me agradecerá esa confianza que tengo en ella para aceptar sin rechistar ante sus designios, que no es más que lo que merezco! No hacerlo así, en cambio, no tomármela en serio o intentar esquivar esas situaciones vitales que no controlo o que no cuadran con mis limitadas intenciones, siempre me traerá fatalidades. La primera será sentirme mal conmigo mismo por haberme engañado o por desconfiar en la vida misma; la segunda, es que estoy invitando a la vida para que, más adelante, vuelva a presentarme otra situación parecida hasta que al final la acepte y aprenda de ella lo que debía aprender. Huelga decir que así, aviso a aviso, la vida irá incrementando la intensidad del estimulo (en sufrimiento y en incertidumbre) hasta que aprenda esa lección que nos tiene preparada y que, por cierto, siempre llega en cuanto estamos prestos a recibirla, ni un minuto antes ni otro después.

Curiosamente el ser humano tiene la extraña y tóxica afición de engañarse a sí mismo, así como intentar engañar a los demás... y, como consecuencia, intentar engañar a la vida, con argumentos, razones o tretas. Creo que uno puede llegar a engañarse -temporalmente- a uno mismo de manera efectiva... la mayoría lo hace en su vida ordinaria y, a juzgar por los resultados, de manera convincente, al menos durante un cierto periodo de tiempo; engañar a otros es mucho mas fácil, primero porque los otros muchas veces ya se engañan a sí mismos -y por ello estan predispuestos a ser engañados- y, segundo, porque seguramente tienen poco que perder en ello y les es fácil ignorar la verdad de los demás. Pero intentar engañar a la vida, intentar ser astutos con ella haciendo ver que la desoímos o que ignoramos sus señales es imposible; podremos distraernos a nosotros mismos e incluso simular una vida distinta a la propuesta por la misma vida, pero nuestra conciencia, desde dentro, a cada instante nos recordará -a cada lo inutil y peligroso del absurdo intento de autoengaño. Así, desoyendo a la vida y a su mensajero en nuestro interior -la conciencia-, solo lograremos acumular agravios, sistematizar nuestros errores -que no son más que la huida hacia adelante por miedo- y, lo que es peor, alejarnos cada día más de nuestro ser real, de su verdad y, por ende, de nuestra siempre posible felicidad.

Al fin, aunque nos parezca insólito, la vida es insistente, agradecida y terca, por amor, pues solo quiere lo mejor para nosotros, ya sea aparentemente bueno a malo, según nuestro casi siempre erróneo y limitado juicio humano. El síntoma de su buen cometido: la paz interior, esa que nos invade cuando confiamos en ella, disfrutamos de lo que nos trae sin preguntarnos y, sobre todo, cuando nos damos cuenta de que eso era necesario para aprender algo importante, aunque nos costara! ¿Por qué resistirse a la vida? ¿Por qué estar dispuestos a contradecirle, incluso siendo capaces de negarnos a nosotros mismos para lograrlo? ¿Nos creemos de verdad nuestra ilimitada capacidad de engañarnos a nosotros mismos, de engañar a los demás o a la vida, durante toda nuestra vida? ¿Pensamos que siendo pillos y astutos con la vida podremos desoir sus lecciones? ¿Lograremos así estar más tranquilos, no tener conflictos, controlar nuestra vida y sentirnos realmente seguros, satisfechos y felices?

Te traigo un texto, extracto de un libro. Habla de las cimas y los valles de nuestra vida. Extrae tus propias conclusiones...


"No siempre puedes controlar los acontecimientos externos. Pero puedes controlar tus Cimas y Valles personales, en función de lo que creas y de lo que hagas.

Para convertir un Valle en una Cima, necesitas cambiar una de estas dos cosas: lo que sucede o cómo te sientes con respecto a lo que sucede. El camino para salir del Valle aparece cuando decides ver las cosas de otra manera. Y el dolor vivido en un Valle puede hacerte tomar conciencia de una verdad que has estado ignorando.

Conviertes tu Valle en una Cima cuando encuentras y utilizas lo bueno que se esconde en el mal momento. Optar por creer en algo mejor, suele conducirte a un resultado mucho mejor.

La razón más frecuente para que abandones una Cima demasiado pronto es la arrogancia, disfrazada de confianza en ti mismo.

La razón más frecuente para que permanezcas en un Valle demasiado tiempo es el miedo, disfrazado de comodidad.

Para salir de un Valle analiza que has hecho para meterte en él y haz justo lo contrario. Habla menos y haz más. Sales antes de un Valle cuando consigues salir de ti mismo: en el trabajo, prestando más ayuda. Y en la vida, siendo más cariñoso.

Para permanecer más tiempo en una Cima: sé humilde y agradecido. Haz más de lo que te ha llevado hasta allí. Sigue haciendo que las cosas mejoren. Haz más por los demás. Economiza recursos para tus próximos Valles".

"Cimas y Valles" de Spencer Johnson


¿COMENTARIOS, OPINIONES? PARTICIPA EN NUESTRO FORO DE OPINIÓN

http://forocontigomismo.ning.com

 

Tell me when this blog is updated

what is this?